correlacion de fuerzas en Venezuela, de donde saca la derecha que le va a ganar las elecciones al pueblo?

 

Chavismo desbordó centro de Caracas

 

CIERRE DE CAMPAÑA DEL CHAVISMO EN LA AV. BOLÍVAR

Credito: Ciudad Caracas

4 de diciembre de 2015.- La avenida Bolívar de Caracas ayer se volvió un río rojo rojito en el cierre de campaña nacional del Gran Polo Patriótico hacia las elecciones parlamentarias pautadas para el próximo domingo 6 de diciembre.
Pero no fue solo la céntrica avenida; fueron sus adyacencias, avenidas paralelas y perpendiculares como la avenida Universidad y todas las afluencias desde ésta hacia la Bolívar donde muestra su renovada estética el Paseo Vargas.
Una tarima central, esperando al mandatario nacional, Nicolás Maduro, yacía cerca de la entrada de los túneles del Centro Simón Bolívar, adornada con una gigantografía del tricolor nacional y vuelta escenario por el que desfiló pueblo hecho música, teatro y expresión del chavismo más puro que en cada alocución juró y manifestaba lealtad al comandante supremo Hugo Chávez y su legado.
La convocatoria hablaba del mediodía, pero otros decían que los habían citado para las 2 de la tarde; lo cierto es que “como sea”, la arteria vial se tiñó con el primero de los colores primarios que conforman el círculo cromático.
Desde las estaciones del Metro de Caracas, que desembocan en La Hoyada, Parque Carabobo, Bellas Artes y Nuevo Circo, fluía un chavismo hecho fiesta, con sentido democrático, convocando a votar el 6 de diciembre, “para mantener los logros de la Revolución con una victoria perfecta, porque somos un pueblo de paz y acá lo estamos demostrando”, decía una pancarta.
José Hernández, trabajador del Instituto Nacional de Deportes y ejecutante del furruco del grupo Pasión Tricolor, se mostró gratamente sorprendido ante la gran concurrencia de pueblo, “a pesar de que no son elecciones presidenciales; solo nos falta consolidar la victoria el domingo para darle más fuerza al camino del socialismo”, expuso quien además alertó al pueblo en general: “no es una rochela; en caso hipotético de ganar la derecha, se está arriesgando el futuro de la Patria; así como pretendieron engañarnos diciendo que la faja era bitumen, así mismo nos eliminarán reivindicaciones y beneficios sociales, si es que ganan, pero nosotros, con la paz como bandera, les daremos una lección de civismo democrático”.
DESFILE DE CANDIDATOS
Aparte de las tarimas desplegadas en zonas adyacentes a la avenida para reforzar el audio principal, hubo una tarima que servía de antesala a la principal en la que habló el presidente Maduro.
Se trató de un semiescenario artístico por donde desfiló la Charanga 90 con “Abran Paso” y cinco piezas más; y Pasión Tricolor, grupo gaitero de la gente del deporte.
Entre canción y canción iban pasando los candidatos de Caracas, con los seguidores de sus respectivos circuitos electorales.
A las 2:10 de la tarde tomó el micrófono el ministro del Poder Popular para la Juventud y el Deporte, Pedro Infante, quien a modo de presentación del candidato Daniel Aponte, expuso la importancia de lograr el triunfo en las parlamentarias por parte de las fuerzas chavistas, “ya que estamos impulsando a la generación de oro y con ella estamos garantizando sangre nueva a la Asamblea”, expuso.
Fue interrumpido por un grupo de improvisados, que con instrumentos en mano rememoraron Indestructible, pieza que inmortalizó Ray Barreto, con fenomenal acompañamiento del maestro Oscar Hernández en las blancas y las negras y con la vocal de Tito Allen; canción que ha rescatado el jefe de Estado en los últimos días como recordatorio de que hace falta renovar fuerzas con sangre nueva en la Asamblea Nacional.
Daniel Aponte, quien enfrenta a la cuarta república representada en Henry Ramos Allup y Berenice Gómez en el circuito 3, que comprende las parroquias El Recreo, San Bernardino, San José, Candelaria, San Agustín y San Pedro, apenas trepó tarima recibió masiva ovación que presagia buenas noticias postelectorales, pero no se confía. Convocó a no desmayar, a salir masivamente a votar e hizo un llamado especial a la juventud, que por cierto representó más de la mitad de quienes acudieron al cierre de campaña del GPP.
Entre salsas y gaitas transcurría la tarde esperando al Presidente obrero y de repente al audio se centralizó desde la tarima principal, donde apareció Darío Vivas, quien comenzó a avivar las fuerzas revolucionarias con su llamado a fortalecer el 1×10, como herramienta de garantía del triunfo en honor al legado del gigante Hugo Chávez y por el futuro de la Patria.
Los candidatos Freddy Bernal y Ernesto Villegas, del circuito 1, llegaron con una importante representación de respaldo popular y sus discursos se centraron en la invitación a votar por los candidatos de la Patria como continuidad de las bondades que le ha brindado la Revolución a la población.
Mientras gran parte de los asistentes no dejaban de mostrarse asombrados por la presencia de cámaras aéreas colocadas en drones que surcaban el cielo del centro capitalino, Darío Vivas seguía ambientando la marea roja que se regó desde la tarima principal hasta Parque Central.
El mensaje insistente del dirigente fue garantizar el 1×10.
Cuando faltaban 10 minutos para las 3 de la tarde cambió un poco el tono de la festividad democrática, porque el canto se volvió reclamo y petición de justicia.
La interlocutora, apoderada del micrófono de la tarima que se volvió preludio al escenario principal, era la candidata del circuito 2, la madre de Robert Serra, Zulay Aguirre, quien sin esconder emociones pidió castigar a los que apagaron la luz de su hijo, “pero con votos; ellos se arrepentirán, porque fueron financiados para matar a mi hijo y sus ideas, y nosotros le haremos pagar muy caro, pero con votos, por la vía democrática”.
“Un sincero saludo a Mariam Hanson, una verdadera revolucionaria”, expuso Aguirre, mientras exhortaba a mantener la calma y a cuidar los votos de la Revolución.
Aplausos y cánticos de apoyo se confundían con el audio central que seguía bajo el mando de Vivas, quien dio paso a agrupaciones musicales que al ritmo de tambor pusieron a bailar a la audiencia.
Desde la esquina de Perico hacia la avenida Bolívar se apostaron seis vehículos de Arepera Venezuela, que sirvieron para mitigar el apetito de quienes desde temprano plenaron la zona en apoyo a los candidatos socialistas.
Los combos, con un vaso de papelón con limón no excedían los 60 bolívares, lo que hacía más accesible la invitación a complacer el apetito.
Entre la multitud emergían vendedores de todo: gorras (muy necesarias ante las inclemencias de los rayos ultravioletas por la resolana que añadió altas temperaturas), franelas, llaveros y todo tipo de material POP, alusivos al Comandante Chávez y a los candidatos del socialismo.
Pero además se ofrecían pepitos, parrillas, perrocalientes, bollitos, chucherías, refrescos y bebidas de esas que llaman mata calor y que se vendían a montón.
También la candidata Ilenia Medina compartía con sus electores en la tarima secundaria justo cuando se anunció oficialmente la llegada del “comandante en jefe de la Fuerza Armada y presidente obrero, Nicolás Maduro”. Entre quienes la rodearon dejó sus palabras: “hay que votar masivamente el domingo, para demostrar que el legado de Chávez estará vigente por mucho tiempo”.
EL 6 GANA CHÁVEZ
Salsa, reguetón, merengue y tambor hicieron del manto asfáltico de la zona de concentración una gigantesca pista de baile donde el río de la juventud socialista se entremezcló con adultos contemporáneos y mucha gente de la tercera edad, que mostraron con su swing de pueblo su apoyo a esta alianza perfecta que apuesta a la victoria perfecta.
El término de cada canción era marcado con un coro que sonaba: “¿Y este 6 gana…? … Chávez! a manera de pregunta-respuesta, animada por el propio pueblo.
Dirigentes de diversas organizaciones con fines políticos afines a la causa revolucionaria, viceministros como Alejandro Terán y Alexánder “Mimou” Vargas (ambos del deporte), jefes de Círculos de Lucha, de UBCh, consejos comunales y de varias comunas, coincidían dirigir sus discursos alegando que “el 6 gana Chávez”, arengando al pueblo chavista a mantener viva la memoria del Comandante Supremo.
ORDEN CIUDADANO
Absoluto comportamiento ciudadano. Orden y disciplina. Reinó un ambiente de plena cordialidad y paz. Un fiestón popular, respetuoso y promisorio de buenos augurios cuando se pronuncie el Consejo Nacional Electoral el domingo 6 en la noche.
Así lo dejó saber María Longa, trabajadora informal, que no paró de bailar ni de corear: “viva Chávez, viva Maduro, pa’ la asamblea vamos seguro”.
Junto a ella, un grupo de personas con discapacidad visual, de Madres de la Patria y de algunas organizaciones comunales proferían el grito de “respeto a los resultados y respaldo al CNE”.
Un operativo en el que intervinieron funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, Policía Nacional, Ejército y miembros de la Milicia Bolivariana, se hermanó con el pueblo que desbordó de punta a punta la avenida Bolívar, sin registrarse incidentes.
CARAVANA PRESIDENCIAL
A las 3:03 de la tarde, exactamente, irrumpió un vehículo sentido Parque Central-Centro Simón Bolívar. Iba escoltado por un camión alto con tarima incorporada. Sobresalía la figura del mandatario nacional, quien comenzó a responder al pueblo que espontáneamente coreaba su apellido, con pasos de salsa, aplausos y silbatos, como muestra auténtica de agradecimiento por el masivo y caluroso respaldo popular.
La caravana presidencial hizo un lento recorrido entre la incalculable multitud hasta llegar al objetivo ubicado en la tarima principal, donde Maduro cerraría oficialmente la campaña de los candidatos de la Patria, con el firme propósito de seguir anexando seguidores a la causa de la Revolución Bolivariana y de esa manera dar continuidad, desde lo legislativo, a lo que inició Chávez en 1999.
Acompañado de los candidatos de gran parte del país, el presidente Maduro, en sus palabras, llamó a defender los logros y beneficios sociales, las Misiones y Grandes Misiones, las pensiones de los viejitos, la educación gratuita y de calidad, la riqueza nacional representada en el petróleo y la Independencia Patria, reiniciada por el Gigante Chávez.
El pueblo, libre y soberano, respondió con presencia y juró votar.
 
