LOS NEGOCIOS DE LOS HIJOS DEL PRESIDENTE URIBE : La causa del enriquecimiento de los Uribe Moreno (1 parte)

Transcripción de la intervención del senador Jorge Enrique Robledo en el debate sobre los negocios de los hijos del Presidente, plenaria del Senado, 12 de mayo de 2009

Señor Presidente del Senado, ministros, senadores y colombianos:

Antes de entrar en materia, le hago un llamado al gobierno para que busque una solución pronta y eficaz a la huelga que adelantan 17 mil trabajadores del banano en Urabá, huelga que busca resolver justos reclamos sobre salarios, vivienda y educación que, estoy convencido, no son imposibles de atender en la medida en que medie la buena voluntad de los empresarios. No perdamos de vista que estos paros generan sufrimientos entre distintos sectores y que vale la pena encontrarles pronta solución. Debo rechazar de la manera más enfática que ministro bien llamado de la ‘desprotección social’ ande por Urabá estimulando nuevas cooperativas de trabajo asociado, para contratar esquiroles que rompan la huelga de los trabajadores, un movimiento constitucional y legal. Es lamentable que el ministro Palacios actúe de esta manera. Y después se dice que si en el exterior se critican las actitudes del gobierno colombiano, es porque a alguien va y se le ocurre mencionarlas. No. Lo que son criticables son las actitudes del gobierno. Llamo nuevamente al gobierno nacional, a los empresarios del banano y a los trabajadores a que encuentren la manera de resolver el conflicto.

Arruinan a los recicladores

Lo segundo tiene que ver con un tema que va a desarrollar mi compañero de debate, el senador Alexánder López, pero que no quiero dejar de mencionar. Todos sabemos que los hijos del presidente Uribe, a través de una firma llamada Residuos Ecoeficiencia, se vienen quedando con el negocio que antes era de los recicladores, uno de los sectores más pobres de la sociedad colombiana. Quiero mencionarlo, además, porque guarda íntima relación con uno de los aspectos del debate: cuál es la moralidad del comportamiento de unos jóvenes que se aprovechan de su condición de hijos del Presidente para impulsar estos negocios. Les hago una pregunta a los empresarios. ¿Hay un gerente o un funcionario público de este país que se atreva a no pasarles al teléfono a los Uribe Moreno? ¿Hay un solo empresario en Colombia que se atreva a negarles una cita a los hijos del Presidente? ¿Cómo queda el empresario al que abordan estos jóvenes y le piden que les entregue los residuos de su empresa para que los recicle Residuos Ecoeficiencia? Estas son las cosas que suceden y el ejemplo clásico de cómo no cualquier conducta que sea legal, y probablemente esta lo sea, es moral. A mi juicio, allí se aprovechan de sus apellidos para beneficiarse y para sacrificar los intereses económicos de otros.

La causa de las grandes ganancias

Entrando en materia, hay un hecho confirmado e incluso reconocido por los hijos del Presidente de la República, y es que en el negocio de los lotes de Mosquera, donde voy a centrar mi intervención, ha habido un inmenso enriquecimiento para quienes son parcialmente propietarios, como ellos, de esos predios. En documentos suscritos por los Uribe Moreno, Residuos Ecoeficiencia le transfiere a Yogurt S.A., dos empresas de ellos, unos derechos sobre los lotes por casi 34 millones de pesos, que al traspasarse a la otra empresa aparecen con un valor de más de tres mil millones de pesos. Es este el reconocimiento legal, formal, de una valorización de cien veces, de una utilidad del diez mil por ciento, senadores y colombianos, producto de movimientos especulativos que voy a explicar. Luego está claro, por el reconocimiento de ellos mismos y por otros datos que vamos a dar aquí, que ha habido un inmenso enriquecimiento para los Uribe Moreno por cuenta del lote de Mosquera.

