DEMOCRACIA BURGUESA COLOMBIANA: “70% del país rechaza y no acepta este nuevo Congreso ilegítimo y comprado”….Senador Alexander Lopez Maya

DEMOCRACIA BURGUESA COLOMBIANA: “70% del país rechaza y no acepta este nuevo Congreso ilegítimo y comprado”….Senador Alexander Lopez Maya

  • Senador  Alexander López rechazó la elección del nuevo Senado de la República al considerarlo sin respaldo y sin autoridad moral para conducir los destinos de Colombia
  • La bancada del POLO DEMOCRATICO en el Congreso ha sido electa gracias al esfuerzo limpio y valiente de miles de colombianos que prosiguen en la lucha democrática por un país distinto
Por: Oficina de Prensa, Senador Alexander López, Santiago de Cali.
El senador Alexander López rechazó la elección del nuevo Congreso de Colombia al considerar que no cuenta con el respaldo suficiente de la población apta para elegir en Colombia y que consolidó la corrupción y el chantaje electoral como métodos ilegales de pervertir la democracia; “ Este Congreso que fuera elegido en el día de ayer no cuenta con el respaldo suficiente de la población que se abstuvo de participar en el simulacro electoral, en el cual prevaleció la corrupción, el soborno, el chantaje a la miseria y al hambre en que se encuentra sumida la población por parte de los partidos triunfadores, quienes en un derroche perverso de recursos y de manipulación criminal de la democracia han elegido un Congreso ilegítimo y comprado” señaló el Senador Alexander López.
“Nada bueno puede esperar Colombia del Congreso que se ha elegido ayer y que tan solo cuenta con el respaldo de una minoría poderosa y excluyente, que no supera el 30% de los electores, quienes prefirieron apartarse de unas elecciones que sólo han servido para revalidar la parapolítica, la violencia y la corrupción” añadió el senador Alexander López quien fuera elegido nuevamente en el Senado de la República por la bancada opositora del POLO DEMOCRATICO.
“En medio de todo este panorama, quiero reconocer el esfuerzo valiente, honesto y decidido de más de medio millón de colombianos que han elegido nuevamente a nuestra bancada en el Senado y la Cámara de Representantes, donde hemos hecho lo correcto y seguiremos luchando para presentarle a Colombia una alternativa distinta a este modelo indigno, algo que indudablemente muchos colombianos en medio del hastío y la sin salida aún no entienden”  finalizó señalando el Senador electo Alexander López.
El senador Alexander López igualmente envío un reconocimiento público a los ciudadanos y ciudadanas,  las organizaciones de los trabajadores,  a los defensores de los derechos humanos y servicios públicos,  a las madres comunitarias, al mundo sindical y las comunidades afectadas por los megaproyectos, quienes de forma denodada y honesta respaldaron su aspiración al Senado de la República en todo el país y que quienes con su esfuerzo,  lograron mantener la curul a su nombre en el Congreso de Colombia en medio de las condiciones más difíciles.

COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO, “SANTOS NOS PIDIO PERDON, PERO…..”

El Presidente nos pidió perdón

El pasado 10 de diciembre, en el contexto de una ceremonia en el Palacio de Nariño con miras al lanzamiento de la Propuesta Política Integral de Derechos Humanos, el Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, pidió perdón a nuestra Comunidad de Paz en estos términos:

“Hace algunos años, desde la primera magistratura de la nación, se hicieron acusaciones injustas a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó respecto a las cuales la Corte Constitucional ordenó al Estado, en cabeza del propio Presidente, a retractarse. Hoy quiero, en este escenario de los derechos humanos, ante el país y ante el mundo, cumplir con esta retractación. Y lo hago con una firme convicción de demócrata, con todo el sentido de lo que significa esta retractación en términos de justicia moral por una comunidad que ha apostado por un presente y un futuro de paz. Nos retractamos como Estado y como Estado manifestamos el compromiso irrenunciable con el respeto y protección de los derechos humanos así como nuestro acatamiento a los órganos judiciales que velan por estos derechos. Reconozco en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó una valiente reivindicación de los derechos de los colombianos, que no obstante haber padecido el conflicto en carne propia ha persistido en su propósito de alcanzar la paz para el país. No estamos de acuerdo con frases o actitudes de estigmatización de quienes buscan la paz y rechazan la violencia y por el contrario consideramos que todo defensor de la paz y los derechos humanos debe ser exaltado y protegido. POR ESO PEDIMOS PERDÓN. PIDO PERDÓN”.

Con este gesto, el Presidente quiso acatar, extemporáneamente, el mandato consignado por la Corte Constitucional en su Auto 164 del 6 de julio de 2012 en el cual estableció, en su primer punto resolutivo, ordenar al Ministro del Interior que “en el término máximo de un mes contado a partir de la comunicación del presente auto, coordine y ponga en marcha el procedimiento para la presentación oficial de la retractación frente a las acusaciones realizadas contra la Comunidad de Paz y sus acompañantes, y la definición de un procedimiento para evitar futuros señalamientos contra la misma, tal como el establecimiento de un canal único de comunicación que reduzca los riesgos de señalamiento y fomente la reconstrucción de la confianza”.

Nuestra Comunidad de Paz valora positivamente los términos del gesto presidencial y considera que con él se cumple una parte de la Orden No. 1 del Auto 164/12 de la Corte Constitucional.

Si bien valoramos positivamente que, en términos claros que no dejan lugar a la duda o a la ambigüedad, el Presidente Santos reconozca la injusticia cometida y trate de resarcirla con palabras que invitan al país y al mundo a corregir una identidad estigmatizada durante 9 años que sirvió de base justificadora a más de dos millares de crímenes de lesa humanidad que han buscado destruirnos, también echamos de menos el cumplimiento de la segunda parte de la orden impartida por la Corte Constitucional, consistente en la definición de un procedimiento para evitar futuros señalamientos contra nuestra Comunidad y establecer un canal único de comunicación que reduzca los riesgos de señalamiento y fomente la reconstrucción de la confianza.

Nuestra Comunidad lamenta profundamente que el despacho del Presidente no nos haya contactado en ningún momento, siquiera para avisarnos de su propósito de retractación, hecho del cual nos enteramos posteriormente por medios masivos de comunicación, ni para evaluar de manera real y concreta las dimensiones y efectos que en 9 años han cosechado las calumnias presidenciales. Desde que comenzó el mandato del Presidente Santos nuestra Comunidad ha radicado en su despacho 12 derechos de petición en los cuales ha puesto en su conocimiento los hechos de barbarie a que hemos sido y seguimos siendo sometidos por parte de sus subordinados, sin que jamás hayamos obtenido respuesta alguna de su parte, contentándose su despacho con remitir los documentos a nuestros mismos victimarios, los cuales de manera persistente y contumaz niegan y afirman desconocer lo que sufrimos en carne propia por parte de sus manos criminales.

Esperamos que el Señor Presidente decida conocer y evaluar en directo nuestra victimización y a tomar medidas que lleven, de manera eficaz, a detener el proceso sistemático de exterminio que militares y paramilitares en unidad de acción tratan de consumar contra nosotros. 

Nuestra experiencia de 16 años enterrando muertos; enfrentando montajes judiciales de la más alta y refinada perversidad; reparando sin ayuda alguna del Estado las destrucciones producidas por saqueos, incineración y destrucción de viviendas, cultivos y bienes elementales de subsistencia; atendiendo a torturados y amenazados, víctimas de bombardeos indiscriminados y de enfrentamientos bélicos realizados tozudamente en medio de la población civil contra todas las prescripciones de la Corte Constitucional; sorteando con diversas estrategias los envenenamientos de nuestras fuentes de agua, la violación de nuestras mujeres, jóvenes, niños y hasta de nuestros animales; los empadronamientos ilegales y las incursiones conjuntas de militares y paramilitares que sólo miran a sembrar terror, a impedir el ejercicio de los derechos civiles y políticos y a buscar un sojuzgamiento de los civiles a sus planes de control territorial conjunto militar/paramilitar en beneficio de empresas con fines inconfesables; protestando y denunciando la aterradora podredumbre de los poderes judicial y disciplinario en la zona, que pisotea toda norma legal y deja en impunidad absoluta todos los crímenes…  todo este sufrimiento nos impone con fuerza el interrogante de si es posible detener esta barbarie sin tomar una sola medida de corrección y de sanción sobre el personal militar y policial que ha controlado la zona durante al menos los últimos tres lustros, en estrecha coordinación con estructuras paramilitares terriblemente criminales. De allí que nos preguntemos con angustia: ¿será que las solas palabras de perdón van a detener el crimen sistemático de lesa humanidad, definido en el Estatuto de Roma como PERSECUCIÓN, sin que ello se proyecte en medidas reales y eficaces que esclarezcan, corrijan, sancionen y reparen?

Nuestra Comunidad sigue esperando al menos lo que la Corte Constitucional en su sabiduría definió como un procedimiento para evitar futuros señalamientos contra nuestra Comunidad y un canal único de comunicación que reduzca los riesgos de señalamiento.

También seguimos esperando el cumplimiento de las otras 4 órdenes impartidas por la Corte Constitucional en el Auto 164/12, las cuales no fueron acatadas dentro de los términos establecidos por la Corte, quedando pendientes de nuevos plazos:

  • el establecimiento de una Comisión de Evaluación de la Justicia;
  • el establecimiento de un plan de prevención y protección colectivo de la vida, integridad, seguridad y libertad de la Comunidad de Paz, así como la adopción de un mecanismo de protección que no aumente el riesgo para sus miembros y acompañantes;
  • el establecimiento de un procedimiento expedito y transparente para tramitar las quejas y solicitudes de la Comunidad de Paz, mientras se llega a resultados eficaces en la Comisión de Evaluación de la Justicia y se pueda establecer en la zona una Casa de Justicia;
  • el establecimiento de un procedimiento de revisión y aplicación de los principios del derecho internacional humanitario que respete a la vez el deber constitucional de la fuerza pública y los derechos de la Comunidad de Paz, a la luz del mecanismo adoptado conjuntamente por la fuerza pública y comunidades de paz en 1998, que excluía la presencia de la fuerza pública en zonas humanitarias a no ser para conjurar problemas puntuales de orden público según concepto de las comunidades o de las casas de justicia.

Lamentamos profundamente que las decisiones y omisiones del Señor Presidente, continúen sin aparente comprensión de que nuestra Comunidad de Paz sigue sufriendo un proceso de exterminio y violación de sus derechos fundamentales por parte de sus directos subordinados y que si no toma decisiones drásticas frente a ellos, continuará incurriendo en la responsabilidad de mando sobre perpetradores de crímenes de lesa humanidad, desatendiendo normas concretas de la Constitución Nacional y de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos.

Ejemplo clarísimo de esto es su negativa a exigirle a su Ministro de Defensa el acatamiento de la Sentencia 1025/07, a pesar de nuestras ya numerosas peticiones de que imparta órdenes precisas para que dicha sentencia sea acatada. No entendemos cómo la contumacia del Ministro de Defensa en dicho desacato no ha llevado al Presidente a destituir a un funcionario que no respeta la Constitución y la Ley, pues le sigue tolerando el desacato, en flagrante violación de la Constitución Nacional.

Igual ejemplo de esto es su negativa a darle orden al Ejército de devolver al seno de su familia y comunidad al joven BUENAVENTURA HOYOS HERNÁNDEZ, desaparecido forzadamente el pasado 31 de agosto en la vereda La Hoz de San José de Apartadó  por un grupo de paramilitares que actúan en estrecha unidad de acción con tropas del Batallón Vélez de la Brigada XVII del Ejército, el mismo batallón que perpetró la horrenda masacre del 21 de febrero de 2005. El repugnante cinismo con que el Gobierno le responde a los organismos intergubernamentales que le exigen entregar al joven desaparecido, afirmando que lo están buscando en hospitales y terminales de transporte, mientras saben de sobra qué tropas conjuntas militares/paramilitares los sustrajeron a toda protección jurídica de sus derechos y lo sumergieron en una total indefinición existencial, es un caso más que nos lleva a preguntarnos hasta qué punto las palabras –incluyendo palabras sentidas de Perdón-  pueden servir de manto encubridor a la barbarie y legitimar a Estados que incluso han suscrito instrumentos internacionales como la Convención Interamericana contra la Desaparición Forzada de Personas, borrando con los hechos lo que se suscribe con solemnidad en el foro de las naciones.