 
fotos:internet: http://www.conelmazodando.com.ve/

Cómo surge el ISIS, cómo se financia, quiénes hacen la vista gorda y el paso al frente de Francia, el crecimiento del ISIS y las injerencias

 

eldiario.es
Los inicios de lo que después sería el ISISLos antecedentes que dieron lugar al ISIS surgen en el contexto de la ocupación de Irak. Tras la toma del país por las tropas británicas y estadounidenses (y españolas hasta 2004), se formaron diversos grupos armados para luchar contra los invasores.
Entre ellos aparece la autodenominada organización de la base yihadista en Mesopotamia (procedente de Jamaa al Tawhid wal-Jihad, nacida en 1999), conocida en la prensa como Al Qaeda en Irak. Posteriormente se uniría a otros grupos bajo el nombre primero de Consejo de Muyaidines y después, en 2006, Estado Islámico de Irak.
El contexto en IrakMiles de iraquíes fueron detenidos en cárceles secretas estadounidenses, donde recibieron torturas diarias. Algunos arrestados desaparecían para siempre. Otros reaparecían años después devastados por las torturas, y con una sobrevenida, inquebrantable y extremista fe religiosa.
Tras la ocupación EEUU desarticuló inmediatamente las Fuerzas Armadas iraquíes, criminalizó el partido Baaz e integró a milicias sectarias en las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes para luchar contra la resistencia. Fomentó las divisiones y entrenó a integrantes de milicias policiales que sembraron el terror.
Fue lo que se llamó los escuadrones de la muerte, comandos que arrestaron a miles de jóvenes suníes, muchos de los cuales aparecían semanas después muertos en las calles de ciudades como Bagdad, con orificios de bala en la cabeza, pies o pulmones, con huesos rotos, cráneos aplastados, piel quemada o arrancada, signos de descargas eléctricas u ojos fuera de sus órbitas.
Cientos de miles de familias huyeron del país. En tan solo unos meses más de cinco millones de iraquíes se convirtieron en refugiados. Dos millones y medio de ellos se instalaron en Siria.
En poco tiempo Irak, que había sido un país donde muchos chiíes y suníes convivían juntos, donde un elevado porcentaje de los matrimonios eran mixtos, donde no había grandes tensiones sectarias, se convirtió en un infierno. Muchos antiguos integrantes de las Fuerzas Armadas desmanteladas compartieron celda con miembros de grupos religiosos que iban radicalizándose a medida que aumentaba la violencia y la represión.
El grupo de la cárcel de Camp BuccaAbu Baker Al Bagdadi, que se convertiría en 2010 en el líder del Estado Islámico de Irak, fue arrestado por los estadounidenses en 2004 en la ciudad de Faluya, duramente golpeada por las fuerzas de ocupación, que bombardearon viviendas, mercados, escuelas, hospitales y emplearon fósforo blanco, un armamento letal que abrasa la piel de sus víctimas. El dolor provocado en aquella ciudad es recordado hasta día de hoy por sus habitantes.
Al Bagdadi fue enviado a la cárcel de Camp Bucca, donde las torturas estaban a la orden del día. Algunos se empaparon allí de las doctrinas más extremistas y desvirtuadas del Islam, como el wahabismo. De aquella prisión saldrían muchos hombres listos para integrar las filas del Estado Islámico (ISIS o Daesh).
Las revueltas en IrakEn 2010, en un Irak totalmente roto, irrumpió un movimiento pacífico de protesta contra el gobierno central, que tomó fuerza tras el estallido de las revueltas en Túnez o Egipto en 2011.
Entrevisté por aquél entonces a uno de los organizadores de aquellas manifestaciones iraquíes, Udai Al Zaidi, hermano del famoso periodista que arrojó un zapato a George Bush y fue encarcelado por ello. Al Zaidi, chií, se manifestaba en Irak con miles de suníes y chiíes más, contra un gobierno al que tachaban de corrupto y sectario.
El gobierno de Al Maliki, aferrado al poder, reprimió aquellas multitudinarias protestas empleando balas contra los manifestantes, y apoyado por el Ejército estadounidense. Murieron cientos de personas y miles fueron encarceladas.
Manifestantes iraquíes en 2011 tratando de derribar un muro de la Zona Verde controlada por EEUU. En la misma época en Siria estallaban las revueltasEl ‘Estado Islámico’ en Siria