Voy a demostrar, senadores y colombianos, que la causa, la causalidad de ese enriquecimiento no han sido las labores empresariales de los hijos del jefe del Estado, sino las decisiones oficiales tomadas, primero, por la alcaldía de Mosquera, y segundo, por varios de los ministros y otros altos funcionarios del presidente Álvaro Uribe. Se demostrará que son las modificaciones de las normas las que valorizan esos predios y las que enriquecen a los hijos del jefe del Estado.

Inmoralidades y violaciones a la ley

Este debate tiene dos aspectos. De una parte, se analizan las conductas éticas y morales que, a juicio de la mayoría de los colombianos, deben acompañar a los funcionarios y a sus familiares y en especial a los hijos de los presidentes de la República, quienes deben dar ejemplo de no aprovecharse de su condición para enriquecerse, como ha ocurrido en este caso. Es un debate de índole ética y moral. Y, además, colombianos, sobre violaciones de las normas legales y constitucionales. Como lo explicaré, la relación de estos jóvenes con el alcalde de Mosquera puede configurar un enriquecimiento ilícito, a partir del delito de cohecho, situación que tendrá que investigar la Fiscalía General de la Nación. Hay también no solo sospechas graves, sino certezas en torno a que los ministros, y en general toda la Comisión Intersectorial de Zonas Francas y el director de la DIAN de ese momento, violaron la Constitución y la ley en su actuación para declarar la Zona Franca de Occidente, que se ubica en los predios que parcialmente les pertenecen a los Uribe Moreno.

Por último voy a señalar, y esto es particularmente grave, que el jefe del Estado, ante un derecho de petición que le hice, con todo descaro viola la Constitución y la ley cuando se niega a responderme.

Valorización y zonas francas

El ministro Plata y los Uribe Moreno han sostenido que la constitución de una zona franca en un predio no lo valoriza. Debo lamentar, doctor Plata, que sean ustedes capaces de decir exabruptos de ese calibre. Porque es evidente que las normas modifican el precio del suelo aquí y en cualquier parte. Hagamos una explicación de índole técnica al respecto. ¿Qué determina el valor del suelo, sea urbano o rural? Y me estoy refiriendo solo a la tierra, no a los edificios, que técnicamente se pueden separar como negocios diferentes, porque puede haber negocios en los que una persona aporte una tierra y se gane una plata y otra desarrolle un proyecto constructivo sobre esa tierra y se gane otra plata. Es algo sabido por lo menos desde el siglo XIX.

La pregunta clave es: ¿qué hace que un terreno rural o urbano valga más? ¿Por qué se valoriza? Y la explicación es muy simple. Se valoriza si renta más. El precio de un predio depende de la rentabilidad que se obtenga de él. Y la rentabilidad, en términos generales, depende de lo que pueda hacerse sobre el lote. Por ello es que como norma valen más los terrenos urbanos que los rurales. Porque un terreno rural soporta unas cuantas vacas o alguna actividad agrícola, mientras que en un terreno urbano se terminan haciendo fábricas, edificios, viviendas, etc. A una inversión mayor, una ganancia mayor.

¿Por qué valoriza una zona franca a un predio? La explicación también es sencilla. Cuando un predio se declara zona franca, esa condición les permite a quienes instalen sus empresas allí unas gabelas que, al mejorarles las rentabilidades, aumentan el precio del suelo, precio del que se apropian los propietarios del área beneficiada. A quien instala su empresa en una zona franca el Estado no le cobra impuesto de renta del 33 por ciento, sino del 15 por ciento; las importaciones que haga no pagan ni IVA ni arancel; las compras de bienes terminados para su producción que se realicen en Colombia tampoco están obligadas a pagar IVA; tienen métodos de depreciación de activos que permiten eludir impuestos y formas de amortización de inversiones que también los favorecen; y pueden manejar los precios de transferencia en su beneficio.

