Estos hombres, son nazis verdaderamente nazis

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Manuel Humberto Restrepo Domínguez

Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros que luchan un año y son mejores, pero hay los que luchan toda la vida esos son los imprescindibles, anunció Mario Benedetti en uno de sus versos más reconfortantes para quienes no se cansan de luchar por sus derechos. Pero también los hay del otro lado. Hombres que hacen daño un día y son absurdos, otros que hacen daño toda su vida, esos son los miserables, son nazis. Sus virtudes del mal están en lo que hacen y en la capacidad para borrar las huellas del daño en versión mejorada del horror nazi. Son astutos, se atrincheran en redes, logias y guetos para autoprotegerse y hacerse respetar y temer, incluso promueven organizaciones paralelas como sindicatos, colectivos, juntas, ONG o plataformas, para vaciar los discursos. Creen firmemente que su misión es curar a impíos, herejes, críticos, comunistas y rebeldes en general de la enfermedad llamada dignidad.

Siguen el plan de una matriz de odio incrustada ya en políticas de estado, en programas de instituciones, en acciones específicas para eliminar legalmente a los otros, a sus adversarios. Su trazado es combatir toda forma de pensar y hacer contraria a su interés de sometimiento y control de gentes y territorios. Son partes de un engranaje criminal, unos son determinadores, otros adiestrados ejecutores. Para estigmatizar y mantener el miedo usan cartas anónimas, diseñan pruebas falsas, inventan justicieros. Con el solo anuncio de adelantar en el Congreso un debate político sobre paramilitarismo, en una semana distribuyeron amenazas a 180 defensores de derechos humanos. Entre tanto mantienen la cuota de sangre de un defensor asesinado por semana para que sepan que están ahí y que está vigente la estrategia nazi.

Como señalara Luther King, Hitler no hizo nada al margen de la ley, nada por fuera de un particular régimen democrático y una economía de mercado que nadie condenó. La solución final fue el buen ejemplo empresarial, el exterminio presentó indicadores de eficacia y eficiencia favorables a los negocios, logró la mayor cantidad de muertes en un solo instante, sin responsables directos, con bajo costo, con invisibles ríos de sangre y con los rastros de la barbarie borrados.

De esos hombres hay cientos todavía, saben pensar el crimen, justificarlo, borrar los rastros y ponerles a sus víctimas la responsabilidad de su muerte. Son hombres despreciables que llevan en sí el sello de lo inhumano, que les permite ser capaces de todo, actuar con obsesión sin límites. Los mueve el sentimiento de desaparecer al enemigo para no dejar rastro. Paramilitares colombianos como el Iguano, Mancuso, Centella, don Mario, el Médico, don Berna, H.H, el Alemán y muchos más que en sus breves confesiones han dicho que no dudaron en tajar trozos de carne humana viva y comerla para deleitar su victoria frente a las víctimas del horror, no se conmovieron al realizar disecciones en la carne viva del enemigo acusado de comunista, guerrillero, colaborador o amigo del colaborador para saciar su odio. Tampoco sintieron vergüenza al cortar las cabezas de sus adversarios y jugar al futbol o abrir en vivo los vientres de embarazadas para sacar el feto enemigo, no vomitaron descuartizando cuerpos de inocentes o cargando víctimas a los hornos crematorios para disminuir las pruebas del exterminio sin rastro.

Estos hombres miserables tratan de sacar a sus víctimas del espacio público para eliminarlos en silencio, de a uno, de a pocos, saben la combinación posible entre la ley y sus actos criminales. A esos hombres los paraliza el verbo que los pone en evidencia y les descubre sus imposturas porque sus cuerpos ya no son políticos, son meramente biológicos y no se atragantan con la carne de sus muertes. Añoran otra vez un estado nazi como el que formó a sus héroes. Llevan en sus cuerpos la sustancia criminal. Así sus determinadores no disparen actúan con ansias de someter, de torturar, de vengarse con el otro de su propio y triste destino. Son hombres sin otro, sin humanidad, solo saben hacer daño. Destruyen al otro para ocupar su lugar. Los persigue la culpa de no haber creado su lugar propio en el mundo, viven donde muere el otro, comen su carne para tratar de parecerse a sus víctimas. Son el Caín de sus hermanos para suplantarlos. Nunca están en su lugar, siempre están en el lugar de otro. Su talento es biológico, visceral, enfermizo. Sus conductas son de supervivencia, son cazadores en busca de presa para arrancar el álito de vida de sus víctimas que aliente su miserable existencia que no es fácilmente superable aun con años de tratamiento siquiátrico. Tienen el mal en sus células, no logran enfrentarse a sus propios recuerdos, son obsesivos atados a una terrible depresión que tratan de superar ejercitando su ansia irrefrenable de continuar destruyendo, matando, regando de victimas todos los caminos que logran pisar.