La represión gubernamental iraquí contra todo tipo de queja o protesta aumentó y llevó al extremismo a algunos sectores de la oposición.
Lo mismo ocurrió en Siria, donde las revueltas habían estallado en marzo de 2011. El ‘Estado Islámico’ de Irak envió una delegación a Siria en agosto de 2011, cuando la guerra civil siria ya estaba en marcha, tras el aplastamiento de las revueltas por Bashar al Assad.
El líder del ‘Estado Islámico’ de Irak, el clérigo Al Bagdadi, formateado tras su paso por la cárcel de Camp Bucca y la guerra, anunció en 2013 la creación del ‘Estado Islámico’ de Irak y Levante (Siria).
El auge del ISISEn 2014 el ‘Estado Islámico’ se hizo fuerte en Siria e Irak. Miles de hombres del ISIS, armados y protegidos con humvees y tanques, tomaron varias ciudades iraquíes sin apenas resistencia.
Contacté entonces con algunos antiguos efectivos de las fuerzas armadas iraquíes desmanteladas por EEUU y de varios grupos de la resistencia iraquí. En un momento en el que ellos mismos habían ganado posiciones en territorio iraquí, se hacían la siguiente pregunta:
¿Interrumpimos nuestra lucha contra nuestro enemigo, el gobierno de Al Maliki [apoyado por EEUU], para luchar contra el Estado Islámico, superior en número y fuerza a nosotros, o nos unimos al Daesh, a pesar de nuestras diferencias, para evitar ser derrotados?
La respuesta elegida por muchos fue la segunda. Prefirieron ser cómplices que enemigos.
Quién les iba a decir a algunos oficiales de las fuerzas del laico Baaz iraquí en 2003 que años después combatirían mano a mano con yihadistas extremos que proclamaban un Califato y dictaban las normas más violentas y medievales en nombre de un distorsionado e instrumentalizado Islam.
Abu Baker Al Bagdadi se convirtió en líder del Daesh (ISIS) en 2010. Iraquí arrestado en Faluya e internado en Camp BucaLa toma de más territorio