La persistencia inclemente de la PERSECUCIÓN, nos obliga a adicionar a esta constancia los últimos HECHOS que hemos sufrido:

  • El viernes 6 de diciembre de 2013, hacia las 14:30 horas, se escuchó la detonación de una bomba en la vereda Miramar, lo cual llenó de pánico a los pobladores de dicho asentamiento. Nos vino inmediatamente a la mente el recuerdo de FRANCISCO PUERTAS, coordinador de esa Zona Humanitaria de nuestra Comunidad de Paz, asesinado el 14 de mayo de 2007 en la terminal del transporte de Apartadó, espacio por muchos años sometido al terror por estructuras paramilitares patrocinadas por la Policía de Urabá. Francisco, con ingentes esfuerzos, había construido una enramada protegida con Vallas y banderas de paz donde la población civil se pudiera refugiar en momentos como éste. El Gobierno, en documento aportado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se negó a reconocer dichas Zonas Humanitarias y el asesinato de Francisco arruinó la humilde enramada protectora. Ahora militares y paramilitares insuflan a sus anchas oleadas de terror contra los  pobladores.
  • El domingo 8 de diciembre de 2013, hacia las 14:00 horas, en el centro urbano de San José de Apartadó se produjo un combate entre guerrilleros y fuerza pública. Nuevamente los pobladores del núcleo urbano y quienes transitaban por la zona quedaron en medio del fuego. Una vez más se apreciaron las consecuencias de la negativa del Gobierno a acatar varias sentencias de la Corte Constitucional que prohíben establecer bases militares y policiales en medio de la población civil, pues de hecho, en lugar de servir de protección a los civiles, buscan que los civiles sirvan de escudo a los militares frente a los insurgentes, poniéndolos en alto riesgo.
  • El miércoles 11 de diciembre de 2013, en horas de la mañana, una mujer integrante de nuestra Comunidad de Paz fue abordada por un funcionario del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, antigua Acción Social de la Presidencia, quien en años anteriores había tenido el cargo de Defensor Comunitario en la zona, y le ofreció la posibilidad de realizar diligencias para lograr una indemnización administrativa por su familiar víctimizado, haciendo todo de manera irregular sin que nadie se enterara ni descubriera los ilegales procedimientos. El funcionario le dio a entender que así lo había hecho con mucha gente, utilizando el  mecanismo del “chanchullo”. El funcionario era consciente de que nuestra Comunidad de Paz, a través de asambleas decisorias en las que participan todos sus integrantes, ha optado por no avalar el mecanismo de la reparación administrativa, ya que no tiene en cuenta la justicia y termina considerando a las víctimas como exclusivas mercancías cuya vida y dignidad se intercambian por dinero. Al parecer, dicho funcionario realiza una estrategia clandestina de burla y destrucción de nuestros principios éticos.
  • En los últimos días hemos conocido respuestas que la Defensoría del Pueblo remite a comunidades y organizaciones de otros países que han reclamado la aparición con vida del joven Buenaventura Hoyos, desaparecido el 31 de agosto de este año por hordas conjuntas de militares y paramilitares. La Defensoría considera acertadas las respuestas del Gobierno en las que afirma que al joven se le está buscando en hospitales, clínicas, terminales de transporte y centros penitenciarios, como si éstas fueran medidas eficaces para obligar a devolver con vida a un joven cuyos captores están íntimamente coordinados con agentes del Estado, como lo comprobó de modo absoluto una peregrinación de 150 personas que viajó a la zona entre el 6 y 10 de octubre pasado a intentar su rescate, en la cual iban integrantes de grupos humanitarios de 8 países, periodistas de diversos medios y delegados de comunidades indígenas y campesinas de diversas zonas del país. La Defensoría no ha cumplido con su obligación de rescatarlo, obligando a los agentes estatales y paraestatateles que lo mantienen desaparecido, a entregarlo. Por ello no podemos sino ver en dichas actitudes formas de complicidad, pues nos asiste la convicción de que la Defensoría fue diseñada en la Constitución de 1991 para actuar y no para ser espectadora atónita de la destrucción de todos los valores nacionales y universales.

Mediante esta constancia nuestra Comunidad de Paz quiere dar a conocer a todas las comunidades y personas que en diversas partes del país y del mundo nos han ayudado a mantener en alto nuestros valores y principios con solidaridad moral insobornable, así como a numerosos medios de comunicación y organizaciones y sectores de la sociedad civil que nos han solicitado, nuestra reacción y análisis de la petición presidencial de perdón y de todo aquello que la contextúa en medio de nuestros sufrimientos. Ningún evento, por importante que sea, puede hacernos perder la perspectiva de la defensa de unos valores y principios que hemos construido en medio de aterradores sufrimientos, en medio de procesos de resistencia que cobraron la vida de varios centenares de nuestros hermanos y hermanas.

Fraternalmente,

Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Diciembre 16 de 2013


Comunidad de Paz de San José de Apartadó
http://www.cdpsanjose.org

www.cdpsanjose.org
cdpsanjose@gmail.com
Colombia

NOTA: EL TITULO DE ESTA ENTRADA ES de javier lopez 

imagenes tomadas de: https://www.google.com.co/search?q=FOTOS-IMAGENES+DE+COMUNIDAD+DE+P…

http://bloguerosrevolucion.ning.com/profiles/blogs/comunidad-de-paz-de-san-jose-de-apartado-santos-nos-pidio-peredon

PROHIBIDO OLVIDAR: Las fotos prohibidas de Álvaro Uribe Vélez en Córdoba

Las fotos prohibidas de Álvaro Uribe Vélez en Córdoba

Estas imágenes del expresidente departiendo y en campaña con amigos que terminaron condenados por Parapolítica, no fueron autorizadas para ser publicadas en el libro A las puertas del Ubérrimo.
Por: Gustavo Rugeles | octubre 08, 2013
Las fotos prohibidas de Álvaro Uribe Vélez en Córdoba
El periódico El Meridiano de Córdoba registró gráficamente muchas de las actividades sociales y políticas que realizó el expresidente Álvaro Uribe en su hacienda El Ubérrimo y en distintos escenarios del departamento de Córdoba durante su campaña política para las elecciones presidenciales del 2002. Estas fotos revelan la cercanía que tuvo el ex presidente y el apoyo que le dio a políticos que fueron elegidos para el Congreso de 2002 y terminaron condenados por sus vínculos con la Parapolítica. Igualmente muestra la relación con líderes regionales cordobeses que fueron nombrados en puestos claves del sector agropecuario, durante el arranque de su primer gobierno.
Uribe aparece también junto a familiares del jefe paramilitar Salvatore Mancuso, quienes han formado parte de la elite local de Montería.
Estas fotos forman parte del archivo de la Hemeroteca Nacional en la Biblioteca Luis Ángel Arango. El congresista Iván Cepeda tuvo acceso a ellas y quiso que formaran parte del su libro “A las puertas del Ubérrimo, publicado en 2008 para lo cual le solicitó permiso al propietario y dueño del periódico El Meridiano William Salleg, quien no autorizó su inclusión en el libro. Las fotos circulan hoy como documentos públicos en las redes sociales y en el bloghttp://www.alvarouriberrimo.blogspot.com/
Foto 5 200699-7C Coctel Tab y U

Róger Taboada fue el primer gerente de Finagro y salió del cargo en medio de un escándalo por autorizar un préstamo de $ 29.000 millones al narcotraficante Luis Enrique ‘Micky’ Ramírez.

El presidente Uribe con Miguel De la Espriella y Benito Osorio, gerente del Fondo Ganadero de Córdoba detenido por concierto para delinquir, al haberse aliado con los 'paras' de Salvatore Mancuso para despojar a cientos de familias. Tiene otro proceso por lavado de activos.

El presidente Uribe con Miguel De la Espriella y Benito Osorio, gerente del Fondo Ganadero de Córdoba detenido por concierto para delinquir, al haberse aliado con los ‘paras’ de Salvatore Mancuso para despojar a cientos de familias. Tiene otro proceso por lavado de activos.

Álvaro Uribe, siendo presidente, fue padrino de Mariana De La Espriella, hija del senador Miguel Alfonso De La Espriella quien igual que Claudio Sánchez, entonces rector de la Universidad de Córdoba, se encuentran detenidos por vínculos con grupos paramilitares.

Álvaro Uribe, siendo presidente, fue padrino de Mariana De La Espriella, hija del senador Miguel Alfonso De La Espriella quien igual que Claudio Sánchez, entonces rector de la Universidad de Córdoba, se encuentran detenidos por vínculos con grupos paramilitares.

El presidente Uribe condecoró, al entonces gobernador de Córdoba Jesús María López, condenado por firmar el pacto de Ralito y ser pieza clave en la expansión de las autodefensas en el departamento de Córdoba. Se comprobó que desvió al menos $ 200 millones de la salud del departamento para construir un hospital al que los 'paras' llevaban a sus heridos de guerra.

El presidente Uribe condecoró, al entonces gobernador de Córdoba Jesús María López, condenado por firmar el pacto de Ralito y ser pieza clave en la expansión de las autodefensas en el departamento de Córdoba. Se comprobó que desvió al menos $ 200 millones de la salud del departamento para construir un hospital al que los ‘paras’ llevaban a sus heridos de guerra.

Uribe candidato acompañó en la campaña para el senado a Eleonora Pineda y Miguel Alfonso De La Espriella quienes confesaron sus vínculos con los paramilitares para lograr los votos que les dieron el triunfo electoral. Aquí, en Tierra Alta, el mayor fortín de influencia de Salvatore Mancuso.

Uribe candidato acompañó en la campaña para el senado a Eleonora Pineda y Miguel Alfonso De La Espriella quienes confesaron sus vínculos con los paramilitares para lograr los votos que les dieron el triunfo electoral. Aquí, en Tierra Alta, el mayor fortín de influencia de Salvatore Mancuso.

Delegación de dirigentes cordobeses que viajaron a Bogotá a acompañar a Salvatore Mancuso, durante su intervención en el Congreso de la República el 30 de julio de 2004.

PRESIDENTE DE COLOMBIA RECIBE PREMIO POR SERVICIOS PRESTADOS A LAS MULTINACIONALES

POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO-NY  
 
“ASI PREMIAN LAS MULTINACIONALES A UN GOBERNANTE APATRIDA QUE DEFIENDE SUS INTERESES POR ENCIMA DE LOS INTERESES DEL PAIS QUE JURO DEFENDER”.
 
 PRESIDENTE DE COLOMBIA RECIBE LA PAGA POR SERVICIOS PRESTADOS
 
El presidente colombiano Juan Manuel Santos recibió en Nueva York hace unos días el premio por Servidor Público que otorga el Centro Wilson. Premio que debe ser en realidad por su Servicio a las Multinacionales, que entre otras cosas son las que auspician y pagan de $100,000 y $50,000 del evento de hoy en The Pierre Hotel: La Pacific Rubiales Energy, Glencore, Drumond Ltd, Chevron, Lockheed Martin, CitiBank entre otras. El 13 de septiembre, 2011 en Tokio el presidente Santos declaró: “queremos ofrecer un país donde los inversionistas-extranjeros- se sientan en su casa. Porque tenemos la filosofía de que si a los inversionistas les va bien, al país le va bien”. A los inversionistas les ha ido muy bien pero no al país.
 
Todas ellas se han beneficiado de las medidas gubernamentales colombianas y actúan contra sus trabajadores de la misma manera y entonces hoy honran a su más preciado defensor y promotor de sus intereses. Veamos algunos hechos:
• La política minero-energética donde el Estado era dueño del 51% de los contratos de asociación se eliminó y ahora se regresó al sistema de concesiones donde las multinacionales se volvieron las dueñas del recurso. También se privatizaron las empresas mineras del Estado que fueron compradas a por debajo de precio por las multinacionales.
• Esas multinacionales petroleras, carboneras y de gas se benefician de las exenciones tributarias y el pago mínimo de regalías. Ellas reportan y Santos les cree, sobre cuántos barriles, toneladas o metros cúbicos venden y a que precios y así pagan regalías e impuestos a su conveniencia.
• En los primeros meses del 2012 la Pacific Rubiales despidió cerca de 5,000 trabajadores que el año anterior se habían declarado en huelga contra las pésimas condiciones laborales y por el derecho a la sindicalización. El Ministerio del Trabajo mantiene su silencio, se militarizó la zona y enviaron la policía antimotines para acallar la protesta en Puerto Gaitan.
• La Pacific Rubiales está asociada con la Rem Forest Product, que explotará por 15 años más 5 millones cúbicos de maderas en la zona del Chocó. De esta manera continuará destrozando uno de los pulmones del planeta y una de las regiones más bio-diversa de la nación.
• Nadie exige, ni controla que la Glencore y Drumond adelanten daños ambientales y de salubridad como la contaminación atmosférica, la destrucción del ecosistema base del sustento de poblaciones, desecación de humedales, colonización y destrucción de bosques y contaminación de aguas dulces.
• La Chevron recibió sin pagar un centavo, sin haberlo pedido, la extensión del contrato de extracción de Gas de la Guajira que debía expirar en diciembre del 2004 y revertir a la nación con todo y le fue extendido hasta el 2016.
• Recientemente los trabajadores de la Drumond organizados en Sintraminergética presentaron un pliego de peticiones que la empresa se niega a solucionar. Acuden a la huelga que la multinacional levanta con la complicidad del Ministerio del Trabajo, violentando las normas laborales vigentes en Colombia y los convenios internacionales que protegen el derecho a la huelga. Sólo el sindicato tiene el derecho de levantar la huelga. Es el comienzo de la eliminación de este derecho de los trabajadores en ese país.
• La Lockheed Martin busca que el presidente Santos le compre 12 aviones F-16 este año y otros más en el 2015, además de equipos de inteligencia, logística y servicios de seguridad.
• Todas se niegan a aceptar las peticiones los trabajadores sobre estabilidad laboral, salarios justos y garantías sindicales y para ellos cuentan con la complicidad del gobierno colombiano.
• La Monsantos está feliz con Santos pues el empezó la implementación de la venta de sus semillas certificadas y transgénicas con la Resolución 9.70. Y así los arroceros de Montealegre-Huila se les prohibió usar sus propias semillas para la próxima cosecha y les destruyeron 70 toneladas de arroz todo para llevar a cabo su compromiso con el TLC Estados Unidos-Colombia.
Es indispensable señalar que los trabajadores, los campesinos e industriales nacionales, los estudiantes y maestros, los ingenieros y la mayoría de la población colombiana rechazan las políticas económicas neoliberales y sus Tratados de Libre Comercio porque destruye su producción y soberanía nacionales, su democracia y su dignidad.
Los paros agrarios de febrero y agosto lograron que el país entero este debatiendo sobre los Tratados de Libre Comercio, parte de sus exigencias esta la renegociación del TLC con Estados Unidos que destruye su producción y la posibilidad de llevar la comida a la mesa de sus familias. Colombia exportaba alimentos y hoy importa incluso café. Se auguran estallidos de protestas en los cuatro puntos cardinales del país.
Añadimos que los TLCs tampoco han beneficiado a los trabajadores y al pueblo estadounidenses y por eso sus organizaciones sindicales y otras agrupaciones han estado en la oposición a los TLCs y hoy se oponen a la Alianza Trans-Pacífica y Trans- Atlántica que negocia el presidente Obama
 

ACUERDO DE COOPERACIÓN COLOMBIA-OTAN ES TRAICIÓN A AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 
 
Foto: libia-sos.blogspot.com
 
CEPRID

Como si existiese un fatalismo histórico, otra vez, un Presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos, traiciona al ideal de la Patria Grande concebida por el Libertador Simón Bolívar, al obedecer los mandatos de las oligarquías conservadoras y el dictado imperial, para casi de rodillas, implorar que sea admitida como socia de la OTAN, la poderosa maquinaria de guerra del imperio y sus aliados de UE, hecho que fisura gravemente a la Celac y Unasur.

