CAUCA (COLOMBIA): ASESINAN A UN DEFENSOR DEL TERRITORIO Y DE LA NATURALEZA

 

 
 
Asesinan a un defensor del territorio y de la naturaleza en el Cauca - Colombia
Jueves, 04 Octubre 2012
 
Selatiel Méndez Secue, nació un día 12 de septiembre, acababa de cumplir 40 años. En el recorrido de su vida siempre estuvo trabajando en “defensa de la naturaleza”, desde la vereda el Tablazo del resguardo y municipio de Toribío, de donde él era. Ahí desarrolló muchos proyectos productivos, entre ellos: fortalecer las huertas Tul, artesanías, cultivo de truchas, proyectos de reforestación en la cuenca del río Isabelilla y el liderazgo en el resguardo.
 
Como olvidar las acciones de control territorial que hizo la comunidad del norte del Cauca para defender y proteger el Cerro Berlín – Toribío, ahí se representó la dignidad, la fuerza y la unidad de la comunidad Nasa. Muchas y muchos participaron en esos días, llegaron muchos periodistas a cubrir las noticias y muchos desinformaron a Colombia. Las autoridades indígenas, la Guardia Indígena y la comunidad en general decidieron sacar a la guerrilla de las farc, a la policía y al ejército colombiano para exigir respeto a Mama Kiwe porque ningún grupo armado defiende a los pueblos. Pero envés de retirarse del territorio se militarizó más el norte del Cauca, después de las acciones de liberar a la Madre Tierra de los grupos armados empezaron las amenazas, señalamientos, asesinatos, hoy la vida se encuentra amenazada.
 
“Mataron a un hijo de la naturaleza“
 
La comunidad de Toribío en varias ocasiones le propuso a Selatiel Méndez que fuera gobernador indígena pero él no aceptó, siempre quiso estar de cerca a su vereda y a su familia, trabajando el tema ambiental y fortaleciendo a la Guardia Indígena. Él hizo una experiencia demostrativa de proyectos productivos en la vereda el Tablazo – Toribío, se desempeñó como concejal del municipio de Toribio, en los años 2004 -2007. 
 
Selatiel siempre “habló duro”, él venía analizando el trabajo de la Guardia Indígena y por eso hacia muchas orientaciones, él hablaba de “los defensores del territorio”, él decía que había que meterse al proceso comunitario, al cabildo y a trabajar por el Plan de Vida. Por su gran liderazgo empezó a ser amenazado y cuestionado en su comunidad hasta que el odio acabó con su vida el día 3 de octubre del 2012, en la vereda Los Chorros – Caloto cuando se dirigía a Santander de Quilichao con su compañera. 
 
Tres milicianos de las farc que iban en una moto lo alcanzaron en la vereda Los Chorros – Caloto, Selatiel se bajó de su moto porque tenía fallas mecánicas, pero nunca se imaginó que lo estaban siguiendo, lo sorprendió la muerte. Los armados huyeron cobardemente a esconderse. Estos terribles hechos de violencia desequilibran y desarmonizan a nuestra comunidad porque le  arrebatan un hijo a nuestra Mama Kiwe. 
 
 
“Solo los espíritus de la naturaleza serán los que nos seguirá fortaleciendo”
 
Selatiel deja a su esposa y a sus tres hijos, y deja un gran trabajo de liderazgo en el tema ambiental para reencontrarse con los suyos y con los espíritus de Mama Kiwe. Él siempre invitaba a que estuvieran en equilibrio con la Madre naturaleza. Hablaba de la defensa del agua, de proteger los ojos de agua, del respeto a la Guardia Indígena y al territorio. Proteger la vida es una tarea de todas y todos.    
 
Las autoridades indígenas del norte del Cauca, han dicho que hay que seguir haciendo control territorial, todas las comunidades deben comprometerse con esto porque la amenaza ya está en los territorios indígenas. Esta guerra está cumpliendo su objetivo. Por medio de la muerte y el miedo está sacando a la gente, está corriendo a las comunidades de sus lugares de origen. “Pero si no nos ponemos las pilas lo van a lograr, vamos a seguir con la propuesta de hacer resistencia sin armas y no vamos a dejar el territorio abandonado”, expresó una autoridad indígena del Resguardo de López Adentro – Corinto.
 