Grupos suníes de diversa procedencia, solo unidos por un enemigo común, terminaron integrando las filas del Daesh. Tomaron varias ciudades iraquíes y llegaron muy cerca de Bagdad. Apenas encontraron resistencia por parte del ejército iraquí, marcado por la corrupción:
“Los militares se fueron corriendo, no había aviones, no había nada que los parara. Para ser sincero, los únicos que hicieron algo para detener [al Daesh] fueron los militares iraníes y las milicias chiíes”, confesaba recientemente el exministro de Defensa iraquí Ali Allawi en un documental de Al Jazeera.
Desvincular Irak como contexto y desarrollo del Daesh sería hacer un análisis cojo de su evolución. En 2014, tras la toma de un amplio territorio en Irak, el Daesh proclamó el Califato del Estado Islámico de Irak y Siria, controlando un espacio similar al de Jordania. A sus filas se unieron chechenos, musulmanes procedentes de los Balcanes, del norte de África y de Asia.
En agosto de 2014 llegó la respuesta internacional. Obama prometió acabar con el Daesh, y una alianza militar integrada por EEUU, Arabia Saudí, Emiratos o Jordania empezó a bombardear focos supuestamente controlados por el grupo terrorista.
La vista gorda y la financiaciónEl Daesh ha sido visto por algunos actores regionales -Israel, Turquía, Arabia Saudí, etc- como un arma potencial contra Irán. Ha mantenido débil al régimen chií de Irak y ha tenido ocupados a grupos enemigos de Israel, como Hezbolá, que lucha en Siria contra diversos grupos de la oposición, entre ellos el Daesh.
Turquía ha hecho la vista gorda ante el Daesh. El primer ministro Erdogan ha querido ver en movimientos islamistas radicales una forma de detener tanto la influencia chií en la zona como a los kurdos. Ha permitido el paso de yihadistas por su frontera, ha bombardeado a las YPG kurdas -unidades de protección popular- cuando se suponía que esos ataques tenían que dirigirse al Daesh, y ha permitido el flujo de camiones que cruzan la frontera cargados de petróleo procedente de los campos sirios controlados por el ISIS.
De ese modo cree evitar la posibilidad de una soberanía de los kurdos -que están luchando contra el Daesh- junto a su territorio.
La compra de petróleo en el mercado negro turco ha sido uno de los modos más eficaces de financiación para el Daesh, junto con el cobro de grandes sumas de dinero por el rescate de algunos secuestrados.
También recibe apoyo económico de individuos saudíes ante los que el régimen de Riad hace la vista gorda. Esas personas entregan dinero al Daesh y hacen lobby por él, presionando para que otros lo apoyen.
La guerra contra el terrorLos aliados de EEUU en Siria en la coalición que bombardea el país han sido entre otros la monarquía absolutista de Arabia Saudí, que sigue consintiendo el apoyo al Daesh desde su país.
Washington y los saudíes también operan juntos, con Emiratos, en la coalición que bombardea Yemen, donde están creando más caldo de cultivo para el terrorismo con ataques como el que el pasado septiembre mató a 131 personas e hirió a cientos más.
Las matanzas como la de París son habituales en Oriente Próximo y Medio, ya sea por ejércitos o por grupos terroristas. La llamada guerra contra el terror, la estrategia de las bombas y las intervenciones, se ha mostrado ineficaz: lejos de menguar, el terrorismo y la violencia crecen.
François Hollande decía el sábado que la masacre de París es un acto de guerra. En realidad Occidente participa en una contienda desde que se involucró en Afganistán armando a los muyaidines que devinieron en los talibanes. Luego llegarían Irak, Libia, Siria, Yemen… Pero al ser guerras que se libran lejos de nuestras fronteras, solo nos acordamos de ellas cuando algún macabro eco llega a nuestros territorios.
El paso al frente de Francia
Dijo Hollande que la masacre de París es un acto de guerra, pero lo cierto es que Francia lleva participando en guerras desde hace tiempo.
En los últimos años nuestro país vecino ha querido situarse en primera fila de la geopolítica, en busca de una mayor influencia internacional. Para ello abanderó la defensa de la intervención militar en Libia, de la mano del filósofo Bernard-Henri Levy, quien ayer mismo pedía, en una huida hacia adelante, más tropas en el terreno sirio y más guerra.
Con la excusa de liberar una ciudad de las garras del ejército de Gadafi, una coalición militar liderada por Francia y Reino Unido -con compañeros de dudosa reputación- armó en 2011 a grupos yihadistas y a individuos que antes habían participado en la guerra contra EEUU en Afganistán.
Aquella operación prosiguió durante meses y no paró hasta que Francia y EEUU asesinaron extrajudicialmente a Gadafi. Fue llamativo que ambos países se disputaran, cual botín, la autoría de un asesinato que violaba la ley internacional.
“Llegamos, vimos, murió”Libia quedó fragmentada y dividida en milicias armadas por Occidente, algunas de ellas extremistas. No importó. Hillary Clinton no pudo evitaraquello de “llegamos, vimos y murió”, comentando el asesinato de Gadafi. El salvaje oeste volvía a ser reivindicado. ¿Para qué hay cárceles y tribunales cuando se puede ejecutar a alguien sin más?
Libia se convirtió en arsenal de yihadistas armados que participarían en el horror actual que vive tanto ese país como Siria.
Francia también impulsó una intervención militar en Malí en 2013, enviando tropas galas al terreno.
Los papeles en SiriaDesde 2011 varios servicios secretos occidentales, así como unidades especiales de EEUU, estuvieron presentes en Siria, estudiando a qué grupos de la oposición apoyar y armar.
Ya en 2012 escribí en el libro “Yo muero hoy. Las revueltas en el mundo árabe” cómo Francia o Reino Unido, así como Arabia Saudí, Emiratos o Qatar, estaban ofreciendo apoyo logístico, militar o de inteligencia a diversos grupos “rebeldes”, algunos de ellos yihadistas.
La apuesta de Obama fue la estrategia del desgaste: dejar que los bandos implicados se debilitaran entre ellos, apoyando a determinados grupos de la oposición pero sin facilitar armamento pesado y evitando un desenlace.
En 2014 comenzó una campaña de bombardeos aéreos por EEUU y aliados del Golfo y en septiembre de este año se unió Francia. No es la primera vez por tanto que aviones franceses atacaban posiciones del Daesh.
Irán y Rusia estuvieron presentes respaldando al régimen de Bashar al Assad, que no dudó en golpear duro en sus bombardeos sobre zonas urbanas en un intento por acabar con la oposición, a costa de muerte y destrucción, lo que contribuyó al aumento del extremismo.
El Daesh en SiriaCon la llegada a Siria de una delegación del “Estado Islámico” de Irak en agosto de 2011 se puso en marcha el “Estado Islámico” de Irak y Siria, que se asentó en varias áreas suníes del país, algunas de ellas cercanas a la frontera de Turquía, donde han operado los servicios secretos turcos, que han hecho la vista gorda ante las idas y venidas de los yihadistas. Como apuntaba en la primera parte de este artículo, varios actores regionales se han beneficiado de la existencia del ISIS.