Esas oligarquías colombianas y generalmente latinoamericanas y caribeñas, enriquecidas con el sistema de explotación más cruel e inhumano, y con el robo de las tierras y los recursos a los campesinos, y el pillaje corrupto a sus pueblos, jamás entendieron lo que Simón Bolívar decía en 1829 desde Guayaquil: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar a la América de miserias a nombre de la libertad”

En 1826 se efectuó el Congreso Anfictiónico de Panamá, que fuera convocado por Simón Bolívar, para plasmar el ideal de la unión latinoamericana y caribeña. Ordenó expresamente no invitar o involucrar a los Estados Unidos, pero el General Francisco de Paula Santander, presidente de la Gran Colombia, desobedeció la orden y cual lacayo del nuevo imperio invitó a John Quincy Adams, presidente de los Estados Unidos, para que asistiera él o sus delegados a tan importante y trascendental Congreso. Bolívar al enterarse de la desobediencia traicionera, en carta le dijo a Santader: “este paso nos costará pesadumbres con los albinos”, y aunque el Congreso fracasó, los Estadounidenses no cejaron en sus diatribas hacia El Libertador.

Desde la visionaria Carta de Jamaica (1815), Simón Bolívar señalaba el imperativo de una alianza entre los países que fueron subyugados por la Corona de España, y así poder contrarrestar una reconquista española o la infame influencia de otras potencias.

A partir de 1817, los Estados Unidos comenzó su política expansionista. A cualquier precio quería anexionar el territorio francés de Lousiana y la Florida española sin apartar sus ojos de águila imperial de las islas del Caribe.

En 1824, se impuso la Doctrina Monroe; “América para los Americanos”, que ha servido para que Estados Unidos considere a América Latina como su patio trasero y al Caribe como su lago particular. Además, jamás se debe olvidar la propagandizada “democracia” que le sirvió para imponer atroces dictaduras, invadir militarmente a las repúblicas libres y soberanas en defensa de sus intereses, y pretender neocolonizar a nuestras patrias para santificar el saqueo de los recursos naturales y oprimir a nuestros pueblos.

En los últimos tiempos impuso las dictaduras fascistas en el Cono Sur, implantó las sanguinaria Operación Cóndor, impuso el Plan Colombia y luego el Plan Patriota para declarar la guerra contra el ”narcotráfico internacional” y las guerrillas de las FARC-EP y ELN, apropiarse de ocho bases militares y ahora ordenar, junto al conservadurismo que es uno de los más depravados de la política latinoamericana,. la presencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte -OTAN- como una real amenaza a la paz, seguridad, independencia y soberanía de las naciones de América Latina y el Caribe. Para el imperio no basta mantener el bloqueo genocida por más de cincuenta años en contra de Cuba, ni en los últimos años haber derrocado mediante golpes de Estado a los Gobiernos de Zelaya en Honduras, de Lugo en Paraguay e intentar golpes de Estado para derrocar a Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro en Venezuela


Estados Unidos quiere todo el poder y para subyugar a nuestros pueblos y para ese fin ese fin, inclusive ha patrocinado la Alianza del Pacífico para aprovechar el sometimiento de los gobiernos de las derechas de Chile, Paraguay, Colombia y México, Alianza, además, que sirve para contraponerse al ALBA.

El imperio quiere más: Meter a la OTAN en América Latina y el Caribe de la mano de Colombia del conservador presidente Santos, mediante un asociamiento servil, acto que fue calificado como una “puñalada en la espalda” por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.

Casi dos siglos después de haberse consumado la traición de Santander, ahora se produce la traición de Santos, justamente cuando los países de América Latina y el Caribe decidieron cumplir el sueño de Bolívar con el inicio de los procesos integracionistas de la Celac, Unasur, Mercosur, el ALBA. Los herederos políticos del general Santander, se arrastran ante el imperio y obedecen sus mandatos, para ser parte de la OTAN con el uso de argumentos peregrinos, fuera de toda razón histórica que les ha llevado a firmar un “pacto de cooperación” con la más criminal maquinaria de guerra de estos tiempos: La OTAN.

¿PARA QUÉ COLOMBIA QUIERE UN CONVENIO CON LA OTAN?

El presidente colombiano Juan Manuel Santos “toma cada vez más mayor distancia de la corriente ideológica que se impuso en América Latina en la última década. Con la muerte de Hugo Chávez, al que incluso llegó a llamar “su mejor amigo”, el mandatario colombiano ha vuelto a sus orígenes ultraconservadores y ha tomado importantes decisiones” que lo atan cual lacayo al imperio del terror, como si no bastaran el Plan Colombia, el Plan Patriota y la cesión de ocho bases militares. Obediente al imperio quiere a la OTAN en el territorio de Colombia, ¿para qué?


Para qué, si se entiende que Santos alcanzará la paz con las FARC-EP que se negocia en La Habana. En consecuencia no habrá “terroristas”, ni enemigos internos a quienes combatir porque ese acuerdo se extenderá también al ELN. Pese a la intervención de Estados Unidos, las guerrillas no han podido ser doblegadas ni derrotadas. Nunca se producirá una victoria militar ni del Estado ni de las guerrillas, y esta verdad es harto conocida por el imperio y por el Estado colombiano, por eso es necesario alcanzar la paz con negociaciones de por medio.

¿Acaso quiere Santos agredir a Venezuela, Ecuador, Nicaragua convertidos en regímenes no gratos a Washington? ¿Para ese objetivo agresivo y ahistórico Colombia tiene más de 700.000 hombres en armas: 400.000 en el ejército, marina y aviación; 180.000 en la policía nacional: 120.000 en lo que se conoce como labores de inteligencia; 80.000 hombres en las llamadas fuerzas irregulares, es decir, para-militares, carteles de la droga, bandcrim (bandas criminales)


Cualquier acto de agresión sería una locura rechazada por el mundo entero, menos por Estados Unidos y la OTAN.

Sin necesitarlo, Colombia firmó un acuerdo de intercambio de información, buenas prácticas en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico y el terrorismo con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).


“El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el comandante supremo aliado, el general estadounidense Philip Breedlove, prepararon la firma y dialogaron sobre cooperación en temas de seguridad, informó el ministerio de Defensa colombiano en un comunicado distribuido en la capital belga.

Pinzón y Breedlove abordaron asuntos relacionados con la construcción de integridad y transparencia en temas de seguridad, así como con el fortalecimiento de la cooperación de las Fuerzas Armadas de Colombia con este organismo multilateral y la experiencia que el país latinoamericano puede ofrecer en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.

El ministro colombiano también se reunió con embajadores y representantes ante la OTAN de España, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Noruega, Holanda, Portugal y Francia.

Pinzón mantuvo un encuentro con Christian Leffler, el secretario ejecutivo de la Unión Europea (UE), quien a su vez es el director ejecutivo para las Américas de este organismo. Además de visitar Bélgica, el titular de Defensa realizó una gira por varios países: Francia, Reino Unido y España.

El objetivo de esa gira fue reforzar la estrategia de la diplomacia colombiana y buscar acceso a conocimiento, experiencia y buenas prácticas de las fuerzas armadas europeas en materia de operaciones de paz, humanitarias, justicia penal militar y procesos de transformación del sector de defensa y seguridad, según el comunicado del Ministerio de Defensa colombiano.


Santos y su Ministro de Defensa Pinzón dijeron que el objetivo del contacto con la OTAN es “ser un socio en la cooperación como lo son ahora Australia, Nueva Zelanda, Japón, entre otros países”.

¿Mal momento?


En el momento en el que el presidente Santos anunció públicamente su intención de firmar un acuerdo con la OTAN, hubo una tormenta de carácter continental. “Hay un giro negativo hacia una agenda de desestabilización regional, de división regional, de ataque contra la revolución bolivariana y de adhesión a los planes hegemónicos imperiales”, dijo el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

“Que un país latinoamericano quiera incorporarse a la OTAN será instrumento de una política para debilitar y tratar de destruir el proceso de unidad que vive la región”, añadió, por su parte, el presidente Daniel Ortega, de Nicaragua.

Otro presidente de la región que criticó duramente a Colombia fue Evo Morales, de Bolivia. No sólo se pronunció en contra de una “amenaza” a Suramérica, sino que pidió al secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el venezolano Alí Rodríguez, que convocara a una reunión del Consejo de Seguridad del bloque, con carácter urgente.

“Cuando internamente Estados Unidos ya no puede dominarnos a países, a Gobiernos, a pueblos antiimperialistas, ¿cómo es posible que Colombia pida ser parte de la OTAN? ¿Para qué? Para agredir a Latinoamérica, para someter a Latinoamérica, para que nos invada la OTAN como ha invadido en Europa y África”, dijo Morales.


A pesar de esta ola de críticas, Santos ordenó a su ministro viajar a Bruselas y firmar el acuerdo de intercambio de información. El tratado firmado por Colombia y la OTAN para intercambiar información clasificada podría afectar a la confianza entre los países latinoamericanos en materia de Defensa, según algunos expertos.

“América Latina a través de la Unasur está trabajando puntualmente en el ámbito de Defensa y en el ámbito militar para sembrar confianza entre los países de nuestra región. Y esta decisión [de Colombia] afecta precisamente contra esta confianza”, comentó el analista internacional Adrián Fernández.

Ante las críticas de algunos países latinoamericanos a Bogotá de querer pertenecer a la OTAN dando la espalda a otras organizaciones de la región, Pinzón subrayó que “está muy claro que Colombia ni forma parte ni va a ser parte de la Alianza”.

En este sentido la portavoz adjunta de la OTAN, Carmen Romero, indicó que “el documento de seguridad firmado hoy no otorga rango de socio (a Colombia) sino de cooperación para intereses comunes”. ¿Qué intereses comunes puede haber entre Colombia y la OTAN? Una sarta de falsedades ha utilizado la Colombia administrada por el conservadurismo para buscar “cooperaciones” con la OTAN.

“Por su geografía y según el artículo 10 del Tratado de Washington, “Colombia no podría ser nunca país candidato a la organización”, dijeron los otancistas, pero el Gobierno de Santos por intermedio de Pinzón explicó que el acuerdo “permitirá que las experiencias de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo internacional y otras capacidades desarrolladas puedan ser conocidas por otros países que lo requieran”. Otra mentira, ¿Qué país querría compartir las experiencias colombianas en su fallida lucha contra las guerrillas, en sus atroces falsos positivos, en sus bandas paramilitares y en su fracaso rotundo de su participación en la perdida guerra de Estados Unidos contra el narcotráfico internacional? ¿Qué país querría aprender de los narcos colombianos la inmensa capacidad para producir cocaína y abastecer por ejemplo, en más del 70% al mercado de consumo más grande del mundo que está precisamente en Estados Unidos? El gobierno de Santos dijo que Colombia podrá “aprender los altos estándares de la OTAN en materias como emergencias civiles y operaciones humanitarias y de paz”, además de “asuntos asociados a la integridad, la transparencia, así como mecanismos anticorrupción”. Más falacias. ¿Acaso han sido emergencias civiles y operaciones humanitarias y de paz”, o “asuntos asociados a la integridad, la transparencia, así como mecanismos anticorrupción” las agresiones de la OTAN que destruyeron a Yugoeslavia? ¿Las agresiones de la OTAN a Libia, Afganistán, Irak, pueden ser consideradas operaciones humanitarias y de paz? Demagogias y mentiras ocultan las verdaderas intenciones del imperio y su OTAN en nuestra América Latina con la vergonzante participación colombiana.

Razones sobran para que el presidente boliviano, Evo Morales, haya calificado a ese “acuerdo de cooperación” como una “provocación” hacia los gobiernos “antiimperialistas”. “Quiero que sepan, que es una agresión, una provocación, una conspiración contra los gobiernos antiimperialistas, a Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y no lo vamos a permitir”, dijo enérgicamente.


Cabe recordar que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, declaraba que la OTAN suscribirá un acuerdo con Bogotá para iniciar todo un proceso de acercamiento “con miras también a ingresar a esa organización”. Evo Morales, le dijo que el anuncio equivale a un “pedido de ser parte de la OTAN”.

Según el mandatario boliviano, la OTAN es un instrumento que usan los EE.UU. y la UE para invadir a otros países y hacerse con sus recursos naturales. “Cuando internamente Estados Unidos ya no puede dominarnos a países, a gobiernos, a pueblos antiimperialistas, ¿cómo es posible que Colombia pida ser parte de la OTAN? ¿Para qué?


“No queremos guerra con la OTAN, queremos paz. No queremos muertos, queremos vida y algunos presidentes de gobiernos como el de Colombia que no se equivoquen, no es posible permitir la intervención de la OTAN, (y que) militares de Europa y Estados Unidos intervengan a Latinoamérica”, agregó Morales al tiempo que exhortó a los movimientos sociales latinoamericanos a organizarse para defender los recursos naturales.

Colombia está yendo por un camino diferente, por lo menos en este momento histórico, y toma decisiones propias, acentúa por su parte el analista político Eduardo Berezán. El intercambio de información clasificada entre Bogotá y la OTAN, previsto en el marco del proceso de acercamiento anunciado por el Gobierno colombiano, “genera un quiebre en lo que era la unidad latinoamericana, la integración regional”, insiste.

“Colombia podría ser la piedra de tropiezo para toda América Latina, especialmente si empieza a colaborar con la OTAN, ya que podría desequilibrar la seguridad en la región, aseguran los expertos. La posible cooperación de Bogotá con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) “podría tener una implicación muy fuerte (para Latinoamérica), especialmente porque sería el único país de la región que (forme parte de esa organización internacional de carácter militar)”, lo que “podría desestabilizar el equilibrio regional de seguridad”, sostiene el profesor de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), Raúl Hinojosa.


Según Hinojosa, Bogotá deber “tener mucho cuidado al explicar los motivos del por qué” quiere formar parte de la OTAN, y advierte que el Gobierno colombiano “se está abriendo a las críticas de la región”.