La guerra que están implementando en los territorios del norte del Cauca y de Colombia es para acabar con el movimiento indígena, con pueblos y comunidades que han luchado milenariamente por la autonomía y por su liberación.
 
Exigimos a todos los armados que se mantengan fuera de la Yat Wala – Casa Grande,  para estar en equilibrio con Mama Kiwe. Como decía Selatiel Méndez, también se tienen que ir las multinacionales que quieren destruir a Mama Kiwe, multinacionales que han llegado con la ayuda de políticas que se implementan en el gobierno, por eso “Para que haya paz se tienen ir las transnacionales”.
 
Video: Se nos acabó la parte humana a muchas personas http://www.youtube.com/watch?v=wCE5nn6YPNo
 
Tejido de Comunicación – ACIN
tejidocomunicacion@gmail.com
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MUCHOS INDIOS

Ese es el título que le da un portal de internet a la noticia sobre cómo la guardia indígena sacó antier al Ejército Nacional a empujones de su territorio.
Una expresión coloquial en un país donde “indio” es un insulto y “mona” un cumplido, donde “indio” significa feo, salvaje, ordinario, exótico, y donde a las comunidades indígenas sólo las quieren los turistas —siempre y cuando vistan trajes autóctonos—.
Los paeces tienen toda la razón para estar furiosos con un Estado que nunca les ha dado garantías sociales y cuya presencia ha sido sobre todo militar, y es natural que desconfíen de un ejército que no parece estar ahí para cuidarlos a ellos sino a unas antenas de telefonía celular. Tienen que sentirse excluidos si Santos realiza en su territorio un Consejo de Gobierno y no los invita, y poco le deben a un Estado que olvida sus intereses y en cambio mueve la cola como un perro entusiasta ante lo que digan las multinacionales que explotan nuestros recursos con el eufemismo de “invertir”.
Ante ese panorama es apenas natural que los paeces quieran sacar al Ejército y a la guerrilla de sus tierras, incluso con violencia. No justifica la agresión de ninguna manera, pero la explica, y la pregunta para el Estado no debería ser cómo controlarlos, sino cómo reparar el daño y volver a ganar la confianza de una comunidad a la que ha dejado en el olvido.
Sin embargo, para que nadie diga que le tiembla la mano, ayer en la mañana Juan Manuel Santos dijo por Twitter: “Vamos a Vichada y luego al Cauca. No quiero ver un solo indígena en las bases militares”. ¿Se percató el presidente de que muchos, si no todos, los soldados del Ejército deben tener ascendencia indígena? ¿Se da cuenta de que acatar a pie juntillas su orden implicaría casi desalojar las bases? Su tweet evidencia por qué los paeces están tan jodidos: porque son los otros, una masa parda y bajita de jerga ininteligible con la que la mayoría de los colombianos, racistas y acomplejados, no se reconoce. Algunos, mejor intencionados pero igualmente racistas, creen que los miembros de las comunidades indígenas son todos seres de luz en comunión con la naturaleza. En ninguno de los casos se los considera como colombianos y por eso decimos que el Ejército somos nosotros, y las lágrimas de un soldado despiertan patriotismo, pero el asesinato de un indígena se considera un daño colateral.
Pero resulta que los paeces son un nosotros, y cada uno que muere, sea por los actores armados o por el olvido del Estado, es también un colombiano. En esa misma línea olvidamos con frecuencia que los guerrilleros también son nuestros, colombianos que viven en este país, y no una manada de orcos sin nombre que hay que exterminar.
Reporta La Silla Vacía que ayer un paez ajeno a los hechos de Toribio fue asesinado en Caldono, en un retén en Laguna Siberia. Los soldados le ordenaron detenerse, y como no atendió el llamado le dispararon. Así es como ese discurso racista vuelve a cobrar vidas y nos hace olvidar que cada indígena es un individuo y que cada individuo en Colombia es un indígena. El Gobierno sólo reafirma ese imaginario al resolver el problema amparado en el monopolio de la fuerza, en vez de aprovechar la ocasión para realmente desarrollar una política que le dé sentido real al principio pluralista y multicultural de la Constitución, que escuche las voces locales y no confunda a la sociedad civil con los actores del conflicto.
La guerra en Colombia no se resolverá pensando en dicotomías. No es el Ejército contra la guerrilla, la guerrilla contra los indígenas o los indígenas contra el Ejército: somos los colombianos contra los colombianos, y sí, somos muchos indios, porque los indios somos todos.
@Catalinapordios .Catalina Ruiz-Navarro | Elespectador.com
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Carta de Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca a las FARC