En 2013, tras la toma de algunas ciudades importantes de Irak, el ISIS se hizo fuerte y popular entre algunos sectores de jóvenes musulmanes marcados por la guerra o por la desafección. A ello ha contribuido su sofisticada campaña propagandística a través de Internet.
Sykes-PicotEl ISIS ha proclamado en un vídeo que Sykes-Picot se ha acabado, y muchos en la región opinan que estamos ante un segundo Sykes-Picot.
El acuerdo de Sykes-Picot, llamado así por el apellido de sus dos valedores, fue suscrito de forma secreta en 1916, en la I Guerra Mundial, entre Francia y Reino Unido. A través de él ambas potencias se repartían el control de Oriente Medio en caso de una victoria militar: Francia ejercería su influencia sobre los actuales Siria y Líbano, y Reino Unido sobre Transjordania (la actual Jordania y Cisjordania), Palestina e Irak.
Así lo acordaron y así se hizo, a pesar de que sus promesas a la población local habían sido otras. La independencia ansiada por los árabes cayó en saco roto. Sykes-Picot convirtió antiguas provincias del Imperio otomano en países, dibujó fronteras a su antojo y repartió un suculento pastel entre París y Londres.
El papel de Francia en la zonaDesde 1920 y hasta la década de los 40 Francia ejerció su control sobre la Gran Siria, que comprendía lo que hoy conocemos como Líbano y Siria. En Líbano se impuso un sistema de reparto de poder en función de la confesión religiosa fomentado por París, interesado en beneficiar a los cristianos.
Ese sistema estableció la presencia en el Parlamento de seis cristianos por cada cinco musulmanes, a pesar de que estos eran mayoría en el país. Aquello estableció una división de facto entre las diferentes religiones.
En Siria Francia también ejerció su mandato imponiendo sus intereses, violando la independencia que el rey Faisal I había declarado en 1920 y declarando Siria como su “colonia”.El oficial francés Goraud comandó sus tropas hasta Damasco, ocupó la ciudad y aplastó una revuelta popular contra el mandato de París, en la batalla de Maysalum. Tras ello, Goraud se dirigió a la tumba de Saladino, la pateó y, según se le atribuye hasta hoy, dijo:
“Despierta, Saladino. Hemos regresado. Mi presencia aquí consagra la victoria de la Cruz sobre la Media Luna”.
A pesar de la represión francesa, en los siguientes años se sucedieron varias revueltas en Siria y Líbano en contra de la dominación extranjera. Es importante tener en cuenta cómo esta lleva siendo percibida desde hace décadas.
Las injerenciasEn 1948, en territorio vecino a Siria, nacería el Estado de Israel, auspiciado por la ONU, las potencias occidentales y la URSS y con la oposición de los países árabes de la zona, que veían peligrar sus propios territorios.
Cuatro años antes, cuando dos rabinos habían ido a la Casa Blanca pidiendo un Estado judío en Palestina al presidente Roosvelt, este dijo: “Pensando en ello, dos hombres, dos hombres sagrados, vienen aquí a pedirme que permita que millones de personas sean asesinadas en una yihad”.
También entonces Hannah Arendt explicó su oposición al sionismo alegando que las políticas judías en Palestina dependerían de la protección de las grandes potencias. Y así ha sido. Occidente ha seguido desde entonces tomando partido por la ocupación israelí, que sigue en Cisjordania, Jerusalén Este, Gaza y los Altos del Golán de Siria.
La permisividad de Occidente con semejantes políticas, en comparación con sus castigos a los árabes, tiene sin duda consecuencias que habría que valorar.
La era colonial en Oriente Próximo y las injerencias -como el golpe de Estado de la CIA y Reino Unido contra el gobierno democrático iraní de Mossadeq- desembocaron en la creación de organizaciones árabes de resistencia armada o, en el caso iraní, en la revolución islámica del 79.
En los años setenta los movimientos árabes seculares dominaban la escena, pero empezaron a crecer algunos grupos religiosos islámicos, impulsados y apoyados por regímenes conservadores que querían menguar la influencia de ese nacionalismo árabe laico predominante hasta entonces.
El punto de inflexiónY llegamos de nuevo al punto de inflexión: la guerra de Afganistán y los integristas islámicos que recibieron armas y financiación de EEUU o Arabia Saudí para combatir a la URSS en suelo afgano.
Al mismo tiempo Israel invadía Líbano, lo que provocó la creación de Hezbolá, que en 1983 perpetró un enorme atentado suicida contra el cuartel de los marines estadounidenses en Beirut y contra un puesto de mando francés.
A la vez en Palestina estallaba la primera Intifada y, al calor de la represión israelí, surgió la oganización de resistencia armada palestina Hamás. También nacían la Yihad Islámica y grupos extremistas egipcios.
Pocos años después en Argelia, excolonia francesa, se producía un golpe de Estado para impedir que el Frente Islámico de Salvación, que había ganado las elecciones en primera vuelta, pudiera gobernar. De ese modo nació el GIA, Grupo Islámico Armado, que protagonizó uno de los primeros atentados yihadistas registrados en Francia.
Todo aquello supuso la consolidación del islamismo y el extremismo en los grupos armados que luchaban o por la independencia, o contra la ocupación, o simplemente ya por la yihad. El remate final lo pusieron la invasión de Afganistán en 2011, la ocupación de Irak en 2003 y el infierno que provocaron.
En 2006 nuevamente Occidente no quiso reconocer al ganador de unas elecciones democráticas cuando Hamás arrasó en los territorios palestinos. Posteriormente en 2013 en Egipto un golpe de Estado respaldado por sectores occidentales derrocó al gobierno de los Hermanos Musulmanes elegido en las urnas e instauró una fuerte represión, lo que ha provocado que algunos jóvenes egipcios, radicalizados, hayan viajado a Siria para unirse a la guerra.
Lo mismo ha ocurrido en Siria, donde la guerra y la represión solo han engendrado fanatismo y dolor.
Con cada intervención…El exgeneral estadounidense Wesley Clark dijo hace unos meses que “EEUU usó el Islam radical para luchar contra los soviéticos en Afganistán. Rogamos a los saudíes que pusieran dinero; y lo hicieron”.
También este año un antiguo enviado especial de la ONU, Lakdar Brahimi, que trabajó en Irak y Afganistán, atribuyó la emergencia del ISIS a la invasión de Irak:
“No había justificación para la guerra de Irak y todos pagamos las consecuencias”.
Las guerras en las que Occidente lleva años involucrado no solo no han parado el terrorismo, sino que este ha aumentado.
Con cada bomba sobre determinadas zonas de Siria, con cada discurso desafiante, con cada retórica racista, el ISIS ganará nuevos adeptos no solo en Oriente Próximo, sino también en barrios deprimidos de Europa como en el que vivía uno de los terroristas de París.
Este escrito es un simple repaso, poco completo porque este formato lo impide, pero suficiente para mostrar que, a pesar de lo que algunos insinúan en programas y tertulias, el extremismo violento que se ejerce en nombre del Islam no procede de ningún ADN connatural a una religión o a una etnia; que no surge por ciencia infusa de la nada; que todo tiene un contexto político e histórico; que para buscar soluciones a los problemas hay que analizar sus causas.