Mientras el periodista Ramón Jimeno advirtió que hay temor en Venezuela de que Santos retome la política agresiva que asumió cuando fue ministro de Defensa del ex presidente Álvaro Uribe, cuando acusó a Chávez y a todo el Gobierno venezolano de ser una amenaza para Colombia. “Es un gesto muy agresivo hacia un país que ha ayudado a Colombia a establecer un proceso de paz con las FARC, que de por sí tiene unas complejidades enormes (…) Es lógico que Venezuela lo interprete como una traición”, comentó el periodista.

Desde Bogotá (apro) señalaba que el acuerdo de cooperación militar suscrito entre Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) se convirtió en un elemento que tensa las relaciones de este país sudamericano con sus vecinos y amenaza con alterar los equilibrios geopolíticos de la región.

El convenio, suscrito el pasado 25 de junio en Bruselas, sede de la OTAN, fue anunciado por el ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón, como un mecanismo para intercambiar información clasificada entre las partes y para que este país pueda elevar los estándares de sus Fuerzas Armadas en áreas como protección de derechos humanos, operaciones de paz, justicia militar y atención de desastres naturales.

“En la medida en que Colombia fortalezca su cooperación con organismos multilaterales y otros países, las Fuerzas Armadas podrán elevar sus estándares técnicos y profesionales al nivel de las Fuerzas Armadas de las democracias más avanzadas del mundo y seguir desarrollando capacidades cada vez más efectivas en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado”, señaló el ministro en una declaración que desató reacciones adversas en varias naciones sudamericanas.

Colombia ha insistido en que no busca ser miembro de la OTAN -una alianza militar estadunidense y europea creada tras el fin de la II Guerra Mundial bajo el liderazgo de Washington—, pero Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua dejaron en claro que ese acuerdo de cooperación les deja un amargo sabor de boca.


“Es lamentable que algunos países de nuestra América hagan acuerdos con la OTAN, que es sinónimo de dominación, de invasión, de muerte, y no de paz y de justicia social”, dijo el presidente boliviano Evo Morales, quien recordó las cuestionadas intervenciones militares que, en nombre de la democracia y la libertad, ha realizado esa alianza en naciones como Libia.

El ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim, expresó que “respetamos la soberanía de los países pero vemos con preocupación un acercamiento de un país miembro de Unasur y del Consejo de Defensa Suramericano con una alianza defensiva militar extrarregional”.

Colombia es miembro de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), un mecanismo de integración regional que promueve la concertación política de los países del área. Además forma parte del Consejo de Defensa Suramericano (CDS), una iniciativa militar promovida bajo el liderazgo de Brasil que busca “construir una identidad suramericana en materia de defensa”.

Apuesta riesgosa


La investigadora de temas internacionales y de seguridad de la Universidad Nacional (UN) de Colombia, Socorro Ramírez, dice a Apro que el convenio suscrito con la OTAN es una “apuesta riesgosa” para el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien desde su llegada al poder, en agosto de 2010, se había caracterizado por desarrollar una política de acercamiento con sus vecinos Venezuela y Ecuador y por participar en el proceso de integración regional en el marco de la Unasur.

Santos logró recomponer las relaciones con Venezuela y Ecuador, que se encontraban muy dañadas por los continuos desencuentros de su antecesor, Álvaro Uribe Vélez, con los gobiernos de esos países. El presidente Santos acaba de denunciar que Uribe participa activamente en diálogos con las derechas a estadounidenses, seguramente del Tea Party y la CIA para agredir a Venezuela y desestabilizar la subregión, tal como venía denunciando el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.

“Colombia ha avanzado en términos económicos, de institucionalidad, de seguridad, pero está lejos de pensarse como potencia regional y me parece que menospreciar la importancia de la buena vecindad y de la construcción de ese acercamiento regional es un riego muy alto”, señala Ramírez, doctora en Ciencia Política por la Universidad de París I, en su crítica al “asocio “ de Colombia ¿con la OTAN .

La catedrática considera que “podríamos estar asistiendo a la profundización de la fragmentación regional, no sólo por Colombia, sino por la radicación de los gobiernos de izquierda”.

“Es probable -decía- que el gobierno colombiano quiera jugar en dos tableros, en el regional y en el global, y que tenga una valoración distinta de la de hace tres años (cuando Santos asumió la Presidencia) de la situación regional. Es probable que este viendo un cambio en la geopolítica regional y que esté tratando de aprovechar eso para buscar una convergencia política mayor en temas de seguridad con Estados Unidos y con la Alianza Atlántica.”.


Equilibrios

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, consideró el acercamiento de Colombia con la OTAN como una “amenaza” para la región y “una idea verdaderamente aberrante”. Dijo que “se quieren traer el poder militar, la estrategia militar que la deciden en Washington, de guerra de la OTAN, para el continente”.

Venezuela ha potenciado su capacidad defensiva. Ahora construye drones que, al presentarlos en mayo pasado, Maduro dijo que esos equipos servirán para contrarrestar “cualquier amenaza” y “fuerza extranjera enemiga de nuestra patria”. El gobernante sostuvo que la capacidad militar de su país está al servicio de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), un foro regional conformado por Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas…

En el tablero geopolítico regional Colombia es percibida como el más estrecho aliado de Estados Unidos, país que comanda la OTAN, mientras que las naciones del Alba ubican a Washington como una potencia imperial y como el principal enemigo militar de la región.


Colombia con Santos a la cabeza del gobierno se ha convertido en el aliado más importante de Washington en esta parte del mundo con el convenio suscrito en Bruselas, sede de la Organización del Tratado del Atlántico Norte ( OTAN ), que muy a pesar de su servilismo no ha logrado ser considerado socio de la OTAN, tal como declaraban sus voceros al decir: “no otorga rango de socio a Colombia, pero constituye un primer paso hacia una futura cooperación en el área de seguridad”.

“Es muy gratificante cuando los países con valores similares a los nuestros, se acercan a nosotros”, indicó el secretario adjunto de la OTAN, Alexander Vershbow. ¿Acaso Colombia comparte los valores de la guerra de agresión que ha caracterizado a la OTAN. ¿Colombia comparte los crímenes de guerra y los genocidios cometidos por la OTAN con Estados Unidos como Comandante y líder de la Organización del Atlántico Norte?


La OTAN, que cuenta actualmente con 28 países miembros, ha firmado acuerdos de cooperación con países lejanos como Mongolia. Incluso, ha otorgado el rango de socio a países como Nueva Zelanda, Australia y Corea del Sur.

“En el futuro no se descarta que también Colombia tenga el estatuto de socio como Australia o Nueva Zelanda”, dijo la portavoz de la OTAN, Carmen Romero.


En Afganistán, la ISAF (International Security Assistance Force) cuenta con efectivos de 22 países no pertenecientes a la OTAN que contribuyen con 4.000 soldados a la guerra de agresión contra uno de los países más pobres de la tierra.

Rafael Piñeros decía en el diario El Espectador que “De conformidad con las declaraciones del vicesecretario de la OTAN, Alexander Vershbow, y del ministro colombiano, el acuerdo no se enmarca dentro de ninguno de los programas estructurados por la alianza en el pasado, como la Alianza por la Paz, la Iniciativa de Cooperación de Estambul o el Diálogo Mediterráneo, que buscaban acercar a miembros de la Cortina de Hierro, del golfo Pérsico o del sur del Mediterráneo, respectivamente, a las buenas prácticas que en materia de seguridad y defensa desarrollaba la OTAN.


Por el contrario, el documento hace parte de la estrategia trazada en el Concepto Estratégico de 2010 de la alianza, que busca crear instrumentos puntuales y específicos con terceros estados alrededor del mundo. Dentro del abanico de instrumentos, es pertinente mencionar la capacitación de personal civil y militar, de participación en misiones de paz (no en combates sino en otras funciones) y el desarrollo de capacidades conjuntas, por ejemplo en materia de atención a personal herido en combate. Australia, Corea del Sur y Japón tienen convenios en materia de reconstrucción y apoyo de pequeñas comunidades: actividades de apoyo a misiones de paz, no proliferación y manejo de crisis, respectivamente.

Piñeros agregaba que Colombia busca aprovechar la capacitación técnica y militar que el Colegio de Defensa de la OTAN, ubicado en Roma, le ofrece a personal civil y militar sobre diversas materias de contenido estratégico, organizacional y técnico, que permitirá, en un futuro, acercar estándares de profesionalización más altos”. ¿Para qué?

El analista internacional Hugo Moldiz Mercado, sostenía: “La polémica sobre el tipo de relación entre Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está demás. El país sudamericano -que es el que mayor asistencia militar estadounidense recibe desde la implementación del Plan Colombia, a principios del 2000-, ya le abrió las puertas de América Latina a ese instrumento mundial de intervención luego de actuar, como socio cooperante y bajo bandera española, en la invasión “de las fuerzas aliadas” a Afganistán en octubre de 2001.


Lo que agrava la situación es la decisión del gobierno del presidente José Manuel Santos de subir un peldaño más en la relación con la OTAN abierta por su predecesor Álvaro Uribe, en medio de una contraofensiva estadounidense en el continente que busca recuperar el espacio perdido desde la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), su brazo económico. De hecho, la Alianza Pacífico, que la integran todos los países que tienen firmado Tratado de Libre Comercio (TLCs) con EE.UU., al mismo tiempo es la cobertura para una consolidación de sus posiciones militares.

La decisión colombiana, que será debatida en el Consejo de Seguridad de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) ha pedido de Bolivia, representa también una amenaza real a la revolución bolivariana, permanentemente asediada por la ultraderecha de ese país desde el principio, y para los diálogos de paz que se llevan adelante en La Habana (Cuba).

La situación no sería delicada si no estuviera en vigencia un Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN desde noviembre de 2010, aprobado en la Cumbre de Lisboa, donde en una clara señal de su ingreso al cuarto desplazamiento de su historia desde que fuera creada en 1948, esa fuerza militar multinacional se atribuye al derecho de intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que sea.


La dimensión del paso que está dando Colombia solo es posible tener en cuenta, además de los elementos señalados líneas arriba, a partir de inscribir los últimos movimientos del imperio en un contexto más amplio y de una manera menos fragmentada. La continuidad de la intervención en Afganistán, donde en más de una década y media no se ha podido derrotar al Talibán y mucho menos desmantelar Al Qaeda, y la presencia militar en Irak, donde jamás se encontró las armas de destrucción masiva que presuntamente tenía Saddam Hussein, así como las amenazas permanentes contra Corea del Norte e Irán y el activo respaldo a la dura represión israelita contra el pueblo palestino, constituyen datos de ese contexto.

Es más, si bien las formas de la intervención en América Latina se muestran, todavía, distintas a las observadas en los continentes de África y Asia, la contraofensiva política y militar de los Estados Unidos contra procesos progresistas y revolucionarios hay que analizarla como parte de una estrategia de dominación de espectro global, cuyo objetivo es garantizar las condiciones de reproducción de un sistema de dominación mundial que, por sus propias contradicciones, no logra encontrar la fórmula “no militar” para salir de la crisis de rotación transnacional del capital que se hace más profunda.

Pero el capital siempre oculta su presencia y la disfraza en discursos e instituciones nacionales e internacionales. Todas, desde el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hasta la Organización de los Estados Americanos (OEA), pasando por la OTAN, sirven para caminar, respaldados por un amplio despliegue mediático, en la dirección de lograr ciertos niveles de legitimidad.


Los alcances del Nuevo Concepto Estratégico

En la cumbre de Lisboa, en la que participaron 28 estados miembros y 21 asociados, se adoptó por unanimidad el documento presentado por un equipo encabezado por la estadounidense Madeleine Albright, la ultraderechista exsecretaria de Estado del gobierno de Bush a la que Obama le dio su más amplio respaldo a poco de asumir la conducción de la Casa Blanca, en enero de 2009. El “grupo de expertos” estableció los límites del concepto, identificó las amenazas y precisó las cuatro misiones militares del siglo XXI.

El nuevo Concepto Estratégico, el tercero desde el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y el bloque socialista del Este, establece que “La OTAN debe estar dispuesta a desplegar fuerzas militares robustas donde y cuando sea requerido por nuestra seguridad y ayudar a promover seguridad común con nuestros socios alrededor del globo”. Los dos anteriores conceptos de seguridad “guiaron” a las fuerzas militares de la Alianza en los períodos 1991-1999 y 1999-2010. Por lo demás es importante subrayar que ya a partir de 1991, tras el paso de la bipolaridad a la unipolaridad mundial, se van registrando en términos teóricos y prácticos modificaciones en las líneas táctico-estratégicas de la OTAN, que va dejando atrás el concepto de “respuesta flexible” que la acompañó más de cuatro décadas.


Más claro, ni el agua. Con esta redefinición del papel de la OTAN -que se ha constituido desde su fundación, en 1949, en la prolongación de los largos brazos del Pentágono-, las fuerzas militares de la Alianza -que es otra manera de camuflar la hegemonía estadounidense- pueden intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que consideren necesario o suficiente.

No hay que olvidar que la OTAN surgió poco después de culminada la II Guerra Mundial con el objetivo de neutralizar la influencia de la URSS en Europa y cuyo poder militar, sin el cual el fascismo no habría sido derrotado a partir de la batalla de Stalingrado, se consideraba una amenaza para los Estados conducidos por ideas liberales, democracias representativas y economías capitalistas.


El primer país en que se concretó el Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN fue Libia, donde con el pretexto de respaldar a los focos de resistencia militar opuestos al “régimen dictatorial” de Gadafi, la fuerza militar multinacional le ha abierto las puertas a las corporaciones para que se apoderen del petróleo y otros recursos de ese país situado al Norte de África, donde la situación de la población civil desde septiembre de 2011 se ha agravado por el hambre y las violentas disputas entre las tribus.

Pero a la OTAN hay que hacerle un seguimiento más largo. Desaparecido el campo socialista a principios de los 90 y, por tanto, desestructurado el Pacto de Varsovia -alianza militar de los países socialistas en respuesta al peligro que representaba la articulación de Europa occidental y Estados Unidos-, la OTAN no desapareció. La razón esgrimida para su fundación ya no existía y lo que se pasó es a inventar otros pretextos y crear otros enemigos. Todo lo contrario, se le asignaron nuevas misiones que en los hechos empezaron a expandir la zona de influencia militar y política de los países del capitalismo central.