“Los pueblos indígenas no le hemos declarado la guerra ni a la guerrilla ni al Estado”, asegura el comunicado dirigido a “Timochenko”.
A continuación publicamos el texto:
 
“Señor
Timoleón Jiménez
Comandante de las FARC

Reciba un saludo de la Asociación de Cabildos Indígenas de Cxhab Wala Kiwe (norte del Cauca) ACIN. Le escribimos desde nuestra resistencia a la guerra, y desde nuestra voluntad indeclinable por la paz. 

La semana antepasada los indígenas del Cauca reanudamos las acciones de liberación y armonización de nuestros territorios, cumpliendo el mandato de la Junta Directiva del CRIC del 20 de julio de 2011, donde adoptamos la “Minga de resistencia por la autonomía y armonía territorial y por el cese de la guerra”. Las acciones de liberación y armonización iniciales consisten en el desmonte de las bases permanentes de todos los actores armados, el desmonte de las trincheras y cambuches de la fuerza pública y de la insurgencia, y la movilización masiva de comuneros y comuneras a los sitios de concentración de las guerrillas para impedir que hostiguen a la población de los municipios (sean ataques, retenes o actividades amenazantes). 

Los pueblos indígenas no le hemos declarado la guerra ni a la guerrilla ni al Estado. Por eso nuestra Minga se hace cuidando siempre a la comunidad, y cuidándonos siempre de no darle ventaja militar a ninguno de los actores armados como ordena el Derecho Internacional Humanitario. No vamos a agredir a nadie, pero utilizaremos la fuerza de nuestra comunidad reunida, de nuestra palabra y de nuestros derechos para recuperar nuestros territorios. 

Como hemos dicho siempre, y formalmente a ustedes desde la Declaración de Vitoncó, en 1985: No aceptamos sus fuerzas guerrilleras en nuestros territorios. No las queremos y no las necesitamos. 

No queremos la presencia guerrillera -ni de ningún ejército– porque estos territorios son nuestros desde tiempos inmemoriales. Si hoy están dentro de la República de Colombia es porque desde la conquista española nos las han venido robando. 

No necesitamos su presencia porque la guerrilla no nos trae tranquilidad; ustedes atacan a la población civil; ustedes irrespetan nuestra autoridad y nuestra justicia. No ayudan a la autonomía: todo lo que tenemos en gobierno propio lo hemos hecho nosotros y nosotras. Los pueblos indigenas hemos dado pruebas de poder construir nuestros propios sistemas económico, educativo, judicial y de salud. La guerrilla no nos protegen de los atropellos de la fuerza pública; cuando llega el Ejército los guerrilleros se van y se cuidan entre ellos. Tampoco impiden que lleguen las transnacionales; para conseguir los recursos que sostengan su ejército, hacen acuerdos con ellas. 

Salgan de los territorios indígenas del Cauca. Aléjense de los sitios poblados y de vivienda. No ataquen más a la población civil. No realicen más ataques que con toda seguridad van a afectar a la población civil aunque pretendan atacar solo a la fuerza pública. No usen armas de efecto indiscriminado, como los llamados tatucos o las minas antipersonales. No se atrincheren en las casas. Díganle a los milicianos que no guarden armas ni explosivos en las viviendas de las familias.

Esperamos que las FARC cumplan voluntariamente con estas exigencias de las comunidades. De cualquier modo las Autoridades, la Guardia Indígena y las comunidades vamos a seguir liberando nuestros territorios de los actores armados, que desarmonizan a la Madre Tierra y nuestra vida. 