Aumentan las ganancias del propietario del suelo

Entonces, ¿cómo opera el asunto si Bavaria, por ejemplo, se instala en una zona franca? Goza de una rentabilidad mayor que la de una empresa igual a ella que se instale en otro sitio que no sea zona franca. Pero como esa rentabilidad mayor depende del suelo donde se instala, porque es el suelo el que disfruta de gabelas tributarias y otras ventajas, el propietario de esa tierra puede decirle al industrial: ‘Señor industrial, si usted quiere impuesto de renta del 15 y no del 33 por ciento, tiene que pagarme por el suelo más de lo que tendría que pagarle a otro por una tierra donde no hubiera zona franca’. Lo que ocurre que las zonas francas son un monopolio u oligopolio mediante el cual el propietario del suelo le arrebata al industrial que invierte en él una parte de las gabelas que el gobierno nacional le ha concedido.

En las zonas francas estamos, entonces, ante una actividad económica que no es estrictamente de corte industrial y empresarial, porque esos son negocio distintos, sino ante una actividad especulativa de los propietarios del suelo. Tan claro es esto que el director de la Zona Franca de Occidente explicó que los hijos del presidente Uribe no derivarían ganancias de la actividad constructora sobre ese suelo, sino que a ellos les entregarían dinero por cada metro de lote que se vendiera.

Permítanme ahora mostrarles los planos del negocio del que hablamos (se proyecta en los televisores). Lo que aparece en verde es la Zona Franca de Occidente, que queda en el lote de los hijos del Presidente. El área roja eran también terrenos de ellos, pero se los vendieron a los familiares del alcalde de Mosquera, el mismo que aprobó su desarrollo industrial. Son terrenos excepcionalmente buenos, porque se comunican muy bien con la Costa Atlántica y Bogotá, por vías de muy buenas especificaciones, y porque por el costado les pasará el tren de cercanías. También son muy valorizados por las actividades que se desarrollan en sus alrededores.

Bavaria SabMiller vende barato

Hay un primer hecho que desnuda los privilegios y los favorecimientos. ¿Cuál es el papel de Bavaria en los negocios inmobiliarios de los hijos del Presidente de la República? Los jóvenes cuentan que ellos descubrieron un lote que resultó ser de propiedad de Bavaria y que compraron en diciembre de 2006. Según las escrituras, era un terreno de 34 hectáreas, que ellos compraron en ocho mil seiscientos millones de pesos, en un negocio en el que detentan el 15 por ciento de las acciones. El metro cuadrado de ese lote les costó a unos 26 mil pesos, un precio bastante bajo, curiosamente barato para un terreno de esas condiciones. Pero en circunstancias que ellos no han explicado con claridad, resultó que el predio no medía 34 hectáreas, como decían las escrituras, sino que mide 53 hectáreas. O sea que entre la realidad del área del predio y lo que decían las escrituras había un error de 19 hectáreas. Cualquiera se cuestiona: ¿son estos extranjeros propietarios de Bavaria SabMiller, que ni siquiera saben cuánto miden sus lotes, quienes van a salvar la economía nacional? ¿O sí sabían lo que tenían y lo ocultaron en las escrituras por alguna razón inconfesable?

Pero lo de fondo es que por el cambio del área del lote la tierra no les costó a los hijos del Presidente a 26 mil pesos el metro cuadrado, sino a 16 mil pesos el metro cuadrado. Le pregunto a cualquiera que sepa de precios del suelo en la Sabana de Bogotá qué opina de un lote de esas condiciones a apenas 16.000 pesos el metro cuadrado. A mi juicio, allí hay un regalo que la empresa SabMiller les hace a los hijos del Presidente y a sus socios.

No terminan ahí los negocios de Bavaria con los hijos del Presidente. Hay otra parcelación cerca del autódromo de Tocancipá, llamada Gran Sabana, de cien hectáreas, en la que, curiosamente, la tierra también era de Bavaria y ahora es de una sociedad en las que los hijos del Presidente poseen el 12 por ciento, asociados con varios de los más importantes cacaos del país. Pregunto: ¿si no fueran los Uribe Moreno, Bavaria SabMiller vendería estos predios en vez de urbanizarlos ella misma, con las ganancias estrafalarias de las que estamos hablando? ¿Y no constituye una insensatez que una empresa como esa ande vendiendo a menos precio sus terrenos (a 22 mil pesos el metro cuadrado), cuando lo único que tiene que hacer es conseguir un promotor, entregarle el predio y sentarse a esperar a que la valorización le llegue? ¿De cuándo acá, además, jóvenes de 25 años resultan de tú a tú con los cacaos de la economía? Insisto en la pregunta: ¿si fueran Pepito Pérez o Juan Rodríguez, también tendrían ese tipo de relaciones?