La OTAN ya no tiene los 12 miembros con los que nació en 1949 (de los que 5 primero conformaron el Tratado de Bruselas de 1948: Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos y a los que se sumaron Estados Unidos y Canadá y luego ese primer grupo invitó a otros 5: Italia, Dinamarca, Noruega, Portugal e Islandia). Su número alcanza ahora a 28. De los 14 Secretarios Generales que ha tenido esa Alianza militar, ninguno ha sido estadounidense. Sin embargo, el liderazgo de Estados Unidos es inobjetable e incuestionable por varias razones: su alianza estratégica con Gran Bretaña y Francia, su capacidad militar y su habilidad de salir siempre bien parado de las contradicciones y las pugnas dentro del bloque de países del capitalismo central.

De ahí que no sea una casualidad que el liderazgo de Estados Unidos en la guerra contra Libia haya encontrado en Gran Bretaña y Francia sus dos entusiastas operadores. De hecho, entre esos tres países hay una convergencia de intereses por controlar el Oriente Medio. De hecho, el imperialismo colectivo del que habla el intelectual Samir Amín para hacer mención a Estados Unidos, Japón y Europa siempre tuvo la intención de constituir un Mercado Común de Medio Oriente para aprovechar los recursos naturales y en el pasado de la bipolaridad hizo alianzas con los gobiernos monárquicos, autocráticos y nada democráticos de la región, así como suministró armas, dinero y entrenamiento a grupos musulmanes anti-comunistas -como Al Qaeda- con el objetivo de neutralizar cualquier intento de expansión de la URSS.

Otro dato, no menor, a tener en cuenta y que refuerza el liderazgo de Estados Unidos en la OTAN y su nuevo concepto estratégico es el alcance de los planes operativos. Lo que se aprobó en Lisboa en 2010 está previsto hasta el 2020 y el plan estratégico de la CIA -de la que ya se ha confirmado su activa presencia en Libia- también llega a ese mismo año.

América Latina, ¿fuera de peligro?


¿La aplicación del nuevo Concepto Estratégico de la OTAN es una amenaza para América Latina? Su importancia está dada a partir del peligro que representa ese rediseño estratégico de la OTAN para los gobiernos progresistas y revolucionarios en el continente, especialmente para Cuba y Venezuela -en primer lugar- y Bolivia, complementariamente.

La primera visita de Obama a tres países de América Latina en marzo de 2011 (Brasil, Chile y El Salvador), las permanentes giras de Hillary Clinton por el hemisferio, el golpe de Estado en Honduras contra el presidente legítimo Manuel Zelaya, el intento estadounidense de mostrar a Bolivia y Venezuela como una suerte de “narco-estados”, las agresiones permanentes contra Cuba, la ampliación de sus bases militares en el continente y la activación de la IV Flota son datos de la realidad que no se los puede ignorar.

Hasta ahora, desde la perspectiva de la Doctrina Monroe, en la que Estados Unidos se asigna una paternidad sobre América Latina y el Caribe, la mayor parte de las campañas de desestabilización de procesos progresistas se han apoyado en fuerzas armadas locales, obviamente con mandos entrenados en la Escuela de las Américas y en grupos paramilitares de corte fascista, aunque también se han dado casos de intervenciones directas de tropas estadounidenses en Guatemala (1954), República Dominicana (1965), Granada (1983), Panamá (1989) y Haití (1994). Todas con la complicidad de la OEA.

Pero si hay algo que tampoco puede ignorarse, es el papel que Estados Unidos ha decidido darle a Colombia en la aplicación de su estrategia global, aplicada ya sea desde el Pentágono o su brazo multinacional, la OTAN. En 2008, a iniciativa estadounidense y con la fachada de España, el presidente Álvaro Uribe logró que el Estado colombiano participara a través de sus fuerzas armadas -las mejores equipadas en América Latina- en las operaciones de la Alianza Atlántica en Afganistán.

La participación de Colombia en la OTAN en calidad de observador se mantiene, pero la figura es más o menos similar a lo que ocurrió con muchos de los países del Mediterráneo, no considerados formalmente dentro de la lista de potenciales miembros. En 1994, desaparecido el bloque socialista, se invitó a varios países de esa parte del mundo (Israel, Egipto, Marruecos, Túnez y Mauritania) y en 2004, en la Cumbre de Estambul, se establecieron acuerdos para garantizar la seguridad y la estabilidad regionales. Es decir, no es una exageración que a partir del nuevo Concepto Estratégico -intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que sea-, la OTAN vaya facilitando la incorporación colombiana como socio cooperante y de otros países afines a los intereses imperiales en la región que se alistan a fortalecer la Alianza Pacífico.

De todas las amenazas que la Alianza Atlántica identificó en Lisboa para la “civilización occidental” y que justificaría su intervención: proliferación de misiles balísticos y armas nucleares y de destrucción masiva, el terrorismo, los ataques a las vías de comunicación, los ciberataques y la inestabilidad o los conflictos más allá de las fronteras de la OTAN y los problemas derivados del cambio climático y de la escasez de los recursos naturales, los dos últimos son los que podrían invocarse para intervenir en América Latina, donde se ha puesto en cuestión la hegemonía estadounidense y bastante rico en agua dulce, petróleo y gas, biodiversidad, plantas medicinales y otros.


La historia contra los procesos emancipadores no es nueva. Lo nuevo es que las injerencias estadounidenses estarán camufladas en las banderas de la OTAN y en la plena subordinación de la ONU, cuya reestructuración es necesaria y urgente”. Además, Estados Unidos tiene muchas bases militares y pretende otras, pero lo que no entienden los imperialistas y sus esbirros, es que América Latina y el Caribe constituyen una zona libre de armas nucleares y químico-bacteriológicas que, en cambio, las tienen de sobra el Pentágono y la OTAN

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Equilibrios

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, consideró el acercamiento de Colombia con la OTAN como una “amenaza” para la región y “una idea verdaderamente aberrante”. Dijo que “se quieren traer el poder militar, la estrategia militar que la deciden en Washington, de guerra de la OTAN, para el continente”.

Venezuela ha potenciado su capacidad defensiva. Ahora construye drones que, al presentarlos en mayo pasado, Maduro dijo que esos equipos servirán para contrarrestar “cualquier amenaza” y “fuerza extranjera enemiga de nuestra patria”. El gobernante sostuvo que la capacidad militar de su país está al servicio de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), un foro regional conformado por Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas…

En el tablero geopolítico regional Colombia es percibida como el más estrecho aliado de Estados Unidos, país que comanda la OTAN, mientras que las naciones del Alba ubican a Washington como una potencia imperial y como el principal enemigo militar de la región.

Colombia con Santos a la cabeza del gobierno se ha convertido en el aliado más importante de Washington en esta parte del mundo con el convenio suscrito en Bruselas, sede de la Organización del Tratado del Atlántico Norte ( OTAN ), que muy a pesar de su servilismo no ha logrado ser considerado socio de la OTAN, tal como declaraban sus voceros al decir: “no otorga rango de socio a Colombia, pero constituye un primer paso hacia una futura cooperación en el área de seguridad”.

“Es muy gratificante cuando los países con valores similares a los nuestros, se acercan a nosotros”, indicó el secretario adjunto de la OTAN, Alexander Vershbow. ¿Acaso Colombia comparte los valores de la guerra de agresión que ha caracterizado a la OTAN. ¿Colombia comparte los crímenes de guerra y los genocidios cometidos por la OTAN con Estados Unidos como Comandante y líder de la Organización del Atlántico Norte?

La OTAN, que cuenta actualmente con 28 países miembros, ha firmado acuerdos de cooperación con países lejanos como Mongolia. Incluso, ha otorgado el rango de socio a países como Nueva Zelanda, Australia y Corea del Sur.

“En el futuro no se descarta que también Colombia tenga el estatuto de socio como Australia o Nueva Zelanda”, dijo la portavoz de la OTAN, Carmen Romero.

En Afganistán, la ISAF (International Security Assistance Force) cuenta con efectivos de 22 países no pertenecientes a la OTAN que contribuyen con 4.000 soldados a la guerra de agresión contra uno de los países más pobres de la tierra.

Rafael Piñeros decía en el diario El Espectador que “De conformidad con las declaraciones del vicesecretario de la OTAN, Alexander Vershbow, y del ministro colombiano, el acuerdo no se enmarca dentro de ninguno de los programas estructurados por la alianza en el pasado, como la Alianza por la Paz, la Iniciativa de Cooperación de Estambul o el Diálogo Mediterráneo, que buscaban acercar a miembros de la Cortina de Hierro, del golfo Pérsico o del sur del Mediterráneo, respectivamente, a las buenas prácticas que en materia de seguridad y defensa desarrollaba la OTAN.

Por el contrario, el documento hace parte de la estrategia trazada en el Concepto Estratégico de 2010 de la alianza, que busca crear instrumentos puntuales y específicos con terceros estados alrededor del mundo. Dentro del abanico de instrumentos, es pertinente mencionar la capacitación de personal civil y militar, de participación en misiones de paz (no en combates sino en otras funciones) y el desarrollo de capacidades conjuntas, por ejemplo en materia de atención a personal herido en combate. Australia, Corea del Sur y Japón tienen convenios en materia de reconstrucción y apoyo de pequeñas comunidades: actividades de apoyo a misiones de paz, no proliferación y manejo de crisis, respectivamente.

Piñeros agregaba que Colombia busca aprovechar la capacitación técnica y militar que el Colegio de Defensa de la OTAN, ubicado en Roma, le ofrece a personal civil y militar sobre diversas materias de contenido estratégico, organizacional y técnico, que permitirá, en un futuro, acercar estándares de profesionalización más altos”. ¿Para qué?

El analista internacional Hugo Moldiz Mercado, sostenía: “La polémica sobre el tipo de relación entre Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está demás. El país sudamericano -que es el que mayor asistencia militar estadounidense recibe desde la implementación del Plan Colombia, a principios del 2000-, ya le abrió las puertas de América Latina a ese instrumento mundial de intervención luego de actuar, como socio cooperante y bajo bandera española, en la invasión “de las fuerzas aliadas” a Afganistán en octubre de 2001.

Lo que agrava la situación es la decisión del gobierno del presidente José Manuel Santos de subir un peldaño más en la relación con la OTAN abierta por su predecesor Álvaro Uribe, en medio de una contraofensiva estadounidense en el continente que busca recuperar el espacio perdido desde la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), su brazo económico. De hecho, la Alianza Pacífico, que la integran todos los países que tienen firmado Tratado de Libre Comercio (TLCs) con EE.UU., al mismo tiempo es la cobertura para una consolidación de sus posiciones militares.

La decisión colombiana, que será debatida en el Consejo de Seguridad de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) ha pedido de Bolivia, representa también una amenaza real a la revolución bolivariana, permanentemente asediada por la ultraderecha de ese país desde el principio, y para los diálogos de paz que se llevan adelante en La Habana (Cuba).

La situación no sería delicada si no estuviera en vigencia un Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN desde noviembre de 2010, aprobado en la Cumbre de Lisboa, donde en una clara señal de su ingreso al cuarto desplazamiento de su historia desde que fuera creada en 1948, esa fuerza militar multinacional se atribuye al derecho de intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que sea.

La dimensión del paso que está dando Colombia solo es posible tener en cuenta, además de los elementos señalados líneas arriba, a partir de inscribir los últimos movimientos del imperio en un contexto más amplio y de una manera menos fragmentada. La continuidad de la intervención en Afganistán, donde en más de una década y media no se ha podido derrotar al Talibán y mucho menos desmantelar Al Qaeda, y la presencia militar en Irak, donde jamás se encontró las armas de destrucción masiva que presuntamente tenía Saddam Hussein, así como las amenazas permanentes contra Corea del Norte e Irán y el activo respaldo a la dura represión israelita contra el pueblo palestino, constituyen datos de ese contexto.

Es más, si bien las formas de la intervención en América Latina se muestran, todavía, distintas a las observadas en los continentes de África y Asia, la contraofensiva política y militar de los Estados Unidos contra procesos progresistas y revolucionarios hay que analizarla como parte de una estrategia de dominación de espectro global, cuyo objetivo es garantizar las condiciones de reproducción de un sistema de dominación mundial que, por sus propias contradicciones, no logra encontrar la fórmula “no militar” para salir de la crisis de rotación transnacional del capital que se hace más profunda.

Pero el capital siempre oculta su presencia y la disfraza en discursos e instituciones nacionales e internacionales. Todas, desde el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hasta la Organización de los Estados Americanos (OEA), pasando por la OTAN, sirven para caminar, respaldados por un amplio despliegue mediático, en la dirección de lograr ciertos niveles de legitimidad.

Los alcances del Nuevo Concepto Estratégico

En la cumbre de Lisboa, en la que participaron 28 estados miembros y 21 asociados, se adoptó por unanimidad el documento presentado por un equipo encabezado por la estadounidense Madeleine Albright, la ultraderechista exsecretaria de Estado del gobierno de Bush a la que Obama le dio su más amplio respaldo a poco de asumir la conducción de la Casa Blanca, en enero de 2009. El “grupo de expertos” estableció los límites del concepto, identificó las amenazas y precisó las cuatro misiones militares del siglo XXI.

El nuevo Concepto Estratégico, el tercero desde el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y el bloque socialista del Este, establece que “La OTAN debe estar dispuesta a desplegar fuerzas militares robustas donde y cuando sea requerido por nuestra seguridad y ayudar a promover seguridad común con nuestros socios alrededor del globo”. Los dos anteriores conceptos de seguridad “guiaron” a las fuerzas militares de la Alianza en los períodos 1991-1999 y 1999-2010. Por lo demás es importante subrayar que ya a partir de 1991, tras el paso de la bipolaridad a la unipolaridad mundial, se van registrando en términos teóricos y prácticos modificaciones en las líneas táctico-estratégicas de la OTAN, que va dejando atrás el concepto de “respuesta flexible” que la acompañó más de cuatro décadas.