Hace 4 meses le escribimos para que nos hicieran claridad sobre la política militar de las FARC contra el CRIC, la ACIN y los Cabildos. Seguimos esperando su respuesta. También le propusimos en esa carta que avancemos en un diálogo humanitario sobre 4 puntos: No reclutar menores; no utilizar la violencia sexual contra las mujeres como arma política; no utilizar armas de efecto indiscriminado (tales como los tatucos y las minas antipersonales); y respetar la autonomía plena de los gobiernos y organizaciones indígenas. Estamos a la expectativa de que podamos dar ese debate que necesitamos los indígenas del Cauca y el país entero. 

Comandante Jiménez: 

Hay que terminar la guerra. Todos y todas la estamos perdiendo. Fue bueno que ustedes liberaran a los soldados y policías que tenían retenidos y que anunciaran el fin del secuestro económico, porque fueron hechos de paz. Pero hay que ser más audaces y más decididos. Cumplan las exigencias humanitarias que le estamos haciendo; es un camino básico hacia la paz. Decidan terminar la guerra y empezar ya una negociación política para terminar el conflicto; es imprescindible para construir la paz. Entiendan que Colombia es más, mucho más, que la guerrilla y el ejército, y que la paz debe ser una construcción de todos y todas las colombianas.

Cuenten con nosotros para la paz. Nunca para la guerra. 

CXHAB WALA KIWE – TERRITOIRE DEU GRAND PEUPLE
ASOCIACION DE CABILDOS DEL NORTE DEL CAUCA, ACIN-CXHAB WALA KIWE”.

RESISTENCIA INDIGENA, 3 NOTICIAS (MANIPULACION MEDIATICA, MINGA POR LA DEFENSA DE LA VIDA Y LA PAZ EN LA MANO DE LOS PUEBLOS)

 
 