A Bavaria no le ha ido mal

Realmente no sé por qué Bavaria está haciendo este tipo de negocios que me parecen por lo menos curiosos, pero sí sé que si a los hijos del presidente Uribe les ha ido tan bien con Bavaria, a Bavaria le ha ido supremamente bien con el presidente Uribe. Ahí está la trasnacional desarrollando en Yumbo, Valle, una zona franca individual, y esas son mejores todavía, porque como la empresa beneficiaria de la zona franca es a su vez propietaria del terreno, no tiene que cederles a otros las gabelas de las rebajas tributarias, sino que en este caso es Bavaria, y solo ella, la que toma para sí el ciento por ciento de los regalos que le hace en tributos el gobierno colombiano. Y como si fuera poco, a ese proyecto de Bavaria SabMiller, un proyecto inmenso en el Valle del Cauca (30 hectáreas), el gobierno le concedió un contrato de estabilidad jurídica, según el cual el Estado no le podrá subir los impuestos en las próximas décadas, entre otras canonjías. Entonces, si se renueva el impuesto de guerra, por este proyecto Bavaria no lo pagará, porque el impuesto que ella paga hoy termina en el año 2010 y del nuevo que se defina estará protegida por el contrato de estabilidad jurídica. Luego cuando en Colombia andan los uribistas buscando pobres para imponerles el nuevo impuesto de guerra, que sepan esos pobres que en buena medida eso se explica por esta gabela concedida a esta trasnacional.

Digamos también que todas las rebajas tributarias que el gobierno les concede a las grandes empresas golpean a los pobres de dos maneras diferentes. O porque el Estado cuenta con menos recursos para gastar en salud y educación o porque el Estado debe aumentar el IVA y los impuestos a los pobres y a las capas medias para compensar lo que no pagan los monopolios y las trasnacionales.

La alcaldía de Mosquera los enriqueció

¿Cómo es la historia de la valorización de los predios en el municipio de Mosquera? Los hijos del presidente Uribe han dicho que cuando ellos compraron el lote ya existía un POT, un Plan de Ordenamiento Territorial, y que desde el 2000 ese POT señalaba que era un lote de expansión urbana y de uso industrial. Y eso es cierto. Pero es una verdad a medias, y las verdades a medias suelen ser mentiras completas. Porque lo que no cuentan los Uribe Moreno es que para que ese lote pudiera efectivamente utilizarse para construcciones industriales necesitaba, además, un Plan Parcial adoptado por la alcaldía de Mosquera. Ocultan también que mientras la alcaldía de Mosquera no adoptara el Plan Parcial, según los decretos del gobierno nacional y de la propia alcaldía, en ese lote solo podía haber desarrollos agrícolas y forestales. Luego ese no era un lote urbano, estrictamente hablando, sino un lote rural, que se valorizó una vez el alcalde de Mosquera le otorgó, como efectivamente lo hizo en agosto de 2007, un Plan Parcial.

Dicen los hijos del Presidente que era obligatorio que el alcalde de Mosquera les concediera el Plan Parcial. Pues eso no es cierto. La propia Camacol se ha quejado de que esos planes parciales son discrecionales de los alcaldes. Y la cosa es bien simple, senadores y colombianos, porque un Plan Parcial es un negocio entre un particular y un municipio, y puede haber muchos desacuerdos que impidan que se concrete el negocio. Por ejemplo, si al municipio le cobran parte de la financiación del plan, como sucede en este caso, puede suceder que no se llegue a un acuerdo. El tema de la plusvalía, al que me referiré luego, es otro que ha de pactarse, acuerdo que puede o no lograrse. Las etapas de desarrollo del Plan Parcial Siete Trojes, donde están los lotes de los hijos del Presidente, también podrían ser motivo de un desacuerdo fundamental. El tipo de industrias, si son pequeñas o grandes; si las aguas servidas se tiran a un vallado, etc., pueden generar desacuerdos insalvables. Luego no es cierto que el alcalde de Mosquera tenía que darles obligatoriamente ese Plan Parcial. Era por completo una decisión discrecional del alcalde.