Estos hombres para hacer daño y continuar pereciendo honestos, abonan el camino con el terror que causan sus métodos para ganar el silencio y las omisiones de quienes pudieran actuar y no lo hacen por el miedo a ser la próxima víctima y prefieren repetir que no pueden hacer otra cosa que lo que hacen, que omiten para también parecer honestos y dejar abierta la puerta a la inmarcesible impunidad Estos hombres Nazi, en todo caso, terminan rompiendo los vínculos con lo humano y fabrican cadáveres y víctimas, no les interesa ni la vida ni la muerte, solo el cadáver, que pone en entredicho incluso la posibilidad de llamar humano al criminal. No quedan testigos de su obra, solo su propio testimonio, el secreto del hilo conductor de sus crímenes lo llevan ellos mismos y nadie más puede dar testimonio de su miserable tarea destructiva. Quizá vuelva Núremberg otra vez, por lo menos para saber del horror que han provocado esos hombres, nazis incrustados en las paredes de mi barrio, de mi calle, de mi pueblo, de mi entorno en el que habitan también imprescindibles.

P.D. solidaridad a M. Ángel Beltrán colega profesor de la U.N y a todos/as los perseguidos de la academia por su pensar.

http://alainet.org/active/77326

Acción urgente: nuevo mensaje amenazante contra organizaciones sociales y de derechos humanos de Colombia

EL DESPROPÓSITO MEDIÁTICO DEL RÉGIMEN COLOMBIANO CUÁL ES EL VALOR DE LA SOBERANIA DEL PUEBLO AL INTERIOR DE LA DEMOCRACIA COLOMBIANA?...

La Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos-Seccional Valle del Cauca –CSPP-, El Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado-MOVICE-Capítulo Valle del Cauca, el Sindicato Nacional de Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia-SINTRAUNICOL Subdirectiva Cali y La Asociación ECATE denunciamos ante la comunidad nacional e internacional las nuevas amenazas contra las organizaciones sociales y de derechos Humanos de la región. Estas se han venido presentando de manera constante, señalando y estigmatizando la labor de los defensores y defensoras de Derechos Humanos.

Los comunicados han sido proferidos por grupos paramilitares que hacen presencia en la zona del Valle del Cauca y Cauca; estas han sido denunciadas ante las autoridades competentes sin que hasta el momento se hallen los responsables.

Hechos:

El día 10 de Abril del presente año, siendo las 7: 01  de la noche llega a los celulares personales de MARTHA GIRALDO, Secretaria Técnica del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado en el Valle del Cauca y al celular personal de LUZ MARINA PALACIOS, de la organización ECATE;  un mensaje de texto donde se profieren amenazas en contra de organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos; esta amenaza enviada desde el número de celular 321. 754. 77. 53.

“Mueren uniformados o de civil muerte a marina palacios, Walter agredo, milciades sanchez, martha jiraldo, cut, sintraunicol, acimm, presos políticos, Comandos urbanos los rastrojos”

Expresamos que esta amenaza hace parte de una campaña de señalamientos e intimidaciones que vienen profiriendo grupos paramilitares en la región desde hace ya algún tiempo, sin que hasta el momento las autoridades, DAS, Policía Nacional, SIJIN,


Fiscalía y en general organismos de seguridad del estado hayan mostrado resultados de las investigaciones realizadas; de igual forma queremos manifestar que al igual que en esta denuncia, desde las organizaciones víctimas del señalamiento y las amenazas, se han entregado los números abonados desde donde han hecho llegar las amenazas, sin que, al parecer este dato que para nosotros es importante, haya tenido mayor relevancia para las autoridades, quienes en reuniones con las organizaciones sociales y de derechos humanos han manifestado celeridad en las investigaciones, mas no resultados eficaces para encontrar los autores materiales e intelectuales de estas.