VIOLACIÓN AL BUEN NOMBRE DEL CRIC Y AL DERECHO A ESTAR BIEN INFORMADO, UNA SITUACIÓN RECURRENTE EN LA PRENSA COLOMBIANA 
 
Que un periodista nacional, de esos que nunca sale de su cabina, entreviste a Ana Silvia Secue y se admire de sus planteamientos resulta comprensible, pero que sea Francisco Santos, Ex-vicepresidente del gobierno Uribe, uno de los responsables de la creación de la Opic, organización de la que la entrevistada es su principal vocera, no es más que un acto cínico, en donde un agente del poder usa un medio informativo para tergiversar la verdad y crear condiciones para romper o hacer más difícil la convivencia ciudadana.
La situación sucedió el día 16 de julio y fue protagonizada por el actual socio de rcn y del periódico El Tiempo, Francisco Santos, quién desarrolló un dramatizado, donde, con entusiasmo de locutor deportivo hizo la siguiente presentación “Otra voz del Cauca, una voz distinta, una voz que, dijo no más. Me aburrí. Me abro, no quiero seguir haciendo sí, no quiero seguir eh… escuchando las mismas cosas, ¿quién es Espinosa?”. Viene luego toda una diatriba contra el CRIC, Autoridad tradicional de los pueblos indígenas del Cauca, estimulada por periodistas desinformados de la verdadera situación regional. Este estilo mediático, que ha hecho escuela en Colombia, se fortalece con la mentira y el rumor programado por mentes perversas que usan a las personas, contribuyendo a fomentar la idea que quienes hablan mal de los contradictores del gobierno son valientes, mientras quienes lo critican son malos y amigos del terrorismo. Esto se comprueba luego, cuando el periodista “…Ana Silvia a usted no le da miedo hacer estas declaraciones, usted sabe que esto lo cobran las farc y sus milicianos allá adentro, y, ¿usted no está amenazada?, a usted no le da miedo que la maten por decir algo que nadie se atreve a decir…”de marras sentencia con voz meliflua, aumentando el dramatismo Cabe preguntarse, qué distinto dijo la vocera de la opic que no haya dicho ya el ex–presidente Uribe, que no hayan dicho los generales de la república, que no haya dicho el ex-gobernador Juan josé Chaux, que no hayan expresado varios ministros del actual gobierno, es decir, que no hayan dicho los señores de esa derecha recalcitrante que se niega aceptar las acciones de resistencia y defensa a la vida que realizan los indígenas Nasa del norte del Cauca y en general los indígenas de todo el país. Es claro que Francisco Santos, primo hermano del actual presidente de Colombia, hace parte de una élite nacional que no acepta el reclamo frente al derecho fundamental a defender la vida y a permanecer como pueblos.
Sin lugar a dudas el señor Santos no es tonto, aunque a veces pareciera que él quisiera que así lo vean los colombianos, y como no lo es, él sabe que en Colombia, según la Corte constitucional, hay 34 pueblos que están en riesgo de desaparición forzada, entre ellos siete pueblos indígenas del Cauca, siendo uno de ellos el Pueblo Nasa. Sabe también que dicha situación ha sido generada por la permanencia de un conflicto armado que no nos pertenece y que se desarrolla en nuestros territorios ancestrales desatendiendo nuestras exigencias. En consecuencia, desalojar a la guerrilla y exigir que la fuerza pública no esté más en medio de la sociedad civil, más cuando esos territorios son propiedad colectiva, ha sido una decisión tomada por comunidades y autoridades indígenas después de comprobar que, solo en el norte del Cauca, se han perpetrado cerca de 600 episodios armados que han dejado porlo menos 2500 víctimas civiles, en un periodo menor a 18 meses, de las cuales más de un centenar ha perdido la vida.
En este contexto es importante recordar que la opic se creó para negar la voluntad colectiva, pues su historial está lleno de documentos y expresiones que invitan a que la los comuneros indígenas se retiren de los censos de los cabildos, proscriban la educación propia y la medicina tradicional y reclamen la propiedad privada como forma de tenencia de tierra. La construcción de la opic fue un proceso lleno situaciones paradójicas, que, aunque la desconoce la opinión pública, el señor Francisco Santos sí las conoce por haber sido en el periodo de su gestión que se creó ese entuerto. Veamos algunas de las circunstancias destacables del proceso: a) En el acta de constitución opic, presentada ante cámara de comercio, aparecen registrados como fundadores varios mandos de la fuerza pública, funcionarios del gobierno Uribe y del gobierno Chaux; b) El distintivo de su hoja membrete es un águila negra en descenso; c) Uno de los directivos fue jefe de un reconocido grupo de autodefensas campesinas que operaba en la región y quién tiene varias investigaciones por participación en la masacre del Naya; c) Por haber sido primero la opic una ONG registrada en cámara de comercio se limitaba la posibilidad de apoyos institucionales, por lo cual la oficina de asuntos étnicos del ministerio del interior facilitó la creación de la única organización interétnica del país (ojo, no indígena) denominada opic y lograda mediante el engaño a dos comunidades indígenas Waunam del Chocó, las cuales, curiosamente, dejaron como directivos a dos personas del Cauca, una de ellas la señora Ana Silvia Secue.
Entonces no extraña escuchar la melodramática voz de un integrante del gobierno Uribe expresar “Dios mío, yo no había oído una declaración tan fuerte de un indígena, la golpearon y sabe cuándo perdió el miedo, cuando la guardia indígena la golpeo… porque decidió llevar desayunos escolares para sus niños. Pues Ana Silvia Secué, muy valiente la felicito, muy valiente por este testimonio… mucha suerte”.
La entrevista de rcn radio, en horas de la mañana del día lunes 16 de julio del 2012, es un buen ejemplo de cómo en Colombia se violan los derechos fundamentales contenidos en los artículos 20, 21 y 22 de la Constitución Política, pues no solamente se informa de forma parcial y mentirosa sino que afectan la honra y el buen nombre de personas, en este caso de colectivos como lo son los pueblos indígenas del Cauca y nuestro proceso organizativo CRIC, lo cual tiende a romper la convivencia ciudadana y afecta el derecho a la paz de los colombianos, siendo uno de sus principales objetivos crear condiciones de animadversión ciudadana y que permitan judicializar a comuneros indígenas rompiendo el debido proceso y colocar como objetivo militar a las comunidades indígenas que reclaman defensa y garantía de sus proyectos vida y de sus procesos de autonomía territorial.
Es de trascendental importancia que el comportamiento de ciudadanos, tanto nacionales como regionales y locales de Popayán, que se escudan como trabajadores de los medios de comunicación para exponer sus puntos de vista, sea investigada por los organismos de control del Estado colombiano y por las instituciones de la justicia, pues individuos como Francisco Santos, usan los medios de forma parcial, no garantizan el derecho de los colombianos a estar bien informados, pues usan frases que son más peligrosas que las balas de los grupos armados mientras utilizan las voces dispersas de la llamada opinión pública para fomentar el odio y la discriminación a nombre de organizaciones creadas para tal fin.
CONSEJERÍA MAYOR
CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA –CRIC-
Popayán, julio 17 de 2012
BOLETIN INFORMATIVO
JULIO 17 DE 2012