PRESOS POLITICOS EN COLOMBIA: Clacso se solidarizó con el profesor Miguel Ángel Beltrán

images
En una serie de declaratorias aprobadas al finalizar la XXV Asamblea General del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, realizada en Medellín este 9 de noviembre, Clacso expresó su solidaridad con el docente colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, condenado a cien meses de prisión por el delito de rebelión.

El fallo contra el profesor fue emitido en segunda instancia por el Tribunal Superior de Bogotá que, en diciembre de 2014, revocó la decisión de la Jueza Cuarta Penal Especializada de esa ciudad quien había absuelto al catedrático, detenido desde el 21 de mayo de 2009.

Refiriéndose a la persecución y criminalización del pensamiento crítico, la declaratoria de Clacso por la libertad del doctor Miguel Ángel Beltrán, expresó su preocupación por la detención del docente máxime cuando en el país se adelanta un proceso político de paz.

De igual forma, recordó que el docente e investigador colombiano desarrollaba un posdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México donde “mostró una total dedicación a la vida académica y al pensamiento crítico.”

Beltrán Villegas es sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia, Magíster en Ciencias Sociales en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) con sede en México, y Doctor en Estudios latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Clacso-012

La Guajira colombiana es gobernada por una narcodinastía

Kiko Gomes y Juan Manuel Santos
La parapolítica y el narcotráfico han venido reforzando su progresiva institucionalización en el tejido político y social de La Guajira colombiana desde hace aproximadamente 25 años. Nada fuera de lo común en un país como Colombia, donde el ya regularizado ejercicio formal de la política es la síntesis final de la lucha intestina (y permanente) entre grupos criminales dedicados a la paraeconomía en toda su amplia gama de actividades y al financiamiento del aparato de seguridad paramilitar tan indispensable para que el primero pueda funcionar y desarrollarse en amplias longitudes territoriales.
Es quizás en La Guajira colombiana, por su condición geoestratégica fundamentalmente, que el advenimiento de narcodinastías empotradas desde hace décadas en la dirección estadal en este departamento fronterizo puede observarse con una mayor claridad en la actualidad.
La exposición que exhibe el departamento de la Guajira colombiana con el Océano Atlántico constituye un canal marítimo y aéreo privilegiado para transportar cocaína hacia Estados Unidos y Europa, como también lo es el amplio nexo territorial fronterizo con Venezuela en la consumación de redes mafiosas de contrabando ininterrumpido de combustible y mercancías de distinto tipo.
Ambas facultades geográficas representan un circuito de acumulación paraeconómica inmensamente rentable.
Es gracias a este posicionamiento territorial que la narcodinastía de los Ballesteros-Bernier se han apoderado política y económicamente del departamento, mediante sus estrechísimas relaciones con el paramilitarismo, con el lavado de activos provenientes del narcotráfico internacional y con el contrabando de combustible y otros productos desde Venezuela.
Jorge Ballesteros, ex senador de La Guajira por el partido de Juan Manuel Santos (el Partido de la U), es el padre del actual gobernador de dicha entidad, José María Ballesteros. Ballesteros padre fue el primer gobernador electo en el año 1992.
Jorge Ballesteros es hermano del famoso “Hombre Marlboro”, Samuel Santander Lopesierra, quien en el año 1986 figuró como concejal de Maicao y dos años después como diputado nacional por el departamento de La Guajira. Fue uno de los operadores más importantes del narcotráfico y el contrabando de la zona mediante las conexiones que sostuvo durante años con la poderosa familia Mansur, radicada en Aruba y Miami, la cual ostentaba los derechos de distribución de cigarrillos de la multinacional British American Tobacco.
Ese carácter de exclusividad en cuanto a relaciones públicas mafiosas le permitió a Samuel Santander Lopesierra ingresar vía contrabando ingentes cantidades de cigarrillos, licores y electrodomésticos a La Guajira desde Aruba. Lopesierra, por su parte, pagaba los favores con el envío de cocaína hacia los predios de la familia Mansur, quienes a su vez (re)invertirían ese capital en redes de hoteles y casinos en la ciudad de Miami entregándole una importante comisión en dinero limpio al exportador de origen.Lopesierra, además, fue el artífice fundamental en la inserción del paramilitarismo en La Guajira mediante sus nexos con Salvatore Mancuso, Jorge 40 y Carlos Castaño durante la década de los 90, potenciando las capacidades operativas de las redes del contrabando de gasolina desde Venezuela, como también de la pujante industria del narcotráfico que, como el agua, busca la salida más fácil, sólo que es agua tóxica y lo bastante disolvente como para apropiarse a fuego lento del borde donde ejerce soberanía territorial, energética y agroalimentaria el que tiene al lado
Los wayúu desplazados y la apropiación indiscriminada de tierras en beneficio de trasnacionales y élites paraeconómicas que generó esta política de Estado, es sólo la confirmación de que la narcodinastía de la que hablamos también supo sacarle provecho a su mina de esclavos, todos empujados al trágico azar de la violencia, el narcotráfico y el contrabando.
Y todo esto comenzó a agarrar cuerpo cuando el hermano de Lopesierra fungía como gobernador, el cual aparte de otorgarle facilidades y condescendencias extremas también se beneficiaba del genio paraeconómico del hermano.
Del vientre político de Lopesierra y Jorge Ballesteros nació el último gobernador de La Guajira, el famoso “Kiko” Gómez Cerchar. Aprovechando los consejos de sus mentores políticos, basó su dominio gubernamental a partir de la vinculación con el jefe paramilitar alias “Marquitos”, y con las redes de contrabando y narcotráfico que ya se habían labrado 18 años antes. Durante ese lapso de tiempo, “Kiko” Gómez estaba dando sus primeros pasos como actor de segunda en el tráfico de armas, drogas y gasolina venezolana.
A “Kiko” Gómez se le relaciona directamente, en medio de su mandato como gobernador del departamento, con 131 asesinatos políticos perpetrados a concejales, procuradores, exministros y líderes wayúu.
En la portada de esta nota pueden ver a Juan Manuel Santos riéndose con “Kiko” Gómez.
El delfín de la narcodinastía y actual gobernador de La Guajira, José María Ballesteros, bebió políticamente de “Kiko” Gómez aprovechando las alianzas que le había dejado a través de este oscuro personaje su querido tío, Samuel Lopesierra, con el narcoparamilitarismo y el blindado sistema paraeconómico regional que subsiste gracias al ataque sistemático a la soberanía venezolana.
Vale la pena destacar que Gómez es nieto de un coronel, hacendado y miembro del Partido Liberal, Mario Catalino Gómez, quien participó en la Guerra de los Mil Días, y que su esposa es Bibiana Bacci García, prima hermana del jefe paramilitar alias “Marquitos”.
En la endogamia parapolítica no hay espacio para las casualidades.
El cierre fronterizo supone, en términos políticos generales, una actitud proclive al diálogo binacional. Sin embargo esa capacidad de diálogo se ve vilipendiada cuando del otro lado no hay políticos, sino lacras de cuello blanco.

La responsabilidad de Álvaro Uribe y del general Mario Montoya en el caso de los muertos que están desenterrando en La Escombrera

Las 2 Orillas

Muchos de los cadáveres fueron asesinatos producto de la Operación Orión que dirigió el general Mario Montoya, quien, por órdenes del entonces presidente Uribe, realizó una cruenta retoma de la Comuna 13.

El 29 de mayo de 2002, con el pretexto de pacificar la comuna 13 de Medellín, una primera operación militar –la Operación Mariscal- reunió 900 hombres de la fuerza pública y se saldó con la muerte de nueve civiles (entre ellos cuatro niños), 37 heridos y 50 detenciones arbitrarias.

La intrusión, sin embargo, sólo duró unas horas: la población salió con banderas blancas y al mismo tiempo la presencia de la prensa y de organizaciones de defensa de los derechos humanos ejercieron tal presión que el ejército tuvo que detener su intervención.

Una de las primeras órdenes que dio Álvaro Uribe como presidente, fue «retomar» la Comuna 13 –una forma de inaugurar su dura política de «seguridad democrática»-. Tras una breve operación «Antorcha» (el 15 de agosto), la operación «Orión» lanzó sobre el barrio, el 16 de octubre, cinco batallones de la IV Brigada, el Grupo de Fuerzas Especiales Urbanas (FUDRA), el batallón contraguerrillero del ejército, efectivos de la policía metropolitana y de la policía de Antioquia, con el apoyo del Departamento Administrativo de Seguridad (la policía política, DAS). Más de 3.000 hombres lanzados en una operación de guerra total contra la población.

