continua conflicto cañero en colombia

El sátrapa de Uribe se enfrenta a los combativos corteros en huelga y lo increpan…
Preocupación del gobierno por efecto dominó del paro de corteros
Octubre 3 de 2008 03:10 AM. Noticias
Uribe se enfrenta a unos combativos corteros de caña que le increparon por qué no contribuye a un arreglo justo con Asocaña
por Jaime Corrales
Cali, octubre 3.-Nadie en el Valle podía entender por qué ASOCAÑA, asociación que reúne a grandes ingenios del país, prefería perder $2 mil millones por día, que sentarse a negociar con los humildes corteros de caña, en paro desde el pasado 15 de septiembre.
Pues bien, la respuesta llegó el pasado 30 de septiembre en un debate en el Senado. El Ministro de Protección Social Diego Palacio, a eso de las 11pm, destapó sus cartas y dejó en evidencia la posición del gobierno en asuntos laborales: proteger a los grandes gremios económicos, dueños de más del 70% de las tierras cultivables del Valle de una protesta que, al parecer, estaba infiltrada por “fuerzas oscuras”.
El citante al debate por el PDA, el senador vallecaucano Alexander López Maya, se fue lanza en ristre contra el Ministro de Protección: “Usted venía a mediar en el paro, pero se bajó del avión y se fue directamente para ASOCAÑA a concretar con los patronos la posición oficial. A la media hora salió a decir que el bloqueo no tenía justificación porque los corteros no eran empleados de los ingenios”.
Con la venia del ministro, ASOCAÑA radicalizó en su posición, y se aferró a ese tecnisimo jurídico para desechar de tajo todas las demandas de los trabajadores.
Frente a las cámaras de Señal Colombia el ministro se mostró furioso, altamente cuestionado en el proceso de la Yidis-política, no tuvo más que indignarse porque el senador se había atrevido a llamar a su cartera de “Des-protección social”.
Dedicó el resto de su intervención a explicar las supuestas infiltraciones de las FARC en la protesta, apoyadas en un testigo oculto protegido por la fiscalía, que salpicaba también a algunos asesores del senador López Maya.
Efectos perversos del paro de Corteros
Todo esto, según el senador, no ha sido más que una cortina de humo, de las muchas que se han lanzado en estos días para distraer a la opinión pública del verdadero problema: si los corteros llegan a ganar en este paro, se podría desatar una auténtica tormenta de movilizaciones y paros contra las CTA en todo el país.
De hecho, el problema de fondo no es que el gremio cañero pierda algunos millones esto sería como quitarle un pelo a un gato, el verdadero temor del gobierno es que este incidente siente un precedente y desencadene un efecto dominó contra otras CTA por todo el país.
El senador López Maya le expresó enfáticamente al ministro: “Reconozca que este modelo perverso y neo-liberal fracasó”. Y es que muchos otros gremios están sacando cuantiosos dividendos al implementar cooperativas y deslaboralizar a sus trabajadores. Sectores como la salud, la construcción, la manufactura y los servicios, entre otros, han adoptado esta cuestionada figura neoliberal, al punto que hoy en día se cuentan más de 2000 CTA’s en el país, y su número tiende a aumentar.
Desde hace unos años las diferentes formas de la tercerización como las CTA, han ido cortando de raíz todos los derechos y reivindicaciones que durante décadas se lograron en las luchas sindicales. En este caso, aunque los corteros participan en los diferentes procesos del ciclo de la caña, incluyendo el corte, al final no pertenecen a los ingenios en los que trabajan, y por ello, no disfrutan de los beneficios adquiridos en las históricas conquistas desde los años 70.
Pero hoy día los corteros no alegan por onerosas prebendas sindicales, piden sólo los más básicos derechos, como el salario mínimo o la contratación. Con las cooperativas no se les pagan por horas laboradas, sino por el peso de la caña que cortan. Esto obviamente no incluye prestaciones sociales, riesgos profesionales ni otros parafiscales.
Ni el presidente pudo con el paro
En momentos en que el ministro de gobierno afronta el más penoso escándalo por vínculos de su hermano Guillermo León Valencia con sectores paramilitares, el presidente debió intervenir personalmente.
Con el reciente paro de los camioneros y el de la justicia, el tema laboral se ha vuelto el palo en la rueda en las aspiraciones del presidente Uribe, de lograr la aprobación del TLC con en Estados Unidos.
En su más reciente gira por Washington y Nueva York, el propio candidato presidencial Barak Obama le dijo: “Si no nos aseguran que los derechos de los trabajadores se verán protegidos, no avalaremos la firma del TLC con Colombia” según fuentes de Cambio.