Solicitudes:

· Solicitamos se desarrollen todas las acciones tendientes a proteger la vida de las personas amenazadas y dar trámite ante las instancias que sea necesario para iniciar las investigaciones.

· Solicitamos a todos y todas ustedes pronunciarse a la mayor brevedad y exigir al Estado colombiano una respuesta clara y oportuna para prevenir cualquier hecho que atente contra la integridad de los miembros de las organizaciones amenazadas.

· Solicitamos a todos y todas ustedes exigir al Gobierno Colombiano tomar medidas oportunas para prevenir nuevos hechos de violación de derechos humanos en la zona.

· Exigimos el respeto por el derecho a la vida y las garantías para el ejercicio de defensa de los derechos humanos; que a los compañeros y compañeras amenazadas se les respeten sus derechos fundamentales tal como reza en la Constitución Política de Colombia.

Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos- Seccional Valle del Cauca –CSPP MOVICE- Capitulo Valle del Cauca Asociación para la Investigación y Acción Social –NOMADESC, SINTRAUNICOL Subdirectiva Cali Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia- nodo Valle del Cauca.

Santiago de Cali, Abril 10  del año 2013.

http://www.movimientodevictimas.org/pronunciamientos/denuncias-publicas/item/3130-acci%C3%B3n-urgente-nuevo-mensaje-amenazante-contra-organizaciones-sociales-y-de-derechos-humanos-de-colombia.html

HEROES O CRIMINALES: Policía Descarga Su Arma- Asesina a Joven en Cali (17 de Noviembre)

Policia ASESINA a joven en Cali No queremos herir susceptibilidades con el siguiente vídeo. Las imágenes son demasiado fuertes y es necesario compartir.
Estos hechos ocurrieron hacia la 1:30 pm el día de hoy en la ciudad de Cali, a 1:30 p.m. en la cancha de fútbol contigua a la estación de Policía de La Buitrera y al Colegio Arquidiocesano Divino Niño, cuando por lo menos 30 personas, la mayoría de ellos niños, presenciaban un partido de fútbol entre dos equipos de mujeres y un policía le disparó al joven de 19 años Clisman Eduardo Túquerres Coque. Policía Nacional de los Colombianos ¡Que Vergüenza!
“El niño estaba molestando con un grupito de jóvenes. Entonces dijeron algo que a un policía no le gustó y vino y le dio un golpe en la cabeza. Ahí llegó otro policía y cogieron al niño y se lo iban dizque a llevar preso. Ahí fue cuando Eduardo se metió y entró en disputa con los policías”, relató un habitante del sector.
“El policía se agachó, le puso el proveedor a la pistola y cogió al muchacho a la fuerza y le pegó el tiro, a quemarropa y por la parte de abajo de cabeza”, dijo un habitante de la zona de los hechos.

Colombia: El ESMAD: Instrumento De Represión Hacia Las Comunidades Que Luchan Por Sus Derechos

Comunidades Indígenas, Afro – descendientes y Campesinos  en situación de desplazamiento Forzado asentadas en el Municipio de Jamundi – Valle del Cauca fueron brutalmente agredidas 
 En el Municipio de Jamundi – Valle del Cauca- el día 20 de Julio, en el marco de conmemoración del grito de Independencia y a un año más de incumplimiento por parte del gobierno de la Ley 387 del 1997, indígenas, afrodescendientes y campesinos en situación de desplazamiento forzado, cansados de hacer solicitudes a la administraciones municipal, departamental y nacional para la adjudicación de terrenos en extinción de dominio con el fin de trabajar la tierra  y sacar adelante sus familias realizaron una marcha  y posteriormente   decidieron tomar posesión en los terrenos del Country; en donde pasaron la noche.
 La petición de solicitud de dichas comunidades reclamando la presencia del Alcalde Jhon Fredy Pimentel no fue posible, pero sí, un  Escuadrón de la policía de Cali procedió de forma brutal con todo su arsenal a dar tratamiento de guerra al conflicto social tratándolos como de “orden público” realizando el desalojo aproximadamente a las 6 de la mañana del día 21 de Julio,  donde resultaron heridas 20 personas, entre ellos 6 menores de edad y 3 adultos mayores, lo que obligó a las personas a trasladarse a centros de salud para hacerse valoración médica del impacto de laceraciones, golpes y asfixia.
 Líderes sociales del municipio denunciaron este acto ante la Defensoría del Pueblo, pues, naturalmente reclaman por sus derechos y todo lo estaban realizando pacíficamente.
 Posteriormente a estos hechos a través de un mensaje de texto llegó una amenaza a los teléfonos celulares de varios líderes y lideresas; lo cual se ha judicializado ante los respectivos entes de control.    
 Reiteramos la violación a derechos fundamentales de libertad de expresión, a la integridad física y la vida.
 Exigimos a las autoridades esclarecimiento de los hechos y garantías para  el ejercicio de las libertades públicas.