COLOMBIA INDIGENA, MINGA PARA LA DEFENSA DE LA VIDA Y EL TERRITORIO

El día 16 de julio de 2012  reunidos en Minga  continuamos  las acciones
de armonización y control territorial, en el municipio de Miranda,  más de
1500 personas   realizamos  recorridos  hacia la vereda Calera y La
Cilia,  donde  teníamos  información que  estaban la guerrilla, nuestro
propósito es reiterarles  y exigirles a los actores armados a establecer
diálogos humanitarios,  que cesen los ataques  a la población civil y que
respeten  la autonomía del pueblo nasa , así como exigirles  avanzar en la
búsqueda de una  salida política negociada al conflicto político armado.

En nuestros recorridos no  encontramos a integrantes de estos grupos
porque  cuando  llegamos a los sitios indicados se  habían retirado, pues
ellos nunca están de acuerdo que la  comunidad  reunida los confronte con
argumentos.  Como  comunidad indígena y como Autoridades Tradicionales en
ejercicio de nuestro Derecho Propio, reconocido constitucionalmente,
concluimos durante la evaluación  que esta acción fue importante  dado
que se enmarca en nuestra decisión de recuperar la  armonía  mediante
acciones propias de control del territorio, así  seguimos mostrando
nuestra  fuerza y capacidad  comunitaria. La comunidad de Miranda
reafirma que continuaran en  los sitios de armonización y  control de
manera permanente.

También denunciamos que desde  el día de ayer  cuando se encontraban  200
personas en la Cerro Sagrado del Berlín, donde se encuentra instalada la
torre en Toribio,  los soldados  dispararon  gases a la comunidad, además
el Gobierno Colombiano  ha movilizado más tropas hacia nuestro territorio.
En el día de hoy durante el recorrido de armonización territorial que
realiza la comunidad hacia este lugar siendo las 10:30 de la mañana se
empiezan a  escuchar  disparos en este sitio.

Hacemos un llamado a los organismos defensores de los derechos humanos por
lo que pueda suceder en el día  de  hoy  contra la comunidad  que se está
moviliza masivamente a este sitio sagrado  ocupado  por el ejército
colombiano, irrespetando a nuestros espíritus y nuestra casa.

Respecto a  las  declaraciones  que  constantemente realiza la señora  ANA
SILVA SECUE de la OPIC,  manifestamos una vez más  que son parte de un
sistemática desacreditación del movimiento indígena que  colocan al pueblo
NASA  en riesgo, es de recordar  que esta organización fue creada con el
apoyo del Gobierno Nacional para propiciar la división de nuestra
organización.

Reiteramos que estamos actuando en ejercicio legitimo del Gobierno Propio
y que como Autoridades Tradicionales dentro de nuestro territorio seguimos
exigiendo el desalojo de todos los actores armados en el territorio y
reafirmamos nuestra exigencia de realizar el debate  con el gobierno
nacional en la María,  continuaremos las acciones armonización control  y
territorial.