Otra valorización

Hay una segunda decisión del alcalde de Mosquera que beneficia a los hijos del Presidente de la República, ¡y de qué manera! Tres o cuatro meses después de que los muchachos le compraran el lote a Bavaria, el alcalde de Mosquera pasó el índice de ocupación de 0.50 a 0.75, es decir, de 50 a 75 por ciento. Esa decisión valoriza el predio en proporciones notables, porque el índice de ocupación es el que determina cuánta área puede construirse a nivel del primer piso. Y por supuesto, no es lo mismo poder construir a nivel de primer piso el 50 por ciento, la mitad del lote, que el 75 por ciento, como quedó estipulado.

Tan es cierto que son las decisiones oficiales las que valorizan los predios que en este caso los propietarios del lote tuvieron que pagarle impuesto de plusvalía (de mayor valor) al municipio de Mosquera por 56 millones de pesos, suma que está por verse si era la justa o no. Tengo mis dudas, pero digamos que la utilizo simplemente para demostrar que sí existe un impuesto de plusvalía y que ese impuesto de plusvalía debe pagarse cuando una decisión del municipio valoriza un predio.

Ilegalidades evidentes

Veamos algunas de las ilegalidades del Plan Parcial que el alcalde Álvaro Rozo le concedió al lote de los hijos del Presidente de la República. En el Plan Parcial se señala que el municipio de Mosquera tendrá que correr con gastos importantes en el desarrollo del Plan Parcial del Proyecto Siete Trojes, donde están los lotes de los Uribe Moreno, particularmente por conducción y tratamiento de aguas negras. Y que en el Plan Parcial, en general, deberá aplicarse el impuesto de plusvalía a los lotes beneficiados por el desarrollo de Siete Trojes. Pero cuando llega la hora de establecer las herramientas de tipo financiero para pagar el plan parcial, y esto es sin duda una ilegalidad, aparece que no existe el impuesto de plusvalía, cuando ese impuesto es una obligación en los planes parciales. Pero sí se dice que el municipio financiará esos costos con derrames de valorización y con aumentos en las tarifas, que no se les cobrarán solo a los hijos del presidente Uribe y a sus compañeros del Plan Siete Trojes, sino que también los tendrán que pagar los habitantes de Mosquera, configurándose entonces no solo una ilegalidad sino también un atentado contra los moradores del municipio, que deberán pagar de su bolsillo lo que no pagaron los beneficiarios del Plan Parcial Siete Trojes.

Ocurrió otra ilegalidad en el proyecto de la Zona Franca de Occidente. Presentaron como áreas de cesiones públicas las vías y las zonas verdes privadas, las cuales, como se sabe, y esto es elemental y se estipula en todas las normas, no se pueden contabilizar como zonas de cesión pública, entre otras cosas, porque quedan dentro de un lote cerrado, con portería y celadores, al que no pueden entrar los niños de Mosquera a jugar en el parque que aparece en los planos.

Hay otra ilegalidad en el desarrollo urbanístico de la Zona Franca de Occidente. Dicen que las aguas residuales serán echadas a un vallado, cuando los acuerdos entre la CAR y el municipio de Mosquera establecieron que había que trasladarlas por tuberías y no tirarlas a un vallado, como terminó aprobándose.