MUCHOS INDIOS

Ese es el título que le da un portal de internet a la noticia sobre cómo la guardia indígena sacó antier al Ejército Nacional a empujones de su territorio.
Una expresión coloquial en un país donde “indio” es un insulto y “mona” un cumplido, donde “indio” significa feo, salvaje, ordinario, exótico, y donde a las comunidades indígenas sólo las quieren los turistas —siempre y cuando vistan trajes autóctonos—.
Los paeces tienen toda la razón para estar furiosos con un Estado que nunca les ha dado garantías sociales y cuya presencia ha sido sobre todo militar, y es natural que desconfíen de un ejército que no parece estar ahí para cuidarlos a ellos sino a unas antenas de telefonía celular. Tienen que sentirse excluidos si Santos realiza en su territorio un Consejo de Gobierno y no los invita, y poco le deben a un Estado que olvida sus intereses y en cambio mueve la cola como un perro entusiasta ante lo que digan las multinacionales que explotan nuestros recursos con el eufemismo de “invertir”.
Ante ese panorama es apenas natural que los paeces quieran sacar al Ejército y a la guerrilla de sus tierras, incluso con violencia. No justifica la agresión de ninguna manera, pero la explica, y la pregunta para el Estado no debería ser cómo controlarlos, sino cómo reparar el daño y volver a ganar la confianza de una comunidad a la que ha dejado en el olvido.
Sin embargo, para que nadie diga que le tiembla la mano, ayer en la mañana Juan Manuel Santos dijo por Twitter: “Vamos a Vichada y luego al Cauca. No quiero ver un solo indígena en las bases militares”. ¿Se percató el presidente de que muchos, si no todos, los soldados del Ejército deben tener ascendencia indígena? ¿Se da cuenta de que acatar a pie juntillas su orden implicaría casi desalojar las bases? Su tweet evidencia por qué los paeces están tan jodidos: porque son los otros, una masa parda y bajita de jerga ininteligible con la que la mayoría de los colombianos, racistas y acomplejados, no se reconoce. Algunos, mejor intencionados pero igualmente racistas, creen que los miembros de las comunidades indígenas son todos seres de luz en comunión con la naturaleza. En ninguno de los casos se los considera como colombianos y por eso decimos que el Ejército somos nosotros, y las lágrimas de un soldado despiertan patriotismo, pero el asesinato de un indígena se considera un daño colateral.
Pero resulta que los paeces son un nosotros, y cada uno que muere, sea por los actores armados o por el olvido del Estado, es también un colombiano. En esa misma línea olvidamos con frecuencia que los guerrilleros también son nuestros, colombianos que viven en este país, y no una manada de orcos sin nombre que hay que exterminar.
Reporta La Silla Vacía que ayer un paez ajeno a los hechos de Toribio fue asesinado en Caldono, en un retén en Laguna Siberia. Los soldados le ordenaron detenerse, y como no atendió el llamado le dispararon. Así es como ese discurso racista vuelve a cobrar vidas y nos hace olvidar que cada indígena es un individuo y que cada individuo en Colombia es un indígena. El Gobierno sólo reafirma ese imaginario al resolver el problema amparado en el monopolio de la fuerza, en vez de aprovechar la ocasión para realmente desarrollar una política que le dé sentido real al principio pluralista y multicultural de la Constitución, que escuche las voces locales y no confunda a la sociedad civil con los actores del conflicto.
La guerra en Colombia no se resolverá pensando en dicotomías. No es el Ejército contra la guerrilla, la guerrilla contra los indígenas o los indígenas contra el Ejército: somos los colombianos contra los colombianos, y sí, somos muchos indios, porque los indios somos todos.
@Catalinapordios .Catalina Ruiz-Navarro | Elespectador.com
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EL DERECHO A LA SALUD DEL PUEBLO COLOMBIANO, TODA UNA ODISEA + VIDEO