Con el TLC enredado, y con los republicanos reclamándole por los 27 sindicalistas asesinados este año, el mandatario se fue directamente a las zafras cañeras para hablar con los corteros. Como en un concejo comunitario, tomó megáfono y usando su habitual estilo de encantador de auditorios, le puso la cara a los trabajadores.
Pero se encontró con unos corteros profundamente explotados y que no tragaron entero ante los coqueteos presidenciales. En vez de ello, le respondieron al mandatario con arengas y con el usual “¡paraco…!”, incidente que no pasó a mayores pero que significó, delegar la mediación al gobernador del Valle Juan Carlos Abadía.
Pero la mediación de Abadía, —uribista acérrimo— fue contraproducente, en diálogo con El País aseguró: “Mi recomendación es que cada ingenio se siente a dialogar con la cooperativa correspondiente a cada uno de ellos” olvidando que son precisamente estas cooperativas las que los corteros quieren sacar de la ecuación.
El regalo del gobierno a los Ingenios
Con la tercerización laboral, los ingenios no sólo evaden sus responsabilidades laborales, sino que también engañan a los corteros, pues le pagan por una materia prima para azúcar, cuando en realidad, un gran porcentaje se está destinado al etanol, la nueva variable de este problema.
Un seguimiento a los precios internacionales, evidencia que en Colombia la libra de azúcar era tres veces mayor que en el resto del mundo, una gran paradoja para un país productor. Además, según el estudio, entre 2001 y 2007 los grandes ingenios cañeros realizaron exportaciones a pérdida debido a la sobreoferta de este producto a nivel mundial, pérdidas que los colombianos subsidiábamos pagando este producto más caro.
Pero a partir de 2005, con la reglamentación del negocio del alcohol carburante, los grandes ingenios encontraron su nueva gallina de los huevos de oro; como premio al apoyo brindado al gobierno, éste les otorgó la explotación exclusiva del etanol, uno de los negocios más lucrativos de la actualidad.
En adelante, toda la gasolina del país debía tener un 10% de etanol proveniente de la caña. Este increíble premio a un gremio ya de por si poderoso, se justificó con la promesa de abaratar los combustibles, generar más empleo y otros benéficos ambientales.
Pero no resulto así. Aún siendo Colombia un país productor de petróleo, el etanol no sólo no disminuyó los precios, sino que ahora tenemos la gasolina más cara de Latinoamérica (en Cali por ejemplo, el galón es mas caro que en New York, donde no sobrepasa los US$3 dólares).
Como si fuera poco, el precio del azúcar está disparado desde entonces y finalmente, las supuestas bondades ecológicas han sido totalmente desestimadas, pues generaron un problema mayor, reemplazar cultivos de alimentos por cultivos para combustibles.
Y entretanto, el azúcar no ha bajado. Según cifras obtenidas de CEDETRABAJO, en el 2006, 254.077 toneladas de azúcar se destinaron a la obtención de alcohol carburante, obteniendo unas históricas ganancias de $347.764 millones.
Con ello recibieron $171.796 millones más que si hubiesen vendido sólo azúcar, y al bajar la oferta de azúcar a nivel internacional, también se mejoraron las cotizaciones del producto en bolsa.
Así le paga el diablo a quien bien le sirve
Las cuantiosas ganancias del gremio azucarero contrastan con la paulatina pauperización de los trabajadores, algunos de los cuales han perdido las viviendas que en el pasado les ayudaron a comprar los mismos ingenios, por la imposibilidad de pagar las cuotas de los préstamos.
Hoy en día, los cerca de 10 mil trabajadores de la caña, carecen de las mínimas condiciones de estabilidad e igualdad laboral. Bajo la modalidad de CTA no son considerados “empleados” de los ingenios, situación que han aprovechado las cerca de 100 cooperativas privadas, para realizar todo tipo de atropellos laborales. Algunas denuncias son:
– Pago por tonelada y no por tiempo laborado.
– Pago de $5000 por tonelada cortada, sin importar otras variables.
– Imposición de una nueva unidad de medida en el destajo.
– Los corteros no pesan la caña, el ingenio y su cooperativa decide cuántas pesan las toneladas cortadas.
– La cooperativa se queda con un porcentaje del salario del trabajador por la intermediación.
– Algunos salarios por debajo del mínimo de ley.
– Sin derechos a horas extras, nocturnos y festivos.
– Sin derecho a otras bonificaciones ni prestaciones sociales.
– Arduas jornadas laborales, algunas incluso hasta las 9 p.m. sin contraprestación.
– Sin derecho a vinculación directa, ni contrato a tiempo indefinido.
– Sin derecho a sindicalización, pliego de peticiones ni otras figuras de asociación sindical.
Entre muchos otros atropellos denunciados en las múltiples cooperativas.

Al cierre de esta edición no se había conocido de acuerdo para sentarse a negociar con los representantes de los corteros.
Jaime Corrales
Universidad Del Valle

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