Más claro, ni el agua. Con esta redefinición del papel de la OTAN -que se ha constituido desde su fundación, en 1949, en la prolongación de los largos brazos del Pentágono-, las fuerzas militares de la Alianza -que es otra manera de camuflar la hegemonía estadounidense- pueden intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que consideren necesario o suficiente.

No hay que olvidar que la OTAN surgió poco después de culminada la II Guerra Mundial con el objetivo de neutralizar la influencia de la URSS en Europa y cuyo poder militar, sin el cual el fascismo no habría sido derrotado a partir de la batalla de Stalingrado, se consideraba una amenaza para los Estados conducidos por ideas liberales, democracias representativas y economías capitalistas.

El primer país en que se concreto el Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN fue Libia, donde con el pretexto de respaldar a los focos de resistencia militar opuestos al “régimen dictatorial” de Gadafi, la fuerza militar multinacional le ha abierto las puertas a las corporaciones para que se apoderen del petróleo y otros recursos de ese país situado al Norte de África, donde la situación de la población civil desde septiembre de 2011 se ha agravado por el hambre y las violentas disputas entre las tribus.

Pero a la OTAN hay que hacerle un seguimiento más largo. Desaparecido el campo socialista a principios de los 90 y, por tanto, desestructurado el Pacto de Varsovia -alianza militar de los países socialistas en respuesta al peligro que representaba la articulación de Europa occidental y Estados Unidos-, la OTAN no desapareció. La razón esgrimida para su fundación ya no existía y lo que se pasó es a inventar otros pretextos y crear otros enemigos. Todo lo contrario, se le asignaron nuevas misiones que en los hechos empezaron a expandir la zona de influencia militar y política de los países del capitalismo central.

La OTAN ya no tiene los 12 miembros con los que nació en 1949 (de los que 5 primero conformaron el Tratado de Bruselas de 1948: Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos y a los que se sumaron Estados Unidos y Canadá y luego ese primer grupo invitó a otros 5: Italia, Dinamarca, Noruega, Portugal e Islandia). Su número alcanza ahora a 28. De los 14 Secretarios Generales que ha tenido esa Alianza militar, ninguno ha sido estadounidense. Sin embargo, el liderazgo de Estados Unidos es inobjetable e incuestionable por varias razones: su alianza estratégica con Gran Bretaña y Francia, su capacidad militar y su habilidad de salir siempre bien parado de las contradicciones y las pugnas dentro del bloque de países del capitalismo central.

De ahí que no sea una casualidad que el liderazgo de Estados Unidos en la guerra contra Libia haya encontrado en Gran Bretaña y Francia sus dos entusiastas operadores. De hecho, entre esos tres países hay una convergencia de intereses por controlar el Oriente Medio. De hecho, el imperialismo colectivo del que habla el intelectual Samir Amín para hacer mención a Estados Unidos, Japón y Europa siempre tuvo la intención de constituir un Mercado Común de Medio Oriente para aprovechar los recursos naturales y en el pasado de la bipolaridad hizo alianzas con los gobiernos monárquicos, autocráticos y nada democráticos de la región, así como suministró armas, dinero y entrenamiento a grupos musulmanes anti-comunistas -como Al Qaeda- con el objetivo de neutralizar cualquier intento de expansión de la URSS.

Otro dato, no menor, a tener en cuenta y que refuerza el liderazgo de Estados Unidos en la OTAN y su nuevo concepto estratégico es el alcance de los planes operativos. Lo que se aprobó en Lisboa en 2010 está previsto hasta el 2020 y el plan estratégico de la CIA -de la que ya se ha confirmado su activa presencia en Libia- también llega a ese mismo año.

América Latina, ¿fuera de peligro?

¿La aplicación del nuevo Concepto Estratégico de la OTAN es una amenaza para América Latina? Su importancia está dada a partir del peligro que representa ese rediseño estratégico de la OTAN para los gobiernos progresistas y revolucionarios en el continente, especialmente para Cuba y Venezuela -en primer lugar- y Bolivia, complementariamente.

La primera visita de Obama a tres países de América Latina en marzo de 2011 (Brasil, Chile y El Salvador), las permanentes giras de Hillary Clinton por el hemisferio, el golpe de Estado en Honduras contra el presidente legítimo Manuel Zelaya, el intento estadounidense de mostrar a Bolivia y Venezuela como una suerte de “narco-estados”, las agresiones permanentes contra Cuba, la ampliación de sus bases militares en el continente y la activación de la IV Flota son datos de la realidad que no se los puede ignorar.

Hasta ahora, desde la perspectiva de la Doctrina Monroe, en la que Estados Unidos se asigna una paternidad sobre América Latina y el Caribe, la mayor parte de las campañas de desestabilización de procesos progresistas se han apoyado en fuerzas armadas locales, obviamente con mandos entrenados en la Escuela de las Américas y en grupos paramilitares de corte fascista, aunque también se han dado casos de intervenciones directas de tropas estadounidenses en Guatemala (1954), República Dominicana (1965), Granada (1983), Panamá (1989) y Haití (1994). Todas con la complicidad de la OEA.

Pero si hay algo que tampoco puede ignorarse, es el papel que Estados Unidos ha decidido darle a Colombia en la aplicación de su estrategia global, aplicada ya sea desde el Pentágono o su brazo multinacional, la OTAN. En 2008, a iniciativa estadounidense y con la fachada de España, el presidente Álvaro Uribe logró que el Estado colombiano participara a través de sus fuerzas armadas -las mejores equipadas en América Latina- en las operaciones de la Alianza Atlántica en Afganistán.

La participación de Colombia en la OTAN en calidad de observador se mantiene, pero la figura es más o menos similar a lo que ocurrió con muchos de los países del Mediterráneo, no considerados formalmente dentro de la lista de potenciales miembros. En 1994, desaparecido el bloque socialista, se invitó a varios países de esa parte del mundo (Israel, Egipto, Marruecos, Túnez y Mauritania) y en 2004, en la Cumbre de Estambul, se establecieron acuerdos para garantizar la seguridad y la estabilidad regionales. Es decir, no es una exageración que a partir del nuevo Concepto Estratégico -intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que sea-, la OTAN vaya facilitando la incorporación colombiana como socio cooperante y de otros países afines a los intereses imperiales en la región que se alistan a fortalecer la Alianza Pacífico.

De todas las amenazas que la Alianza Atlántica identificó en Lisboa para la “civilización occidental” y que justificaría su intervención: proliferación de misiles balísticos y armas nucleares y de destrucción masiva, el terrorismo, los ataques a las vías de comunicación, los ciberataques y la inestabilidad o los conflictos más allá de las fronteras de la OTAN y los problemas derivados del cambio climático y de la escasez de los recursos naturales, los dos últimos son los que podrían invocarse para intervenir en América Latina, donde se ha puesto en cuestión la hegemonía estadounidense y bastante rico en agua dulce, petróleo y gas, biodiversidad, plantas medicinales y otros.

La historia contra los procesos emancipadores no es nueva. Lo nuevo es que las injerencias estadounidenses estarán camufladas en las banderas de la OTAN y en la plena subordinación de la ONU, cuya reestructuración es necesaria y urgente”. Además, Estados Unidos tiene muchas bases militares y pretende otras, pero lo que no entienden los imperialistas y sus esbirros, es que América Latina y el Caribe constituyen una zona libre de armas nucleares y químico-bacteriológicas que, en cambio, las tienen de sobra el Pentágono y la OTAN

Tribunal Dignidad, Soberanía, Paz contra la Guerra-Comité Independencia y Soberanía para América Latina (CISPAL).
http://www.argenpress.info/2013/10/acuerdo-de-cooperacion-colombia-otan-es.html#.UkxTpNvDtSE.twitter

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TENER UNA SEMILLA ES UN DELITO: LA NUEVA DICTADURA ALIMENTARIA

 

 

Por: Dharmadeva

 

Hace ya décadas estaba pronosticado que llegaría el momento en que tener una semilla sería un crimen. Parecía ciencia ficción imaginar que un campesino no podría guardar semillas para la próxima cosecha, como lo había venido haciendo por milenios. Sin embargo, es un hecho.

 

  • Después de la firma del TLC con los Estados Unidos y de la expedición de normas como la Resolución 970 del ICA, la Policía Nacional, siguiendo las instrucciones de los funcionarios del ramo azuzados por las multinacionales dueñas de las semillas, ha comenzado a maltratar a campesinos y agricultores, a arrojar toneladas de comida al basurero y a penalizar a quienes no sirvan los intereses de los nuevos dictadores de la alimentación. El documental de Victoria Solano en youtube, que me impulsó a escribir esta columna, es una denuncia aterradora. Si el campesino enfrenta el monopolio de las corporaciones y guarda sus semillas «patentadas», se va para la cárcel o paga enormes multas. Estamos en las manos de las multinacionales y de lo que quieran meternos a la boca, a los precios que quieran.

 

Nuestros dirigentes, ciegos codiciosos, optaron por proteger una docena de semillas extranjeras genéticamente modificadas antes que proteger el patrimonio de miles de semillas que habían sido descubiertas o adaptadas y amadas por siglos en América. Y nunca les contaron a los campesinos que esto les sucedería a menos de un año de la firma del TLC, ni los prepararon para la catástrofe.

 

Y después pretendemos que haya paz en un país que deja a sus cultivadores en la inopia. Un exembajador con rabo de paja se atreve a decir que «Hay actores que sueñan con una Colombia sujeta a un modelo económico arcaico que impondría restricciones que limitarían severamente el desarrollo agropecuario». Ese modelo “arcaico”, sin embargo, ha logrado en la historia de la agricultura cientos de miles de semillas que los neoliberales querrían convertir en tres o cuatro: maíz de los matones de Monsanto, arroz, algodón y soya de Syngenta o Dupont. Con estas simientes y sus inseparables agrotóxicos, quisieran sembrar sus tierras de la altillanura, como le está pasando a la «República Unida de la Soja» en el Cono Sur. Nunca la humanidad había arrojado al agua y a las tierras tantos venenos juntos, ni deforestado así las selvas en nombre del “desarrollo agropecuario”.

 

Y esta sacrílega manera de patentar la vida se escuda en la mentira que nos venden de la seguridad alimentaria. Los medios se encargan de seguir diciendo que las nuevas semillas «mejoradas» dan más rendimiento y podrán alimentar a la creciente población del mundo. Pero estudiando la revolución verde vemos que la aseveración es falsa y hay granjas de agroecología que demuestran que rinden más las semillas colectivas logradas a pulso por los conocedores de la tierra y sus frutos en milenios de trabajo con la tierra, que las semillas privadas de los nuevos dictadores. ¡Hay que pelear de nuevo por las semillas libres!

 

http://www.elespectador.com/opinion/tener-una-semilla-un-delito-nueva-dictadura-alimentaria-columna-439703

FALSOS POSITIVOS JUDICIALES EN COLOMBIA: EL TESTIMONIO DE MARISOLIANA COLORADO

Introducción por Javier Lopez:
En Colombia  el gobierno criminal del  dúo Alvaro Uribe-Juan Manuel Santos no solo impuso al país los falsos positivos como un acto criminal en donde se ejecutaba extra-judicialmente a ciudadanos humildes, jóvenes sin empleo, para hacerlos pasar por guerrilleros y así cobrar  no solo jugosos premios sino también inmerecidos  ascensos,  dentro de esta política criminal, la detención de diversas personas por lo general de extracción humilde como es el caso de Marisolina Colorado para hacerlas pasar por integrantes de grupos guerrilleros en la mayoría de los casos pero también de delincuencia común,  tenia como objetivo “mostrar resultados”, con estas detenciones masivas o individuales como es el caso en  mención, también llamadas por la población “detenciones milagrosas”  se buscaba ademas   obtener prebendas, las cuales generaron  un proceso de corrupción y descomposición  dentro de las instituciones militares, de policía y organismo de inteligencia.
por suerte para Marisolina el proceso judicial llego a feliz resultado con su liberación, sin embargo muchos colombianos no han contado con la misma suerte, están en las cárceles pagando injustas condenas o muertas.
la siguiente es  información dehttp://elpueblo.com.co/el-caso-de-marisoliana-colorado/

Hoy Marisoliana Colorado camina libre de la mano de su hijo de dos años por el pueblo que la vio nacer, Villarica, Cauca. Foto: Luis Alfonso Morales

El  2 de agosto recuperó su libertad una mujer de procedencia humilde, de 26 años, acusada de tener vínculos con las Farc, quien fue capturada en medio de hechos bastante confusos. “Mari”, como le dicen los más cercanos, cuenta su testimonio y cómo gracias, según ella, al poder de Dios y a la unión de su familia logró salir de once difíciles meses de prisión, acusada de algo que no cometió.
 El 5 de septiembre de 2012 lo recuerda Marisoliana Colorado todavía como un mal sueño, cargado de imágenes desvanecidas por lo confusos que resultaron los hechos. Dos sujetos aseguraban que ella era alias “Marcela”. Recuerda que comenzaron con preguntas y siguieron  con afirmaciones. Todo ocurrió la noche de su captura.
Esa noche se encontraba comiéndose un pan con gaseosa en la panadería del pueblo, cerca de su humilde vivienda, en el municipio de Villarica, Cauca, cuando sujetos vestidos de civil pero que se identificaron como miembros de la Sijín, de la Policía, la abordaron, le preguntaron su nombre, obviamente ella contestó “Mary”, acto seguido pidieron que les diera su nombre completo, ella dijo “Marisoliana Colorado”, y con voz de acierto concluyeron: Sí, esta es.
Una foto: la única prueba “contundente” de la Fiscalía contra Marisoliana
Marisoliana, con formación en educación preescolar, en ciencias religiosas y actualmente con ocho semestres de Trabajo Social en la Universidad del Valle, de 26 años, madre de un niño de dos años, nunca pensó que lo que comenzó con la pregunta sobre su nombre se convertiría en la permanencia injusta durante once meses en el centro de reclusión para mujeres La Magdalena, ubicado en Popayán.
Desde ese momento, a medida que transcurrieron las horas fue entendiendo que la vinculaban con las Farc y que “Marcela” era el alias con el que supuestamente la identificaban en el grupo al margen de la ley. La única prueba “contundente” que había de los supuestos vínculos de Marisoliana con los subversivos era una foto, que en  las más descabelladas circunstancias le tomaron cuando tenía 12 años.
Marisoliana habló con el periódico EL PUEBLO en su vivienda y narró los hechos. Todavía no se explica cómo y por qué la capturaron. Relata que la famosa foto –que siempre, y por casi un año, fue la única prueba que demostró tener la Fiscalía para acusarla– fue tomada hace 14 años, cuando ella era una niña de 12. “Pertenecía al grupo de danza de mi pueblo, Villarica, se llamaba Changó. Nos reuníamos, ensayábamos y hacíamos presentaciones. Una vez nos invitaron a presentarnos en Toribío y fuimos. Cerca al lugar, un grupo de hombres detuvieron el carro en el que íbamos, nos bajaron y nos llevaron a una vivienda, nos hicieron poner chalecos y nos tomaron fotos, uno a uno. No daban explicaciones, solo nos amenazaban porque nos rehusábamos a hacerlo, por eso salgo en la  foto con cara de brava y con la nariz roja e hinchada como la de un payaso, por llorar”.
La mujer que pertenece desde hace ocho años a una congregación religiosa asegura que esa foto, con más de una década, era lo único que tenía la Fiscalía; sin embargo, inmediatamente fue detenida se hizo el traslado a la ciudad de Popayán. La acusaban de terrorismo y rebelión, de pertenecer al sexto frente de las Farc.
Inmediatamente se procedió a la primera audiencia para la legalización de la captura, le imputaron cargos y le dictaron medida de aseguramiento. Cuenta que convencida de su inocencia, pensó que por muy “enredado” que estuviera todo, podría tardarse un mes en solucionarlo, hasta dos meses, pero nunca pensó que todo se tomaría casi un año. El apoderado de su caso para ese entonces fue un abogado de oficio, quien atendió en primer momento su situación legal.