Por: Javier Lopez

Un vídeo presentado por el Concejal del movimiento MIRA, Doctor  Juan Carlos Olaya Ciro, demuestra el calvario que debe pasar el pueblo caleño en su búsqueda por  conseguir una cita medica, y los que mas sufren son las personas de la tercer edad y los niños.
en el vídeo se puede observar como  muchas personas deben madrugar a las 2  o 3 de la mañana exponiéndose a ser asaltadas y agredidas, en muchos de estos casos cuando  logran llegar a la porteria,  las fichas  con las que se controla la entrega de citas  han sido entregadas en su totalidad.
lo que pasa con la salud en Cali, es un fiel reflejo de los problemas de la prestación de los servicios de las salud en Colombia, y es el triste resultado después de 25 años de neoliberalismo en el que las salud es vista por los gobernantes  neoliberales y los capitalistas como un negocio y no como un derecho  humano, con lo que se  muestra en el video, esta mas que dicho, por algo dicen que una imagen vale mas que mil palabras, …juzguen ustedes

Colombia, año 2011, triste liderato del ranking de sindicalistas asesinados

 En octubre se celebrarán las elecciones presidenciales venezolanas, y los noticieros burgueses nos recordarán machaconamente que se hace necesario enviar observadores internacionales y acompañantes acreditados para la supervisión de los comicios, que “corren peligro de ser amañados y ensuciados por el oficialismo/chavismo”. Una nación rebelde, antiimperialista y posneoliberal paga por su “osadía” el precio de no continuar subida al carro de los malhechores con credenciales “modernas y democráticas”.
Esto explica que con Colombia se tienda a hacer la vista gorda cada dos por tres, a pesar de las flagrantes violaciones de los derechos humanos que en se país se cometen, casi como si de una cancerosa tradición nacional se tratase. Los pueblos no son malvados. Determinados gobiernos o políticas concretas de los mismos sí lo son.
El régimen colombiano no es el único en la región que parece en ella una muela cariada. Lo que pasa es que destaca en su especie como un carnicero “natural”, que porta en una mano los principios del Estado de Derecho, y la jeringa con solución letal en la otra. Contra las reivindicaciones populares todo vale, según el sistema oligarconarcoterrorista. Y por vías expeditivas, es más fácil y rápido. 
¿Hasta cuándo señoreará en este contexto la impunidad prácticamente plena o la insuficiente represión y prevención de las truculencias?
 La coordinadora del texto sobre violaciones de los derechos sindicales de la CSI, Sara Hammerton, señaló que con 56 sindicalistas asesinados el año pasado Latinoamerica es “región más peligrosa para los líderes de los trabajadores”.
Hammerton agregó que 29 muertes ocurrieron en Colombia y otras 10 en Guatemala, con respecto a 76 asesinatos de sindicalistas registradas en todo el mundo el año pasado.
Acotó que en 2011 se reconoció por primera vez la responsabilidad del Estado colombiano, a través de un fallo judicial, en la muerte de un sindicalista, hecho ocurrido en 2004.
En tal sentido, Sara Hammerton subrayó que los homicidios son extremadamente grave y recordó que 184 fueron los líderes sindicales asesinados en el país suramericano en 2001.
Resaltó que el segundo caso latinoamericano que más preocupa a la Confederación Sindical Internacional es el de Guatemala, que “sigue a Colombia de cerca y se convierte también en un país muy peligroso para los sindicalistas”.
“Cuando hay un sindicalista que es asesinado no hay ninguna investigación para encontrar al responsable y determinar cómo ocurrió. Este es un gran problema en Guatemala”, manifestó la coordinadora del informe.
Por su parte, la secretaria general de la CSI, Sharan Burrow, indicó que el grupo más vulnerable de trabajadores lo constituyen cerca de 100 millones de trabajadores y trabajadoras que apenas conocen sus derechos y no disponen de ningún medio para defenderlos.
De acuerdo con un reciente estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Colombia es uno de las naciones con peores índices tanto de libertad sindical, como de derechos laborales.
Realizadores de la investigación contabilizaron más de 2.800 homicidios de sindicalistas y trabajadores sindicalizados entre 1984 y 2011.
Nos informaron AFP y TeleSur.