En efecto, aunque en las primeras horas las milicias combatieron,  la envergadura de la ofensiva las obligó a replegarse. Eso no impidió que los helicópteros continuasen acribillando los tejados de las casas, las tanquetas  siguieron disparando de forma indiscriminada empujando a las calles una avalancha de habitantes desesperados. Durante cinco días de «pacificación», vestidos de camuflaje, la cara cubierta con pasamontañas negros, los «informadores» -entre ellos un tal Carlos Pesebre que lo confesaría- guiaron a los agentes de la fuerza pública que registraron las casas. Al final de los registros, que se llevaron a cabo sin órdenes judiciales, se contaron 355 detenciones arbitrarias a las que se añadieron, según el balance oficial, 39 civiles heridos, siete desaparecidos y tres policías muertos.

La primera fase de la operación duró hasta el 20 de octubre. La Comuna estaba completamente aislada. Nadie tenía autorización para salir o entrar, únicamente la versión de la fuerza pública se filtró a los medios, «se trata de una operación militar legítima que, al perseguir a los grupos ilegales, ha devuelto la paz a la Comuna».

Una segunda fase podía comenzar: en la Comuna 13 sólo permanecían los efectivos del ejército, de la policía y los paramilitares del «Bloque Cacique Nutibara» que ocupaban totalmente el territorio, lo que no habían podido hacer hasta ese momento. Desde entonces en esa zona, presentada como un «laboratorio de paz», era  raro no encontrar cadáveres en las calles. Así fue, recurriendo a la práctica de las desapariciones forzosas, como los paracos establecieron su control social en la Comuna hasta finales de 2003. «Denunciamos eso desde el principio», recuerda la abogada Adriana Arboleda, miembro de la Corporación Jurídica Libertad, «nadie nos creía, nadie nos escuchó. Nos acusaban de ser el brazo jurídico de la guerrilla».

Doce años después sabemos un poco más sobre lo que deberíamos llamar un crimen de Estado. Los supervivientes, los familiares de las víctimas e incluso los exparamilitares han afirmado que muchos desaparecidos fueron enterrados en un lugar llamado «La Escombrera». Un vertedero 50% público y 50% privado que se extiende por 15 hectáreas en la zona alta de la Comuna 13, en el límite del barrio El Salao y con el municipio San Cristóbal. «Como Corporación Jurídica», continúa Adriana Arboleda, «hemos registrado 92 desapariciones. Nunca hubo tantas en una zona urbana en tan poco tiempo. Pero la cifra real es mucho más espantosa…»

En diciembre de 2002, dos meses después de la operación «Orión», por iniciativa del Presidente Uribe se firmó el pacto de Ralito, primera etapa de la vuelta a la vida civil de los paramilitares que culminaría en julio de 2005 con la controvertida Ley Justicia y Paz que les garantizaba una impunidad casi total. El primer grupo desmovilizado, el 25 de noviembre de 2003, incluso antes de la aprobación de la ley, fue precisamente el «Bloque Cacique Nutibara» en cabeza de Don Berna. .

Convertido en la época en el principal narcotraficante de la capital antioqueña, donde controlaba también otras actividades delictivas como secuestros y extorsiones, «Don Berna» fue extraditado en 2008 a Estados Unidos por narcotráfico. Allí afirmó que los cadáveres de 300 víctimas, repartidos en un centenar de fosas comunes, se hallaban en «La Escombrera». También precisó que la operación «Orión» fue planificada y coordinada conjuntamente por los paramilitares y los miembros de la IV Brigada que mandaba entonces el general Mario Montoya –nombrado después comandante en jefe del ejército colombiano por Uribe-. El general Montoya dimitió en noviembre de 2008, cuando estalló el escándalo de los «falsos positivos».

Desde 2010 todo sigue igual. Escandalizadas por semejante inmovilidad, las víctimas y las ONG exigen imperiosamente el cierre inmediato de «La Escombrera». En ese vertedero de basura, de un espesor de 70 metros, todos los días se vierten más desechos, entre ellos numerosos productos químicos que pueden modificar los resultados de las potenciales investigaciones futuras cuya posibilidad se aleja cada día un poco más…

En 2005 los paramilitares abandonaron la Comuna 13 en sus vehículos para desmovilizarse. Unos días después volvieron en los mismos vehículos, vestidos de civiles, para seguir controlando el barrio. Toda la ciudad ha vivido el mismo fenómeno –lo mismo que numerosas regiones del país donde ya actúan, con los mismos modos operativos que en el pasado, las «bandas criminales emergentes» (BACRIM)-. En el corazón de Medellín, en las calles peatonales, centros comerciales y espacios públicos, pululan guardias uniformados de compañías privadas de seguridad: la mayoría son paramilitares «reinsertados».

Cuando se extraditó a «Don Berna», en 2008, las compañías de transporte de algunos barrios organizaron un paro laboral inmovilizando sus autobuses –con el beneplácito de la alcaldía-. Y las violaciones de los derechos humanos continúan, «Ciertamente se puede observar que hubo una disminución de las agresiones entre 2004 y 2006: los paras querían legitimarse, demostrar que hacían bajar los índices de criminalidad», que volvieron a dispararse a partir de 2009. En parte también porque los lobos se devoran entre ellos.

Con «Don Berna» fuera del circuito su estructura mafiosa, la Oficina de Envigado, surgida en su origen de la red de sicarios creada por Pablo Escobar en la década de 1980, se disparó. Algunos miembros formaron un grupo nuevo llamados los Paisas. Desde 2011, otra banda, los Urabeños, les disputan los barrios ofreciendo a cada jefe de pandilla, para comprar su lealtad, 35 millones de pesos y un arsenal raramente inferior a seis fusiles de asalto. El jefe de los Urabeños, Carlos Pesebre, uno de los principales informadores del ejército en la operación «Orión» tenía varios combos, o bandas criminales, antes de caer preso en el 2013.

Aunque las dinámicas de esas estructuras paramilitares no son las mismas de hace doce años, una constante permanece: siguen amenazando abiertamente a las organizaciones comunitarias o culturales, a los comités de acción comunal, a los militantes y dirigentes sociales. ¿Con total impunidad? Quizá total no. Los combos han conseguido tanto poder que no respetan a la fuerza pública y no dudan en asesinar policías. En cambio el 8 de agosto de 2012 capturaron a Erickson Vargas Cardona, alias «Sebastián», último jefe conocido de la Oficina de Envigado. Es obvio que no se persigue a esos paramilitares como a los grupos guerrilleros. «Y hay que señalar que detrás de esos actores criminales están personas que tienen tanto poder –empresarios, políticos u hombres de negocios- que a pesar de las detenciones las estructuras no se desestabilizan».