Marisoliana en la actualidad vive con su familia materna, piensa terminar su carrera de Trabajo Social en la Universidad del Valle. Foto: Luis Alfonso Morales

El esfuerzo de un pueblo a cambio de la libertad de Marisoliana
Mientras Marisoliana, la hija de Yalila Colorado, una mujer que a punta de vender rellenas en una esquina de Villarica demostraba con escasas herramientas que su hija era inocente, (la más grande: el convencimiento de no ser responsable), un pueblo entero se movilizaba detrás del mismo objetivo: demostrar la inocencia de la villarricense, capturada en un operativo donde detuvieron en todo el norte del Cauca a 23 personas por presuntos vínculos con el grupo guerrillero.
La movilización por reclamar su inocencia comenzó inmediatamente con su familia, numerosa y conocida en el municipio, seguida por habitantes de la población, que entendieron que viven en un país donde la integridad toca demostrarla haciendo valer la voz y con recursos para poder tener una buena defensa.
Comenzaron recogiendo firmas en la localidad, lo que serviría como la prueba más que contundente de que mucha gente conocía las cualidades de Marisoliana; luego, siguieron con actividades como ventas de comidas y fiestas de “cuota” en las que recogerían recursos para los gastos que implican no dejar a alguien inocente en un centro de reclusión.
Al mismo tiempo, quien lideraba toda la movilización, la tía de Marisoliana, Berenice Colorado, contactaba a Élmer Montaña, abogado de la fundación Defensa de Inocentes de quien por el momento el país había escuchado que estaba al frente del caso de la excongresista Yidis Medina, vinculada a un secuestro y condenada por este delito.
Berenice cuenta que acudió en búsqueda de Montaña con varios amigos, gente que ya estaba trabajando en la libertad de Marisolina. Llegaron a Cali con esa misión, lograron hablar con el experto en leyes, quien de inmediato asumió el caso. “Estaba claro que no iba a ser fácil, pero ayudó que el abogado creyó en la inocencia de Mary”, afirma Berenice, quien también estudia derecho y está pronta a graduarse.
“La inocencia de Marisoliana era tan obvia como la injusticia cometida contra ella”: abogado Élmer Montaña
La defensa de Marisoliana Colorado no fue exitosa en un inicio; tal vez el desconocimiento del abogado de oficio sobre “Mary” pudo generar una confusión, que donde se hubiera evitado, ella hubiera podido recobrar su libertad, según aseguran sus familiares.
No obstante, asumida la defensa por Montaña, el rumbo del caso volvió a la  normalidad. Comenzaron las actividades de rigor, bastante difíciles, dolorosas para la familia pero más claras en lo que al marco jurídico se refería. Pasó la segunda audiencia para el mes de octubre, y en diciembre se solicitó la revocatoria de la medida de aseguramiento, negada sin razón alguna. “La juez la negó aferrada a una ley que lo prohibía, solo que la ley ya no se encontraba vigente, como para ser tenida en cuenta”, acotó el abogado Élmer Montaña.
Para el 2 de agosto, la defensa, con suficientes argumentos, basándose en la falta de elementos probatorios que vincularan a Marisoliana con el grupo al margen de la ley, solicitó de  nuevo la revocatoria de la medida de aseguramiento. Se hizo la diligencia ante la juez de garantías, que la negó, mientras un juez del circuito de Popayán le dio la razón a la defensa. El temor del abogado Montaña y de otros abogados de la fundación Defensa de Inocentes que apoyaban el caso fue siempre que a Marisoliana le fuera abierto otro proceso, pero esto no pasó.
Marisoliana quedó libre ese día en horas de la noche, salió del centro de reclusión con las pocas cosas con las que había entrado (ropa interior, la Biblia y un cepillo de dientes). “Muchas cosas quedaron adentro, como un regalo para mis compañeras”, declaró. Hoy sigue vinculada al caso porque la Fiscalía insiste en su responsabilidad y presentó, además, acusación en su contra.
Para el ente investigador no han valido las pruebas a su favor, las cartas, las firmas recogidas, los testimonios, pero como dice Marisoliana: “Hoy estoy libre, puedo dormir en mi cama como quiera, porque uno es libre en su propia cama”.

La comunidad del municipio de Villarica le ha realizado varios reconocimientos por su valor durante el tiempo que estuvo privada de la libertad Foto: Luis Alfonso Morales

“Marisoliana, me alegro que haigás llegado”
La expresión se oye comúnmente por estos días en el municipio de Villarica, Cauca, en la casa de quien hoy es considerada una heroína de su comunidad, un pueblo afro con  tradiciones tan arraigadas como el acento de los pobladores. Ha pasado más de una semana y la gente, los pobladores, siguen llegando a saludar a Mary, porque se alegran de que “haiga” llegado.
Marisoliana, ya en libertad, en el calor de su hogar conformado por hermanas, todas mujeres, al lado de su esposo y su hijo asegura que no siente rencor ni siquiera contra el Estado por una captura lejana a toda lógica. Asegura desconocer las leyes, que las conoció gracias a su “viacrucis” y que  eso le basta para confirmar que todo lo que vivió le ayudó para bien.
También menciona que nunca fue maltratada en el centro de reclusión; por el contrario, encontró desde el comienzo colaboración y apoyo de sus más de 200 compañeras, cuya mayoría pagan condenas por fabricación, porte y tráfico de estupefacientes. A muchas de ellas les enseñó a leer y escribir, procurando permanecer ocupada y obsesionada por dejar una huella en quienes compartieron su encierro.
Hoy piensa seguir estudiando, cosa que había descartado en los momentos de desesperanza que por segundos se presentaron mientras estuvo privada de su libertad, además afirma que se vinculará a la fundación Defensa de Inocentes para  trabajar por quienes se encuentran en las cárceles de Colombia viviendo esto mismo.
La mujer no para de agradecer a Dios y, casi de forma ilógica para la razón humana, insiste en que está convencida de que llegó a una cárcel para mujeres, que más bien parecía un colegio por su infraestructura, para algo bueno. Y puntualiza en que no sintió este tiempo, once meses de cárcel, como una pérdida sino como una ganancia.

SOLIDARIDAD INTERNACIONAL CON EL CATATUMBO

El abandono representado en la silla vacía del Ejecutivo en el Catatumbo es la mejor representación de la política pública del Estado con el sector. Ya son seis semanas de protestas y el Gobierno mantiene sus inamovibles: negar la declaratoria de reserva campesina.Mariela Kohon y sindicalistas británicos, estadounidenses y canadienses en El Catatumbo.
Mariela Kohon y sindicalistas británicos, estadounidenses y canadienses en El Catatumbo.
Justice For Colombia
El día a día de los campesinos en el Catatumbo pasa en medio de la tensión, las asambleas en las que se buscan soluciones, pero además, se tiene espacio para recibir delegaciones internacionales que han acudido a su llamado y contar la realidad que se vive.
Justice for Colombia es una organización británica defensora de derechos humanos que, con respaldo de sindicalistas y parlamentarios, visitó el país. El pasado 23 de julio acudieron al llamado desde el Catatumbo: atravesaron el Atlántico y visitaron el nororiente colombiano para conocer de primera mano la problemática campesina.
Mariela Kohon, su directora, encabezó la visita y manifestó las preocupaciones despertadas en Londres por el tratamiento policial a la protesta. “Esperamos voluntad política del Ejecutivo para conversar con los campesinos y que cese la violencia contra ellos. Miles de sindicalistas y cientos de parlamentarios británicos están atentos a los desarrollos de este conflicto”, puntualizó.

Parlamentarios británicos

También hicieron un llamado al gobierno del presidente Juan Manuel Santos para que se siente a dialogar, con el único condicionamiento de cumplir la ley 160 de 1994 y declarar la zona de reserva campesina del Catatumbo.
La solidaridad europea sirvió también para que, en un intercambio de opiniones con la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat), le explicaran a los visitantes las razones gubernamentales para negar la petición: los planes de extracción minera de al menos 300 millones de toneladas de carbón y los 1.700 millones de barriles de crudo que se encuentran bajo su territorio son prioridad para la locomotora minero-energética del Gobierno y los apetitos multinacionales. Ese es el obstáculo legal y político para la reserva campesina.

Sindicato americano

El sindicato metalúrgico de los Estados Unidos también hizo presencia en la región mostrando la solidaridad de los trabajadores norteamericanos. Dan Kovalik, vocero del sindicato, dijo que la lucha campesina por su territorio y por el medio ambiente es muy justa. “Aquí ellos –los campesinos- fueron víctimas de la violencia con 11 mil muertos y sus peticiones de tierra tienen sentido”, subrayó.
Por su parte, Jorge García Orgales, representante del sindicato trasatlántico Workers United, que agrupa trabajadores de la metalúrgica con dos millones de trabajadores de Canadá, Londres e Irlanda, se mostró sorprendido luego de verificar la crisis humanitaria producida por la ausencia del Estado.
“Llegamos ilusionados por las conversaciones de paz entre el gobierno y la guerrilla”, dijo García, quién además sentenció que la paz sin justicia social no puede llamarse así. “Colombia no puede pensarse en una democracia si no cumple sus leyes y las reservas campesinas son ley. Catatumbo está demostrando si la paz es posible o no”.

El desaire oficial

La solidaridad internacional constató el desaire oficial para con la región. Les llamó la atención, además del veto a la protesta y el exacerbado militarismo, los niveles de pobreza que, según fuentes oficiales, llega al 40.6% y una pobreza extrema del 10%, sumado al atraso en 1.373 kilómetros de la estructura vial del Catatumbo. Hechos significativos para reclamar un desarrollo rural integral en la zona. Mientras tanto, el Ejecutivo entregaba casas en Cúcuta sin hacer referencia al caso Catatumbo.

Basta ya

“Basta ya” es la petición al gobierno Santos. La masacre de Ocaña y dos veintenas de heridos es el fruto de los ataques de la Fuerza Pública a los puntos de concentración del campesinado. En un reciente enfrentamiento un periodista del Colectivo Brecha fue herido de gravedad y trasladado a Cúcuta para ser atendido por especialistas, luego de ser impactado en su rostro por una bomba recalzada utilizada por el Esmad de la Policía Nacional.
A este incidente se suman dos agresiones más a periodistas alternativos que hacen el trabajo de informar desde el otro lado de la oficialidad. La exigencia de los comunicadores es ceder la sistemática agresión contra quienes han seguido al pie de la letra su oficio de informar. Desde el semanario VOZ se hace un llamado a la Fuerza Pública de advertencia recordándoles que los periodistas alternativos en Colombia no son “objetivos legítimos”.



http://www.semanariovoz.com/2013/07/31/solidaridad-internacional-con-el-catatumbo/

COLOMBIA: “EL EJÉRCITO ABRIÓ EL CATATUMBO A LOS PARAS”

"El Ejército abrió el Catatumbo a los paras". En el primer año de la incursión paramilitar al Catatumbo, Norte de Santander, dejó más de 20.000 desplazados, un número incierto de desaparecidos y 800 civiles asesinados, la mayoría de ellos en masacres. Fueron seis años de barbarie, sin mayor control estatal

TESTIMONIO 

Por primera vez un alto oficial reconoce públicamente cómo participó en una de las más sangrientas incursiones de los paramilitares. Su declaración, justo una década después de sucedidos los hechos, involucra a altos comandantes de la Fuerza Pública, algunos de ellos aún activos.

En el primer año de la incursión paramilitar al Catatumbo, Norte de Santander, dejó más de 20.000 desplazados, un número incierto de desaparecidos y 800 civiles asesinados, la mayoría de ellos en masacres. Fueron seis años de barbarie, sin mayor control estatal
En los próximos días el coronel (r) del Ejército Víctor Hugo Matamoros será llamado a juicio, acusado de facilitarles a los paramilitares su ingreso a la región del Catatumbo, en Norte de Santander, donde llegaron en 1999 y cometieron varias de sus peores atrocidades. 
 
Sólo en el primer año de incursión hubo 800 civiles asesinados, muchos de ellos en masacres; un número incierto de desaparecidos, y al menos 20.000 desplazados.