Lotes baratos para la familia del alcalde

Otra parte escabrosa son los negocios entre los hijos del presidente Uribe y la familia del alcalde de Mosquera. Poco tiempo después de ocurrido el enriquecimiento de los hijos del Presidente, ellos le venden una parte del lote valorizado a los hijos y los hermanos del alcalde de Mosquera. Venden los lotes que mostré en el plano, que suman de 6,4 hectáreas, repito, poco después de haberse valorizado. ¿Y a cómo les venden el metro cuadrado a los familiares del alcalde? Apenas a 19 mil pesos el metro cuadrado. A 16.000 lo habían comprado los Uribe Moreno y a solo 19 mil lo vendieron después de su notoria valorización, porque esos predios ya tenían POT, Plan Parcial, mayor índice de ocupación, es decir, su precio inicial estaba valorizado en por lo menos en once veces. Y aun así, apenas se ganan tres mil pesitos por metro. Alguno de pronto dirá que ese era el precio. Pues bien, dos días después de que los hijos del Presidente prácticamente le regalaran esos lotes a la familia del alcalde Mosquera, les vendieron a otros dos lotes contiguos y sobre la vía, ¿saben a cómo el metro cuadrado? A 53 mil pesos, que sigue siendo baratísimo, pero bueno, entre 53 mil y 16 mil media una notable diferencia. Las preguntas saltan a la vista. ¿Ante qué estamos? ¿Será este un caso del famoso CVY, ‘Cómo Voy Yo’? ¿Será esta la manera de devolverse favores, de ‘llevar’ al alcalde que los benefició en los beneficios que este anteriormente les había concedido? No tengo pruebas, pero ahí están los hechos, que investigue la Fiscalía General de la República. Porque sí llama muchísimo la atención que este tipo de cosas estén ocurriendo en Colombia. Al comparar los 16 mil pesos contra los 53 mil el metro cuadrado, suponiendo que 53 mil sea el precio correcto, los hijos del Presidente le regalaron 2.240 millones de pesos a la familia del alcalde de Mosquera.

Buenas relaciones con el poder

Escandaliza también la reunión de Tomás Uribe, el vocero de los dos hermanos, con el ministro de Transporte, doctor Andrés Uriel Gallego, en la que estuvieron presentes además el actual alcalde de Mosquera y el gobernador de Cundinamarca, para hablar de una vía que los beneficia, según se mostró en la fotografía publicada en el periódico El Tiempo. Y cuando se le pregunta al ministro de Transporte qué habló el señor Tomás Uribe en esa reunión, responde que no dijo nada. Tras de negociante, mudo. Se quedó como un búho, dice el señor ministro del Transporte, cosa que los colombianos no le creemos y tenemos todo el derecho a no creerle.

Está probada también la cercanía entre los hijos del Presidente y el alcalde Rozo, de Mosquera, y con el actual alcalde Rincón. Tomás Uribe asistió al lanzamiento de la campaña al Senado del señor Rozo y casi termina de padrino de matrimonio de la hija. Creo que no hay alcaldes en Colombia más importantes que los de Mosquera. Hay que ver cómo los atienden en el palacio presidencial. Terminan a las carcajadas en las reuniones, y se muestran películas con el Presidente de la República, en una relación que no deja de llamar la atención (según las crónicas y las fotos del periódico del municipio de Mosquera).

Altos funcionarios y más valorización

El caso de la Zona Franca de Occidente también va a demostrar cómo son los favoritismos en beneficio de los hijos del jefe del Estado y cómo es la conducta irregular e ilegal, a mi juicio, de los ministros de Hacienda y de Comercio, de la directora de Planeación Nacional, del director de la DIAN y de la directora de Proexport, miembros de la Comisión Intersectorial de Zonas Francas, quienes, como vamos a ver, no cumplieron con las leyes de la República.

Pero antes de mirar lo sucedido, unas cifras interesantes. Muy cerca de la Zona Franca de Occidente hay otra zona franca donde el metro cuadrado se vende a 650.000 pesos, ya de terreno urbanizado. Si ese precio se lo aplicamos al lote de la Zona Franca de Occidente, podemos estar hablando de un negocio de unos 138.000 millones de pesos, de los cuales no sabemos cuánto les toca a los hijos del presidente de la República, pero sí que es una suma bastante importante.

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