En Medellín, en la Comuna 13, la situación aún es crítica. Lejos está de poder hablarse de la “pacificación” que el general Montoya le vendió al país y al presidente  Uribe como un resultado victorioso. Doce años después es de público conocimiento que en pleno centro de Medellin la operación Orión no fue nada distinto a una alianza entre  fuerza pública y los paramilitares de don Berna, con acuerdo ilegal que puede terminar mandando a la cárcel al otrora exitoso general Mario Montoya.

Las 2 Orillas, Bogotá.

 

La fuerza de las mujeres-mensaje de Paola A. Salgado Piedrahíta, Lorena Romo Muñoz y Liseth Acosta.

11036207_10153123615094217_3075000720890290211_n 11695870_1579820262281917_9050800191702163822_n 11698510_1579820252281918_924624995095243023_n

“Antiguo oficio humano es de querer atrapar la luz. Te acordaras de la ultima vez que creímos poder iluminar la noche ?.
El tiempo nos ha vaciado de lugar, pero la oscuridad sigue poblada de luciérnagas”.

Hoy de nuevo nos han llamado terroristas. Hoy nuevamente hemos sido puestas en el mismo lugar de los señores de la muerte y la ignominia. Hoy ellos insisten en señalarnos como personas extremadamente peligrosas.

Lo que ellos no saben, no conocen es que nuestra apuesta, mi apuesta, la apuesta de las mujeres es la vida, la justicia y la libertad.
Lo que ellos pretenden acallar son nuestras voces de denuncia contra la violencia y la discriminacion, que a diario explota, excluye y asesina nuestras posibilidades de ser y construirnos como mujeres en un mundo, una sociedad que no quiere que así sea.

Ahora somos tres mujeres con una historia común, aquella que empieza el día en el que los señores de la muerte irrumpieron en nuestro espacio vital y nos arrancaron de allí para ponernos en sus jaulas. Tres mujeres que tomadas de la mano caminamos a diario y nos transmitimos con esas mismas manos la fuerza que necesitamos; untamos nuestras manos como una forma poderosa para caminar frente a ellos, con la frente en alto, con nuestra mirada transparente y con nuestra dignidad intacta.

En este corto camino hemos encontrado a otras mujeres; aquellas arrinconadas por la pobreza, el hambre y la falta de oportunidades. Llegamos a ellas con miedo, con la idea de encontrarnos con personas “verdaderamente peligrosas”, pero saben, lo que si encontramos fue solidaridad, respeto, ternura, compañía, un rincón caliente, unas manos fuertes que a diario nos han transmitido la esperanza.

Hay otras mujeres aquí, aquellas a quienes un uniforme las hace aun mas esclavas; esperamos que nuestro deseo de libertad por el cuerpo, el pensamiento y la vida misma alguna vez sea transmitido a ellas también .

Atrás nuestro a lo largo de estos agitadores y duros días hay trece mujeres, nuestras madres que se multiplican en nuestras hermanas, compañeras, amigas, tías, primas y familiares. Vienen a diario para darnos su sonrisa, su amor, su apoyo incondicional. Nos rodean nuestros hombres, amores, compañeros, padres y amigos. Todas y todos ellos desde atrás nos miran con amor, sin vergüenza, se preocupan, pasan sus días y sus noches junto a nosotras; nos ven y nos transmiten tanto, tanto amor que sentimos que un abrazo se extiende sobre nosotras como si se sentaran a nuestro lado y nos dan su calor, mientras los señores de la injusticia nos muestran su sucio montaje .

Allí afuera están ustedes cientos de mujeres que cantan, tocan sus tambores, liberan su cuerpo, sacan su voz se indignación y rabia por esta gran injusticia.
Allí afuera, pero junto a nosotras están ustedes, nuestras familias, amigos y amigas, cada persona con quien alguna vez hemos compartido un pedazo, largo o corto de este camino de vida, de sueños, de esperanzas y utopías.

Todas y todos ustedes con una fuerza indescriptible que nos impulsa a seguir en pie.
Todo no es otra cosa que la fuerza de las mujeres que se mueve, que empuja los cambios de esta historia; que rodea con amor esta que es nuestra reivindicación por la vida: estar firmes, de cara a la verdad y a la esperanza.
La fuerza, su fuerza que los impulsa a levantarnos cada día y mirarlos de frente y sin vergüenza.

Créannos, esa fuerza que llega a cada instante, que nos anima, nos fortalece, nos llena de solidaridad y apoyo.

Es así: su fuerza, es nuestra fuerza; su impulso, a el nuestro; su amor incondicional es nuestro amor para seguir. No pasaran.

Gracias mujeres y amigos que nos acompañas y nos rodean. Gracias por cada grito, cada voz, cada palabra, cada manifestación de apoyo y de solidaridad.
Paola A. Salgado Piedrahíta.
Lorena Romo Muñoz.
Liseth Acosta Bogotá.

Fiscalía tuvo que salir a hacer salvedad sobre el caso de “Los terroristas de Bogotá”

11036207_10153123615094217_3075000720890290211_n f668c-cjhbo1nwuaapbo7 4c138-20150709195435 d9529-20150709195454 4215f-11698447_1579623825634894_1497910330737318462_n 8e846-11015428_1579623245634952_2634672133536723824_n

A pesar de que todos los detenidos el pasado jueves fueron señalados de ser los autores de las últimas atentados acaecidos en Bogotá, la Fiscalía hizo una revelación en la que casi debió recular sobre los juicios generalizados sobre estas personas: diez de los trece capturados solo están siendo investigados por los disturbios ocurridos el pasado 20 de mayo en la Universidad Nacional. Es decir que no están siendo involucrados en los atentados terroristas como los del pasado 2 de julio donde se presentaron ocho heridos y con los cuales muchos personajes del uribismo asociaron en sus redes sociales.

En ese sentido, según las propias autoridades, los nombres de los siguientes

detenidos no pueden ser relacionados como miembros del ELN: Paola Salgado Piedrahita,  Andrés Felipe Rodríguez Parra, John Acosta, Estefany Lorena Romo, Sergio Esteban Segura, Víctor Orlando Ariza Gutiérrez, Luis Daniel Jiménez, Daniel Eduardo Muñoz, Lizeth Johana Acosta y Félix Gutiérrez Díaz.