El caso de este coronel se convertiría en la primera de una serie de acciones de la justicia sobre los mismos hechos, que podría involucrar al menos a cuatro generales y un coronel del Ejército, y a un coronel y un capitán de la Policía. Algunos de ellos aún son activos, o, pese a estar retirados, mantienen altos cargos en sus instituciones.

El testigo clave de este proceso accedió a hablar con SEMANA. Se trata de Mauricio Llorente Chávez, quien en 1999 era mayor del Ejército y comandante del Batallón Héroes de Saraguro, en Tibú, la puerta de entrada al Catatumbo. Llorente lleva 10 años en la cárcel y fue absuelto en dos instancias por estas acusaciones, pero la Corte Suprema, en casación, lo condenó a 40 años. El mayor, que hasta hace poco negaba su participación en estos crímenes, ahora se convirtió en el ventilador de un escándalo de impredecibles consecuencias.

La Fiscalía considera confiable su testimonio, entre otras cosas, porque coincide con versiones que han dado paramilitares desmovilizados en otros expedientes. Aun así, y aunque esta revista confirmó varios de los hechos narrados con otras fuentes independientes, y a que habló con la mayoría de los mencionados por Llorente, en esta publicación se omiten los nombres de los oficiales que aún la justicia no vincula en procesos relacionados con los seis años de presencia paramilitar en esa región.

La declaración de Llorente coincide con el anuncio del jefe paramilitar extraditado Salvatore Mancuso de que las revelaciones de la relación de su grupo con la Fuerza Pública sería un “capítulo doloroso” para el país, y un episodio de mayor calado de lo que ha significado la para-política.

Varios camiones
Una de las primeras cosas que confirma el relato de Llorente es la forma como llegaron los paramilitares al Catatumbo. En una operación sin precedentes, varios camiones llevaron desde Córdoba a unos 200 paramilitares fuertemente armados y, sin mayor obstáculo, cruzaron cinco departamentos: tenían la misión de llegar hasta La Gabarra, en el Catatumbo, el 29 de mayo de 1999. De acuerdo con versiones de desmovilizados, en la reunión de planeación participaron dos generales quienes, con Mancuso y Carlos Castaño, diseñaron la estrategia. Llorente menciona a otro general que habría solicitado información de cartografía al ahora investigado coronel Víctor Hugo Matamoros, en esa época comandante del Grupo Mecanizado Maza, batallón acantonado en Cúcuta.

Según varios testimonios, el único retén que encontró esta caravana de la muerte fue en Sardinata, en el desvío hacia Tibú. “Fueron seis camiones ‘carevaca’ diesel, 12 varillas los que salieron de Montería. Adelante iba una camioneta azul, y era la que abría el paso. Sólo cuando llegamos a Sardinata (Norte de Santander) un ‘suiche’ (subteniente del Ejército) nos detuvo. Llamó y le dieron la orden de que siguiéramos, que ya estaba todo cuadrado”.

La toma del Catatumbo estuvo marcada por varias masacres. Tres de ellas son las que se consideran decisivas del ingreso para.

La primera fue ese mismo 29 de mayo. Al paso de la flotilla de camiones, los paramilitares asesinaron al menos cinco personas y las dejaron tiradas en el camino con el fin de sembrar terror. Al cruzar Tibú, pasaron por un retén de la Policía a cargo del capitán Luis Alexánder Gutiérrez Castro, según el proceso que se le sigue por estos hechos. Allí se dice que mientras los paramilitares pasaban, la Policía requisaba los vehículos particulares, y que Gutiérrez en eso recibió una llamada para alertarlo sobre la caravana, y dijo: “Ya todo está coordinado por arriba, estábamos esperándolos desde hacía 20 días”. La misión de llegar a La Gabarra se truncó en el sitio Socuavo, donde la guerrilla les cerró el paso a los camiones, y hubo combates.

La segunda masacre fue el 17 de julio. Para ese momento el mayor Llorente dice que se había reunido con los paras porque decían ir referidos por el coronel Matamoros, y asegura que presenció llamadas que le hacían a éste y al coronel de la Policía a cargo del departamento. En su defensa, Matamoros expone que la zona de las masacres no era su jurisdicción, y que pese a ser de un rango superior, Llorente no estaba en su línea de mando. Esto es parte de lo que quiere que valore un juez, por lo que su defensa pidió que el caso sea llevado a juicio. Según Llorente, las cosas se facilitaron pues recibió órdenes del general a cargo de la división de enviar de gran parte de sus tropas, con lo que, sin mayor justificación, dejó su batallón debilitado.

Dice Llorente en su testimonio: “Yo planeo la incursión con David (alias del sobrino de Mancuso y quien estuvo al tanto de todas las acciones). Le dije que lo único que necesitaba era realizar un simulacro de un hostigamiento al batallón, para justificar que no podía salir a atender otras situaciones. Coordiné todo con el capitán que estaba de segundo al mando de mi batallón, que hoy es un coronel activo y que ya venía trabajando con las autodefensas. Nos reunimos con él y me dijo que lo importante era disminuir aun más el personal, por eso montamos una operación al lado opuesto del lugar de retirada de las autodefensas. Esto lo hicimos para que cuando comenzaran a investigarnos, tuviéramos cómo decir que no teníamos personal para apoyar. Nos reunimos con el capitán y 15 soldados de los más antiguos para reforzar los puestos esa noche, porque si colocábamos un soldado muy nuevo, de pronto respondía al escuchar los disparos de las autodefensas y ahí se podía formar un problema. Les pregunté a los soldados si estaban de acuerdo en que las autodefensas entraran al casco urbano, y me dijeron: ‘Mi mayor, estamos con ustedes’. Ellos se quedaron en las garitas y dejarían quietos los fusiles cuando escucharan los disparos, y uno que otro haría un tiro como si estuviéramos respondiendo. Las autodefensas dispararon a un sector donde queda la pista de gimnasia, para que no le hiciera daño a nada, y el acuerdo es que mientras ellos hacían esto, las otras autodefensas harían su incursión a Tibú”

En el pueblo, los paramilitares fueron en tres camiones. Unos 65 hombres. Llegaron a la plaza principal de Tibú, sacaron a las personas de los establecimientos, y una informante que llevaban encapuchada señalaba quiénes iban a morir. Esto sucedió a una cuadra de la estación de Policía.

Pusieron a las mujeres en la primera fila y a los señalados los tiraron al suelo y les dispararon con fusil a la cabeza. “Salía sangre para todos lados”, cuenta un testigo. Nueve personas murieron allí. Luego los paramilitares robaron el dinero de los negocios y se llevaron a cuatro más en uno de los vehículos. Fueron dejando sus cuerpos a su retirada, milagrosamente uno de ellos, a pesar de la gravedad de las heridas, sobrevivió y hoy desde el exilio es otro de los testigos clave.

“Hubo una tormenta impresionante -dice Llorente- y se empezaron a escuchar disparos. Se fue la luz. Todo eso ayudó para lo que iba a pasar esa noche. Inmediatamente ocurre todo, recibo una llamada de un señor de una de la alcabalas, le digo que qué pasó, me dice: ‘Mayor, por acá pasaron unas personas, entre ellas una mujer’. Y le pregunte quiénes eran y me dijo que creía que eran paramilitares, pero yo le dije que las autodefensas no tenían mujeres en sus filas. Le dije que ya le iba a enviar refuerzos. Nunca los envié porque no los tenía, y fuera de eso no tenía la intención porque yo ya sabía qué estaba pasando. Le pregunté: ¿Ya pasaron por ahí, me dijo: ‘Sí’. Entonces yo me dije: ‘Ya pasó todo’”.

La tercera masacre fue un mes después, el 21 de agosto. Sin resistencia alguna, los paramilitares finalmente lograron llegar al municipio de La Gabarra y asesinaron a 35 personas. El entonces capitán del Ejército Luis Fernando Campuzano, quien estaba al frente de la guarnición y debía proteger al pueblo, ya fue condenado por estos hechos. La Corte Suprema de Justicia revocó dos disposiciones previas, pues encontró que Campuzano retiró el retén que estaba en la entrada del pueblo, lo que facilitó el ingreso de los paras, no atendió los llamados de auxilio ni fue diligente en la persecución.

Mayor dolor
A partir de este momento, vinieron los cinco años de mayor dolor para los habitantes de la región del Catatumbo. “Luego de todo esto, las autodefensas empiezan a patrullar conjuntamente con el Batallón. Ya empiezan a causarle bajas a la guerrilla, a ocasionar combates, pero juntos”, dice Llorente. Esta incursión paramilitar fue presentada como una estrategia militar contrainsurgente, pero en la práctica estaba más orientada a ejercer control sobre el negocio del narcotráfico, al sacar a la guerrilla de los cultivos y del control de las rutas hacia Venezuela. En 2002 Carlos Castaño confesó en una entrevista con SEMANA cómo el 70 por ciento de sus ingresos provenía del Catatumbo.

En 2005, esta revista reveló documentos secretos del gobierno de Estados Unidos que fueron desclasificados. En ellos el embajador de Estados Unidos de ese momento, Curtis Kamman, muestra su preocupación sobre Santander: “Argumentando tener pocos recursos y demasiadas misiones, la unidad del Ejército local se negó a combatir a los paramilitares en esa área”. Sobre las primeras acciones de la incursión paramilitar de La Gabarra dice: “La oficina del Vicepresidente reportó privadamente que soldados del Ejército se pusieron brazaletes de las AUC y participaron activamente en las mismas masacres… ¿Cómo pueden ocurrir siete masacres bajo las narices de varios cientos de miembros de las fuerzas de seguridad?”.

Justo por esta época se cumple una década de la incursión paramilitar al Catatumbo. Una dosis de verdad parece asomar su rostro con el testimonio de Llorente, pero faltan muchas más, y en más regiones. Mucha agua ha corrido desde ese momento y, por fortuna, es muy distinta la situación que hoy vive la Fuerza Pública. Algunos piensan que este tipo de revelaciones desestabilizan, pero la acción de la justicia y el conocimiento de la verdad por dolorosa que sea, le permite a la democracia salir más robustecida de lo que en su momento la dejaron las miopes acciones de los violentos

LA BAJEZA MORAL DE LOS MEDIOS DE LA OLIGARQUÍA COLOMBIANA: EL CERCO CONTRA EL CAMPESINADO

El pasado martes presenciábamos en vivo como la infamia se tomaba de manera descarada y repugnante las pantallas de nuestros televisores. El cerco mediático contra el campesinado del Catatumbo se hacía descarado.

Los medios del oligopolio plutocrático vuelven a dar una vuelta de tuerca más en su deriva fascista en el noticiero de la noche, llevando a su portada que la policía tuvo que responder a plomo a los ataques con presuntas AK-47. Ese mismo día, Diomar y Hermides caían víctimas de las balas asesinas de la fuerza pública.

No es que sorprenda que Caracol y RCN, medios todos ellos secuestrados por los negocios del presidente Juan Manuel Santos, se opongan ferozmente a la Zona de Reserva Campesina o a cualquier otra reivindicación popular que ponga en entredicho, aunque sea una pequeña parte de su poder. Eso ya lo tomamos con la normalidad propia del que ya ha visto muchas jugadas, y conoce de memoria como es que se juega a fabricar y manipular la información. Tampoco sorprende que los medios regionales e incluso los locales estén alineados de manera absurda en un supuesto estado de derecho.

Tampoco sorprende que justificaran unas veces, otras invisibilizaran y otras aplaudieran el accionar paramilitar de finales de los 90 y principios de la década pasada. En esa ocasión, también el proyecto tenia la marca inolvidable del presidente de la República, en ese tiempo Álvaro Uribe.

No puede ser que los medios de los ricos apoyen a los pobres en la sociedad del sálvese quien pueda. Ya no solo eso, no podemos pretender que los medios de los ricos visibilicen las necesidades de los pobres, como tampoco podemos pretender que dejen de mostrar sus privilegios como el ideal social. A lo que si aspira uno es a que esa manipulación y ese sicariato informativo, por lo menos, sea elaborado, pulido y pueda tener un mínimo de credibilidad. Como poco que la bola entre suavemente en la garganta de los despistados sin que se den cuenta.

Se aspira también a que se mantenga, por lo menos, una apariencia de independencia entre los medios, que cada uno utilice una metodología diferente de ofender a la verdad. Se aspira a que cada uno depure su propia manera de mentir para así aparentar una cierta diferenciación.

En el caso de RCN y Caracol, en sus correspondientes noticieros, la noticia fue una copia exacta, a todos los niveles, además de un insulto a la inteligencia.

Las mismas imágenes, fotograma por fotograma, los mismos argumentos, el mismo teatro inventado para la especial ocasión, la misma complicidad descarada con los asesinos, el mismo desprecio por las humildes. Un mismo esquema informativo impuesto a las bravas para desconocer la realidad.

Las imágenes de policías, que sí disparaban, servían para argumentar que los campesinos disparaban. Esas estrategias de desinformación son tan viejas como los medios de comunicación y demuestran día a día la podredumbre avanzada en la que se encuentran los altavoces de la oligarquía. Las imágenes son claras y muestran a francotiradores apostados en las lomas con una cámara cómplice detrás. Seguramente esos mismos francotiradores son los que nos han asesinado a alguno de nuestros compañeros, pero de eso, nada se explica.

Fuego cruzado, decía la periodista Angie Camacho. Se escondía tras un carro de policía y retocaba su cabello mientras se agachaba, junto a varios uniformados. El camarógrafo de RCN, trípode en mano, corría despavorido bajo el fuego de la policía y el ejército para ponerse a salvo. Ambas imágenes en ambos noticieros. Esa es la prueba palpable de la participación y complicidad con los asesinos, de un alineamiento informativo escandaloso teledirigido desde arriba, desde tan arriba como la presidencia de la República.

http://prensarural.org/spip/spip.php?article11230

http://bloguerosrevolucion.ning.com/profiles/blogs/la-bajeza-moral-de-los-medios-de-la-oligarqu-a-colombiana-el?xg_source=shorten_twitter