ASOCIACION DE CABILDOS INDÍGENAS DEL NORTE DEL CAUCA  – ACIN
Cxhab  Wala Kiwe, Territorio  del  Norte del Cauca
Julio 17 de 2012

CAUCA ( COLOMBIA), LA PAZ EN LAS MANOS DE LOS PUEBLOS

 
El presidente Santos y sus ministros llevaron al Cauca el mismo discurso de la militarización y de los programas sociales, que repiten una y otra vez y el que sólo cumplen en su primera parte: cerca de 10.000 efectivos ocupan esta región y las balas y las bombas continúan cruzando la vida de los pueblos caucanos. Por esa razón la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca-ACIN y el Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC, ratificaron la continuidad de la asamblea permanente y las acciones de hecho de control territorial, para garantizar la vida de las comunidades indígenas, campesinas y afro de la región, siguiendo sus principios ancestrales de autonomía y dignidad.
Durante los últimos años el Cauca ha soportado las barbaridades del conflicto armado que vive el país, con momentos de gran intensidad como el que se ha manifestado en estas dos semanas. Solamente el municipio de Toribío acumula ya cerca de 500 hostigamientos entre guerrilla y Fuerza Pública, y en esta ocasión sus habitantes estuvieron cuatro días bajo fuego constante que dejaron 14 personas heridas, 450 casas afectadas y cerca de mil desplazados. Por esta misma fecha, hace un año, Toribío fue sacudido con similares impactos por un bus-bomba.
Para los sectores democráticos y populares del país, es claro que el conflicto armado en la región caucana tiene un trasfondo particular: los intereses geoeconómicos y geopolíticos que configuran los corredores internacionales que cruzan estos territorios, con límites en el promisorio mercado del Pacífico. Explotación de recursos naturales, comercio legal e ilegal, militarización nacional y extranjera, infraestructura transnacional y una institucionalidad adaptada para tales fines, conforman ese teatro de operaciones de mercadeo viabilizadas por la guerra.
Desde tiempo atrás, los pueblos del Cauca han mandatado la realización de diálogos humanitarios regionales por iniciativa propia con todos los actores armados, han desarrollado acciones concretas para aislar el conflicto armado de la población civil y han conminado a todas las fuerzas militares a retirar sus trincheras de las comunidades indígenas. Precisamente hoy, cuando nuevamente la guerra arrecia en contra de las poblaciones del norte del Cauca, la ACIN y el CRIC han puesto en práctica este último mandato y han iniciado el desmonte de los distintos campamentos que los grupos armados, legales e ilegales, han instalado en sus territorios indígenas y en donde despliegan sus confrontaciones bélicas.
Diferentes escenarios de articulación social en los que hemos participado activamente, como el Congreso de los Pueblos, el Encuentro de Paz en Barrancabermeja o el Congreso de Tierras y Territorios, el conjunto de organizaciones sociales allí convocadas en horizonte de paz y dignidad, hicimos propios los mandatos que las comunidades del Cauca han planteado. Hoy lo ratificamos con mayores razones: legitimamos las iniciativas soberanas que actualmente se encuentra desarrollando el pueblo caucano en defensa de la vida, la tierra y los territorios.
Coincidimos en que la fuerza de los movimientos sociales, ahora vigorizados con los procesos unitarios que se han manifestado especialmente en estos tres años, y con una mayor conciencia de país digno, se constituyen hoy en un actor determinante en la perspectiva de desbrozar un camino cierto de superación del conflicto armado que vive el país.  En tal sentido apreciamos altamente la resistencia civil que los indígenas caucanos asumen con gran valentía, apuntalando una opción social y política hacia la Colombia sin violencia que buscamos todas y todos. 
Nos convocamos a desplegar todas las iniciativas posibles que expresen nuestro apoyo a las acciones de los pueblos caucanos, en su ardua lucha para enfrentar la guerra y sus actores, y a las multinacionales que se benefician de ella y de las políticas gubernamentales. Y llamamos a que las tensiones entre las comunidades de la región sean superadas, especialmente en estos momentos cruciales de defensa del territorio.
Bogotá julio 12 de 2012
Minga Social y Comunitaria – Congreso de los Pueblos – Colombianos y Colombianas por la Paz – Red de Universidades por la Paz – Redepaz – Identidad Estudiantil – Confluencia de Mujeres – Nomadesc – Rebeldía Estudiantil Organizada REO –  Minga Bakatá – Planeta Paz – Poder y Unidad Popular – Fuerza Común – Movimiento por los Derechos del Pueblo MODEP – Partido Comunista – Coordinador Nacional Agrario CNA – Asociación Minga – Indepaz – Instituto Nacional Sindical – Periódico El Turbión